miércoles, 22 de marzo de 2017

Cómo hacer una buena presentación en inglés en una reunión de trabajo

Inglés. Idiomas. Reunión.


Habrás oído mil veces eso de que una buena presentación es la que consigue “seducir al público”. Que sí, que queda muy bonito eso de “seducir”, ¿pero cómo demonios se hace? No se trata de llevar chocolates, ni ostras, ni ramos de flores a tu presentación. La clave para seducir a la audiencia es muy sencilla: es pensar en ella. Y lo más normal es que, en una presentación en el trabajo tu audiencia tenga dos cosas: poco tiempo y una capacidad de atención un tanto dispersa. Así que más te vale que lo que les cuentes sea breve e interesante.

Los expertos recomiendan que no tengas más de cinco mensajes clave en tu presentación y que encuentres una forma atractiva de presentarlos en mensajes cortos y concisos que también sean fácilmente consumibles y digeribles.

Para que tu audiencia sepa cuáles son estos mensajes, tienes que dejarlo muy claro en todo momento. Antes de elaborar tu presentación hazte estas tres preguntas: ¿cuáles son los puntos clave? ¿En qué momento de la presentación van a aparecer?, por supuesto, ¿cómo se lo vas a contar en inglés? En esto último es donde podemos ayudarte. ¡Vamos allá!
  1. The key

En una presentación, si decimos que algo es un punto clave o the key en inglés, estamos llamando la atención de nuestro público sobre algo muy importante. Nosotros queremos llamarte la atención sobre la pronunciación de key, que es /kii/, y no /kei/. Practícalo con estos ejemplos para que no se te olvide.

La clave aquí es el trabajo en equipo. The key here is teamwork.
En este caso, la clave es saber cómo delegar. In this case, the key is knowing how to delegate.
Sin ninguna duda, descubrimos que la clave era siempre cumplir los plazos. Without any doubt, we found the key to be always meeting deadlines.
  1. The main focus

Nuestro enfoque principal ahora mismo es cómo decir enfoque principal en inglés. ¿Cómo lo decimos? Pues, ¡es muy fácil! Se dice the main focus. Es una frase imprescindible si quieres que tu audiencia no lo pierda de vista. Vamos a practicarlo.

El enfoque principal aquí es el trabajo en equipo. The main focus here is teamwork.
En este caso, el enfoque principal es saber delegar. In this case, the main focus is knowing how to delegate.
Sin ninguna duda, cumplir los plazos llegó a ser el enfoque principal de nuestra actividad. Without any doubt, meeting deadlines became the main focus of our activity.
  1. Is of paramount importance

Una forma muy elegante de decir que algo es de gran importancia es of Paramount importance. En este momento, puede que sea of paramount importance aprender a pronunciar esta expresión: /ovvv_páramaunttt_impootensss/. ¡Dilo en voz alta mientras practicas las siguientes frases!

El trabajo en equipo tiene una importancia fundamental. Teamwork is of paramount importance.
En este caso, saber delegar tiene una importancia fundamental. In this case, knowing how to delegate is of paramount importance.
Es de una importancia fundamental asegurarse de que los plazos siempre se cumplan. It is of paramount importance to ensure that deadlines are always met.

CONSEJOS CLAVE

¿Cómo mantener atentos a los asistentes a tu presentación? Aquí van tres trucos muy sencillos y sorprendentemente eficaces:
  • Haz preguntas. Al público le gusta participar y, además, así comprobarás que tu mensaje se ha entendido y que nadie está bajando la guardia. ¿Y lo mejor? Al preguntar pondrás la presión sobre ellos, y te sentirás más relaja o relajado durante tu presentación
  • Cuidado con tu lenguaje corporal. Nada de manos en los bolsillos, ni mirar al suelo, ni por supuesto evitar entablar contacto visual con los miembros de la audiencia. ¡Ah! ¡Y no olvides que es fundamental sonreír!
  • Con el estómago lleno se atiende mejor. Es realmente impresionante cómo el detalle de invitar a la audiencia a un café y unos bollos puede levantar el ánimo de la audiencia antes de hacer una presentación. Si la gente está feliz y relajada antes de que empieces a hablar, la mitad del trabajo está hecha.


Blog Adecco

El viaje al trabajo: ¿afecta la vida laboral?


