martes, 28 de junio de 2016

11 cosas que la gente inteligente nunca dice en el trabajo

El rechazo, la negatividad y la repartición de culpas menoscaban los ascensos en las empresas




Forbes ha creado una lista con las once expresiones más habituales en personas que terminan en medio de conflictos laborales, que no logran evolucionar dentro de las empresas o que mantienen una imagen negativa de cara a los altos mandos y compañeros de trabajo.


Travis Bradberry, redactor en Forbes, enumera las 11 frases más comunes que se suelen decir en el trabajo pero que demuestran poca inteligencia ya que podría afectar a la imagen que se desea proyectar para avanzar laboralmente dentro de una corporación.


 “No es justo”. Todo el mundo sabe que la vida no es justa pero esta frase presupone que sí lo es, y al decirla le hace parecer inmaduro e ingenuo. Hacer notar una disconformidad en las opiniones se puede hacer de manera adecuada, preguntando sobre los motivos que han llevado a tomar otra decisión que no ha seguido el camino esperado.
"Esta es la forma en que siempre se ha hecho". Esta expresión evidencia una resistencia al cambio, denota vagancia y su aplicación práctica limita la evolución empresarial y el talento del equipo que desarrolla el trabajo.
"No hay problema". Esta frase anticipa que en algún momento podrí haber sido un problema desarrollar la tarea, proyecto o función que le han pedido hacer y hace que las personas sientan que es una imposición, en vez de una petición. La aceptación de una tarea debería ir acompañada de un agradecimiento por la confianza depositada.
"Creo que” o “voy a hacer una pregunta estúpida" son frases excesivamente pasivas que pueden erosionar su credibilidad. Incluso si a estas frases le sigue una gran idea, lo que sugieren es una falta de confianza, por lo que hay que tratar de no ser su propio crítico.
"Sólo será un minuto". A menos de que vaya a ser literalmente 60 segundo, hay que evitar la expresión ya socava sus habilidades. Puede sustituirla por “no pasará mucho tiempo”, pero haga que suene como si la tarea se pudiera terminar más pronto de lo que realmente lo va a hacer.
"Voy a tratar de". Suena a tentativa y sugiere que le falta confianza en su capacidad para ejecutar la tarea. Debe tomar el control de sus capacidades y, si le piden hacer algo, asúmalo desde una actitud firme.
"Él es incompetente o perezoso". Los comentarios despectivos sobre un colega de trabajo no son una ventaja laboral. Si tiene un motivo para pensarlo argumente en vez de descalificar, ya que es una demostración de inseguridad, aunque sea cierta la consideración.
"Eso no me compete". Esta frase sarcástica suena a que sólo se está dispuesto a hacer lo mínimo necesario para seguir recibiendo un sueldo a final de mes. Lo mejor en estos casos es asumir la tarea con entusiasmo y programar un conversación posterior con el jefe para discutir su papel en la compañía o si su descripción de trabajo necesita una actualización.
"No es mi culpa". Cuando se ha producido un error y su participación en él ha sido nula o muy pequeña, hay que asumirlo como propio o argumentar correctamente cuales han sido sus funciones en el proyecto para que el jefe y compañeros puedan sacar sus propias conclusiones. Señalar con el dedo hacer parecer que no se asumen las responsabilidades propias.
"No puedo" se traduce en “no lo haré” y una negativa así podría presuponer que carece de las habilidades necesarias para desarrollar la tarea concreta. Es necesario ofrecer una solución alternativa y unos argumentos claros y reales que demuestren su imposibilidad para poder llevarla a cabo.
"No me gusta este trabajo". Lo último que alguien quiere escuchar en el trabajo son quejas ya que están vinculadas a la negatividad y pesimismo. Los jefes son rápidos a la hora de captar a las personas que arrastran la moral y saben que siempre hay reemplazos entusiastas que esperan a la vuelta de la esquina.


lunes, 27 de junio de 2016

El empleo crecerá un 13% en las grandes empresas


Los directivos en los sectores de hostelería, construcción y el ámbito de energía eléctrica, gas y agua son los que revelan previsiones más optimistas.

Un año más, el periodo estival anima el empleo. Aunque las intenciones de contratación en España no cambian, sí que se mantienen ligeramente positivas durante el próximo trimestre. Entre los meses de julio y septiembre los directivos de los sectores de hostelería, construcción, energía eléctrica, gas y agua son los que muestran previsiones de contratación más positivas. Asimismo, los empleadores en cinco de los diez sectores industriales también vaticinan buenas perspectivas. Estas son algunas de la conclusiones del Estudio Manpower de Proyección de Empleo para el tercer trimestre de 2016.

