martes, 29 de mayo de 2012

Trabajo móvil, una tendencia al alza

Los analistas destacan las ventajas del "método Martini", que permite a los empleados producir "en cualquier momento, en cualquier lugar" 

La tendencia del trabajo móvil sigue al alza. De hecho, los expertos de la compañía International Data Corporation (IDC) han calculado que la temporada que viene habrá 1.200 millones de empleados que se ajustarán a este patrón virtual, sobre todo en Estados Unidos y el sudeste asiático.

Los técnicos de otra firma especializada, Regus, han elaborado un informe basado en 600 entrevistas a propietarios y gerentes de grandes organizaciones en el que se constata el auge del llamado método Martini en el terreno laboral, una denominación que recupera lo que significa el lema histórico de esta marca de bebida —"En cualquier momento, en cualquier lugar, donde sea"— para contraponerlo a lo que suponen los puestos tradicionales, como contenedores de operarios fijos, estáticos.

El fenómeno no se plantea en términos de sustitución. Es decir, no se afirma que el teletrabajo vaya a acabar con la modalidad convencional. Sin embargo, proliferan los ejemplos que demuestran que su extensión parece imparable. Numerosos directivos interpretan estos esquemas flexibles como auténticas vías de ahorro en plena crisis. No en vano el consumo de recursos en oficinas, despachos, etc. es evidente. Según los datos que manejan en Regus, cinco de cada diez escritorios están vacíos en determinados tramos de la jornada. El caso del departamento de ventas es paradigmático.

Tampoco hay duda de que cada vez hay más empleados que prácticamente en todo momento están conectados con sus jefes, compañeros, proveedores o clientes, se encuentren éstos donde se encuentren. Dispositivos móviles como los smartphones o las tabletas táctiles les facilitan esta tarea de manera considerable.

Así, Apple despachó en el primer trimestre de 2012 casi doce millones de iPads, lo cual supuso un crecimiento en las ventas del 150% con respecto al mismo periodo del año pasado. Con este instrumental todavía resulta más sencillo incorporar a las rutinas de trabajo herramientas como las redes sociales o los servicios de mensajería instantánea. Perfiles como los jóvenes o quienes siguen en la universidad se muestran más interesados por esta solución que los miembros de las plantillas clásicas.

El mercado estadounidense es en este aspecto el más maduro. La mitad de las empresas encuestadas allí en 2010 por los analistas de Society for Human Resource Management (SHRM) permitían que su personal disfrutase de un horario flexible. Dos ejercicios después esta proporción se ha elevado hasta el 70%. En esta investigación se aclara que, además de cumplir con sus obligaciones desde sus casas, los trabajadores también lo hacen en estaciones de tren, aeropuertos, otros espacios compartidos...

Los defensores de esta fórmula son conscientes de las dificultades que entraña supervisar y coordinar las tareas que lleva a cabo una serie de individuos distribuidos por distintos lugares que funcionan con ritmos diferentes. Frente a las eventuales dudas que podrían generar sus grados de compromiso, constancia y disciplina, los autores de estos estudios citan el “dividendo de la agilidad”, que mide el éxito a partir de los costes, el bienestar de los empleados y el aumento de su productividad.