Los desplazamientos diarios al lugar de trabajo inciden en la vida personal y laboral. Un estudio demuestra que los europeos viajan un promedio de 45 minutos, el 75% está conforme con el transporte público y el 70% se levanta por la mañana sin estrés.

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Un estudio elaborado por PageGroup* en donde han participado más de 12.000 profesionales europeos arroja importantes datos sobre los hábitos de desplazamiento para ir al trabajo. La empresa ha llevado adelante este estudio para conocer cómo se sienten los profesionales en relación a su trayecto al trabajo.

En las conclusiones se ha conseguido averiguar si los profesionales están estresados o tranquilos en sus desplazamientos, si aprovechan ese momento o no, y cuán importante es este tiempo de traslado a la hora de contratar un candidato.

El desplazamiento al trabajo tiene dos vertientes: por un lado puede ser beneficioso en el sentido de adelantar tareas laborales, pero por el otro lado, aquellas personas que recorren largas distancias para llegar al trabajo, tienen mayores problemas de conciliación.  

 El estudio de PageGroup asegura que el 39% de los europeos se despierta antes de las 6:30. En particular, el 59% de los profesionales en Austria y Alemania afirman que se despierta a esta hora. En España y Portugal, este porcentaje baja significativamente a un 21% y 15% respectivamente, ya que su jornada laboral comienza un poco más tarde.

En cuanto al estrés, los europeos encuestados dicen no sentirse estresados cuando se despiertan. Aunque los niveles de estrés varían según el país – ya que en Francia y Turquía aumenta – el 76% asegura levantarse calmados.  

El tiempo promedio de traslados en Europa es de 45 minutos. En Portugal se tarda menos en llegar (34 minutos) y son de los profesionales menos estresados del continente. En Turquía la media supera a Portugal en 14 minutos. La ansiedad que provocan los largos viajes diarios al trabajo puede afectar la productividad y la motivación de los trabajadores siendo esto un punto importante para la gestión de recursos humanos al momento de decantarse por uno u otro candidato.
   La importancia de un buen transporte público

 El 66% de los profesionales encuestados confirman que utilizan el transporte privado para ir a trabajar, el 34% utiliza el transporte público. Según el estudio, mientras más eficiente sea el transporte público de un país, menos estresados están los profesionales que lo utilizan.

El 75% de los encuestados considera que el transporte público es eficiente en su país. A la cabeza en eficiencia están Suiza, Austria y Polonia (o al menos esa es la percepción de los profesionales encuestados). Esta percepción, a su vez coincide con el nivel de estrés en esos países: en Suiza o Austria los profesionales están más relajados ya sea por la eficiencia del transporte público o porque sus distancias suelen ser más cortas. En cuanto eficiencia, Francia e Italia son los países más descontentos.  

El 34% de los trabajadores encuentran menos estresante ir en su propio medio que en transporte público. Nuevamente vemos que Italia y Turquía encuentran muy estresante ir en transporte privado, con un 49% y 46% respectivamente. Holanda es el país que opina que ir en transporte privado es menos estresante (19%). A destacar que más del 20% de los holandeses va en bicicleta.

Probablemente la bicicleta podría ya considerarse como un medio de transporte para algunas ciudades, ya que asegura que los empleados están activos, llegan a trabajar menos estresados y son más propensos a ser más productivos en el trabajo.
   
Un dato curioso del estudio de la consultora es que el 44% de los europeos llegan tarde al trabajo, y a pesar de esto, el 70% de los que llegan tarde están tranquilos. Los que llegan tarde suelen ser los que van en transporte público.  

 ¿Y tú cómo vas al trabajo? ¿Aprovechas aquellos minutos de desplazamiento para adelantar tareas, o distraerte con música, un buen libro o simplemente relajarte? Aprovechar el tiempo de traslado incide directamente en la productividad de tu trabajo, por lo que cuanto menos estresados viajamos, mejor pasamos el resto del día.