El dato estadístico que revela este informe es que la proyección de empleo neto se sitúa en un +1%, tras aplicar los ajustes estacionales. Esta cifra también se mantiene relativamente estable si la comparamos con el mismo periodo del año pasado. Por zonas, los directivos de las regiones del Este presentan intenciones de contratación más sólidas, con una previsión del 5%. Raúl Grijalba, presidente ejecutivo de ManpowerGroup en España, señala que esta evolución "muestra la confianza empresarial en la recuperación de la demanda interna, de nuestra competititvidad en los mercados externos y de la llegada de millones de turistas que impactarán positivamente en el mercado laboral".
Las zonas

Entre los mil directivos españoles que han participado en este estudio -la muestra total es de 58.000 directivos de 42 países-, el 6% prevé incrementar la fuerza laboral en los próximos tres meses, el 3% espera reducirla y el 90% no pronostica ningún cambio.

Entre las seis regiones analizadas son los directivos de la la Comunidad Valenciana y Murcia los que presentan mejores perspectivas (5%), seguidos de los de Aragón, Cantabria, La Rioja, Navarra y País Vasco (2%).

Las intenciones de contratación más débiles con respecto al trimestre anterior son Castilla-La Mancha y Madrid, con tres puntos porcentuales menos, lo mismo que en la Comunidad Valenciana y Murcia y la zona norte (Aragón, Cantabria, La Rioja, Navarra y País Vasco).
Los sectores

Como viene siendo habitual, hostelería mantiene las intenciones de contratación más fuertes, con una previsión positiva del 9%. Por detrás se encuentra construcción (6%), electricidad, gas y agua (5%) y el de intermediación financiera y servicios empresariales (4%). Los directivos de las empresas de agricultura, caza y pesca también se muestran moderadamente optimistas, con una previsión de contratación del 2%. Los que están al frente de organizaciones del sector de minería e industrias extractivas, transporte, almacenamiento y comunicación, anuncian un descenso en la contratación del 9% y 8%.
Las compañías

Las organizaciones españolas más grandes son las que esperan aumentar en mayor grado sus plantillas hasta el mes de septiembre: un 13%. Las medianas se encuentran muy cerca de este optimismo, ya que prevén aumentar sus contrataciones un 11%, porcentajes ambos muy alejados del 3% y del 2% de crecimiento de empleo neto que manejan las pymes y las micropymes, respectivamente.

Uno de los datos más interesantes es que en comparación con el trimestre anterior las grandes y medianas compañías mejoran sus previsiones 2 y 4 puntos porcentuales. En una comparativa anual, el dato es más relevante: las grandes empresas han mejorado 14 puntos porcentuales, mientras que las medianas han incrementado sus previsiones de contratación 9 puntos. Las pequeñas se mantienen sin cambios y son las microempresas las que peor paradas salen en esta comparativa al descender en 4 puntos porcentuales respecto a 2015.

En el mundo, las perspectivas de creación de empleo se encuentran bastante alejadas de los datos que se manejan en nuestro país, aunque el aumento de contrataciones se mantendrá a un ritmo más conservador que en el trimestre anterior o el año pasado. Por ejemplo, las intenciones más fuertes de incorporación de nuevos candidatos se registran en India (35%), Japón (22%), Taiwán (17%), Guatemala (16%), Rumanía (16%) y Estados Unidos (15%). Los últimos lugares de la lista, por debajo del 1% que presenta España, los ocupan Brasil (-15%), Italia y Suiza, ambas sin ningún crecimiento. Respecto al trimestre anterior, los planes de contratación mejoran en 14 de los 42 países y territorios, se mantienen en 7, y se debilitan en 21.
Ciencia y tecnología, las preferidas

