miércoles, 4 de noviembre de 2009

La motivación de los empleados empieza por su jefe

Un reciente estudio realizado por la consultora de Selección y Evaluación Saville Consulting demuestra lo que cualquier trabajador sabe de forma intuitiva basándose en su experiencia: existe una relación directa entre el tipo de liderazgo que ejerce su jefe y su motivación. Esta relación puede ser, incluso, más importante que otras características del entorno laboral como pueden ser el salario o las condiciones ambientales.
El concepto de motivación, proveniente del término “movere” (Sters et. Al, 2004), indica esa intención de moverse en una determinada dirección. Supone el nivel de esfuerzo que las personas están dispuestas a realizar (Vroom, 1964) y está íntimamente relacionado con un compromiso de elección. Es decir, la persona ha de tener la voluntad para realizar una serie de acciones.
Según María Narvaez, responsable del área técnica de Saville Consulting, “un líder que desee contribuir a la activación de la motivación de sus empleados, debe tener en cuenta que la conducta motivada se dirige a la consecución de un objetivo, es el resultante de una necesidad y es sostenida a lo largo del tiempo”En el estudio queda demostrado que, en primer lugar, “el jefe debe fijar objetivos consensuados con sus empleados, haciéndoles partícipes en el proceso de definición de metas. Éstas deben suponer un nivel de dificultad medio ya que un nivel muy alto o bajo pueden resultar desmotivadoras”.
Es importante que las personas en el entorno de trabajo sientan la necesidad de llevar a cabo las tareas asignadas, y esta implicación está íntimamente relacionada con la identificación que el líder consiga que tengan con la compañía. Finalmente el proceso motivacional del líder debe perdurar a lo largo del tiempo, alimentando con cierta regularidad esa intención de movimiento de sus empleados.
Cualquier “jefe” que esté reflexionando sobre la dificultad de motivar a sus subordinados, se encontrará con que cada uno de ellos es y se comporta de una forma distinta, por ello, según Narvaez, “a lo largo de todas estas fases del proceso de motivación el líder debe tener en cuenta un aspecto extremadamente relevante y que va a marcar el éxito o fracaso de su acción motivadora: la personalidad laboral. Ese “estilo de comportamiento” intrínseco y propio es clave, ya que va a determinar tanto los objetivos como las necesidades y la forma en que esa motivación debe ser mantenida a lo largo del tiempo”.
El estudio de Saville Consulting, ¿Qué motiva a un trabajador? se ha desarrollado utilizando los cuestionarios de personalidad laboral Wave. Estas herramientas permiten de forma detectar aquellas áreas en las que la persona muestra una motivación a desarrollar. Los cuestionarios Wave utilizados en procesos de evaluación, selección, formación y desarrollo aportan una información extremadamente útil a la hora de detectar las áreas que más motivan a la persona.