Workmeter


10 razones por las que no has alcanzado tu pleno potencial

La frustración laboral está muy vinculada a nuestras aspiraciones profesionales


La frustración laboral está muy vinculada a nuestras aspiraciones profesionales. No lograr alcanzar un objetivo genera altos niveles de estrés en el empleado que ve cómo sus esfuerzos, se diluyen en detrimento de sus expectativas laborales. Sin embargo, a menudo, la solución se encuentra dentro de la persona en la que se generan esta serie de sentimientos improductivos.
Un artículo publicado en INC ha identificado las 10 razones que impiden a un trabajador sacarse el mayor rendimiento. Las habilidades y competencias profesionales de nada sirven sino se enfocan de la manera correcta dentro de la dinámica de trabajo, lo que limita además su capacidad para ascender a nuevos puestos, encarar nuevos retos y mejorar sus retribuciones laborales.
  1. El miedo como sensación predeterminada. La angustia por asumir nuevas funciones, tareas y puestos de trabajo es una sensación que a menudo va ligada a los retos. Sin embargo, sólo es a través de ellos cuando una persona puede mejorar sus competencias y avanzar dentro y fuera de la compañía.
  2. Estancamiento profesional. Pedir consejos sin nunca pasar a la acción impide que las cosas sucedan. Por ello, hay que propiciar el cambio, introduciendo poco a poco pequeñas transformaciones en la forma en la que trabajamos, el enfoque que adoptamos, la actitud con la que emprendemos y la manera en la que actuamos, a fin de dar pasos cada vez mayores.
  3. Falta de objetivos. De la misma manera que es importante enfrentar un reto, hay que conocer con qué objetivo se asume esa nueva tarea o puesto. El empleado debe entender hacia qué dirección desea encaminar su vida profesional para que esa frustración tenga una base real que poder cambiar después.
  4. Darse por vencido. No dar la talla en algo no implica no estar cualificado para otras funciones. Supone un proceso de descubrimiento de esa persona como profesional e implica otro de aprendizaje y desarrollo que no se aprende en la Universidad.
  5. Falta de una red de apoyo. Todos en algún momento necesitan de otros para avanzar en sus carreras. Bien sean mentores, líderes o compañeros, los trabajadores pueden aprender mucho de las fortalezas de otras personas, cuyo trabajo conjunto puede impulsar los proyectos hacia mejores resultados.
  6. Enfoque negativo. La negatividad es una barrera mental que algunas personas se imponen, fundamentalmente por una falta de autoestima y como consecuencia del miedo a lo desconocido. Sin embargo, ver y afrontar las situaciones desde una perspectiva optimista permite una apertura mental hacia soluciones y nuevas ideas, además de revertir en una mejora de la autoconfianza.
  7. La ineficacia de lo perfecto. Ser perfeccionista a menudo se destaca como una virtud, sin embargo, se trata de personas inconformistas que siempre creen que algo puede ser mejor de lo que es, y puede que sea cierto.  No obstante, en el mundo empresarial los tiempos se acortan y, a veces, es mejor la calidad frente a la cantidad y la eficiencia frente la perfección.
  8. Planteamientos irracionales. Las excusas no son buenas compañeras de viaje. Uno debe de buscar argumentos sólidos que apoyen sus decisiones, aunque estos estén guiados por la intuición, pero nunca hay que dar cobertura a las especulaciones y las excusas.
  9. Excesiva validación de las decisiones. La indecisión no es un rasgo que se vincule a los líderes natos. Uno debe estar seguro de sus opiniones y tomar las decisiones que considere en base a su experiencia o, al menos, a través de la comparación varias opiniones, entre ellas, la propia.
  10. Trabajo lineal. El estancamiento profesional también se debe a un acomodamiento en la posición que se desarrolla. La creatividad y el valor son dos elementos que convierten a las personas en imprescindibles y, además, son los que permiten hacer del fracaso una oportunidad profesional.

Equipos & Talento

Uno de cada cinco directivos no tiene el nivel de inglés necesario

Trabajadores de todo el mundo admiten que a uno de cada cinco de sus directivos le faltan las habilidades necesarias de inglés para cumplir las expectativas de su puesto de trabajo. Es una de las principales conclusiones del estudio “Inglés en el trabajo: un análisis global de las habilidades del inglés en el mundo laboral”, realizado por Cambridge English Language Assessment, departamento de la Universidad de Cambridge, y la consultora QS Intelligence Unit.

Los ejecutivos perciben que el 22% de sus directivos no tienen el nivel de inglés requerido para cumplir con su función. A pesar de este déficit, solo uno de veinte (el 4%) de estos planean mejorar su inglés.

El dominio de este idioma varía, en todo caso, entre unas regiones y otras del Planeta y son muy evidentes entre algunas de las economías emergentes. Por ejemplo, en India nueve de cada diez (91%) tienen el nivel suficiente de inglés para cumplir con sus obligaciones laborales, comparado con los seis de cada diez (61%) de sus homólogos en China.