Los profesionales STEM (Sciencie, Technology, Engineering, Mathematics) son los preferidos por las empresas. Un estudio de Randstad Professionals confirma que la demanda de estos perfiles crece un 14% al año en España y Europa. Sin embargo, sólo un 7% de los estudiantes está cursando estos estudios. Esta paradoja que ilustra la brecha entre las necesidades empresariales y la oferta laboral, una distancia que seguirá aumentando, por que la demanda de estos profesionales crece anualmente por encima de los dos dígitos. Entre las carreras con mejores salidas profesionales, destacan las ingenierías, siendo Informática, Telecomunicaciones e Industrial las que cuentan con mayores tasas de empleabilidad. Medicina, Farmacia y Biotecnología son las que gozan de mejores oportunidades laborales en el área de Ciencias de la Salud. En otras carreras como Física o Matemáticas, la demanda de profesionales supera a la oferta disponible.



miércoles, 22 de junio de 2016

5 maneras de resolver un conflicto laboral

La evaluación personal, del entorno y los empleados permite agilizar la resolución de problemas


Un cambio de enfoque es lo que plantea INC para articular una solución rápida, correcta y eficaz a los problemas y conflictos que una persona se puede llegar a encontrar, ya sea a nivel profesional como personal. Lograr captar la perspectiva de las personas implicadas en el conflicto permite ahorrar tiempo y esfuerzo a las empresas.




El conflicto es una parte de la vida, especialmente en el ámbito laboral donde se enfrentan visiones sobre un mismo tema, trabajo u objetivos. Los aspectos que definen a un conflicto derivan de la insatisfacción por no lograr lo que se pretende y la repartición de culpas a otros por su insuficiencia.

Conocer las distintas formas de abarcar un conflicto con el fin de solucionarlo es lo que plantea INC, que ha elaborado una lista con cinco de las maneras más comunes y eficaces de hacerlo.

Dejar el pasado atrás. No guardar rencor cuando se ha cometido un erro, cuando no se coincide en las líneas de pensamiento de otras personas o cuando se ha sentido que alguien no ha defraudado es fundamental a la hora de enfrentar la solución a un conflicto. Centrarse en los pensamientos negativos profundizan en el bloqueo de la situación conflictiva, no permitiendo el avance hacia una reconciliación, pues se está más pendiente de buscar venganza por agresiones pasadas.
La compasión. Incentivar y motivar la empatía hacia los sentimientos y situaciones ajenas permite crear un escenario correcto para el desarrollo de futuros conflictos. Haber aprendido a conectar con el equipo y sus sentimientos, aligera la carga que se acumula cuando se produce una discordancia entre ellos.
Escuchar de manera objetiva. Hacer suposiciones es un gasto de tiempo y esfuerzo que no guían a ningún camino. La observación del trabajo en tiempo real y la interacción personal con la plantilla de trabajo son algunas de las herramientas que facilitan el acceso a la información real de lo que pasa en la oficina, sin conjetura o rumores.
Examinar la visión propia, es decir, evaluar si la percepción que tenemos sobre un asunto en particular no está influenciada por agentes externos como cuestiones personales. Ponerse en la situación de la otra persona y pensar sobre qué le ha llevado a tener un conflicto determinado puede ampliar la capacidad de resolución del problema.


martes, 21 de junio de 2016

Catalunya necessitarà treballadors immigrants per l'envelliment

L'envelliment de la població activa, que està reduint la proporció de joves d'entre 16 i 39 anys, i la falta de mà d'obra amb formació professional farà que Catalunya necessiti incorporar els propers anys nova immigració que cobreixi les necessitats del mercat laboral. Així ho constata l'últim informe del mercat de treball de Catalunya de l'empresa de recursos humans ManpowerGroup i que en aquesta ocasió se centra en el col·lectiu juvenil.


L'estudi, elaborat pel catedràtic d'Economia Aplicada de la UAB Josep Oliver, adverteix que la recuperació "no està arribant als joves", que acumulen des de principis del 2014, ja en plena fase de recuperació, una pèrdua de l'ocupació de prop del 2%, mentre que en el col·lectiu següent, de 40 a 64 anys, ha crescut l'11,7%. Oliver va explicar que entre el primer trimestre del 2008, quan considera que va començar la crisi, i el primer d'aquest any han desaparegut 660.000 llocs de treball juvenils a Catalunya. Part d'aquesta pèrdua, va indicar, reflecteix el canvi demogràfic d'aquest grup d'edat, amb sortides de població a l'exterior o per envelliment que no han estat substituïdes per noves entrades.

"Una simulació simple podria situar l'efecte d'aquest canvi demogràfic en els 373.000 llocs de treball perduts per aquest col·lectiu", va assenyalar Oliver, que va advertir que la caiguda de la taxa de natalitat en els anys 70 està tenint conseqüències vint anys després.