En Europa también se observan diferencias considerables. En Francia, Bélgica y Suiza es crucial tener altas habilidades con el idioma inglés y el 95% de los directivos cuentan con el nivel requerido. En España, sin embargo, el porcentaje de directivos que cuenta con las habilidades de inglés necesarias para cumplir con su trabajo desciende al 75%.

La investigación, realizada en base a los datos recogidos entre más de 5.000 trabajadores de diferentes sectores en 38 países, pone el foco en la alta demanda empresarial de un alto nivel de inglés en los puestos de dirección de todo tipo de industrias. De hecho, más del 90% de los encuestados considera que este idioma es importante en su trabajo; según los datos del estudio, la mitad de los directivos dice que tener un buen nivel de inglés puede significar una rápida progresión en las carreras de los empleados.

Entre las cuestiones que se han estudiado destacan qué habilidades (orales o escritas) son más utilizadas, cuáles son los requerimientos de las empresas en función de sectores y puestos de trabajo y cuáles son las deficiencias que se encuentran entre el uso del inglés y los conocimientos de este idioma, entre otros.

Las conclusiones han servido para elaborar una página web de utilidad para los profesionales de recursos humanos en la que se recoge la situación del conocimiento y uso del inglés en función del tamaño de las compañías, de su sector de actividad y del territorio en que operan, así como los requerimientos más demandados en cada área. Por ejemplo, más del 70% de empresas de entre 100 y 499 empleados en el área de la tecnología exigen un conocimiento de inglés alto a sus cargos directivos y de marketing; el 46% de estas empresas exigen un nivel de conocimiento alto o nativo para realizar presentaciones; por su parte, para los empleados de este tipo de compañías, las habilidades más necesarias son leer y hablar inglés, en un 38 y 35%, respectivamente.

En el caso de los recursos humanos, se destaca la importancia de tener una referencia clara del nivel de inglés de los candidatos en el proceso de selección, para que las empresas se aseguren de que los futuros empleados puedan ser capaces de desenvolverse adecuadamente en inglés en sus diferentes puestos y responsabilidades.

“La percepción de la ausencia altas habilidades de inglés en un número significativo de directivos debería hacer reaccionar a las empresas, para ser más proactivas desde el punto de vista de la formación de sus empleados”, dijo el Director Comercial de Cambridge English en España y Portugal, Santiago Romero. “La importancia que se otorga al inglés, que se afianza como lingua franca del mundo de los negocios, contrasta con la falta de programas de formación interna en este sentido”, añadió.


Ser atractivo ya no te hace ganar más dinero

Nuevas investigaciones ponen las cosas en su sitio y sostienen que la formación, la competencia y la capacidad profesional están antes que el aspecto físico.
La injusticia que supone contratar basándose únicamente en las apariencias y las conclusiones de algunos estudios internacionales, han llevado a creer desde hace tiempo que aquellos profesionales que son más agraciados físicamente podían alcanzar niveles de retribución notablemente superiores a los de quienes no son tan atractivos.
Joven mirándose a un espejo.Para consuelo de muchos, nuevas investigaciones ponen las cosas en su sitio y sostienen que la formación, la competencia y la capacidad profesional están antes que el aspecto físico.

Justificar la diferencia

Hasta ahora, investigaciones como las de Daniel Hamermesh, profesor de Economía de la Universidad de Texas en Austin, y autor del bestseller Por qué la gente atractiva tiene más éxito, llegaban a calcular que un profesional bien parecido gana una media de 215.000 euros más durante su vida laboral que otro que no sea tan atractivo.
Otro estudio publicado en el Journal of Applied Psychology de Estados Unidos concluye que "las mujeres esbeltas tienden a obtener una retribución mayor que aquellas que están en la media de peso, e incluso más que las mujeres que tienen sobrepeso".
Informes de universidades australianas han tratado de demostrar que la autoridad que se le otorga a un jefe puede llevar a que se le atribuyan hasta de diez centímetros más de lo que mide realmente. Y una investigación de la Universidad de Florida ofrece conclusiones concretas sobre retribución: "Una mujer que pese 11 kilos menos que la media puede llegar a ganar 10.947 euros anuales más. La mujer que supere en 11 kilos la media podría llegar a percibir hasta 9.734 euros menos".
En el caso de los hombres, el sueldo de un varón obeso puede ser 5.931 euros menor de media.
Aparte de estos intentos por justificar esta diferencia salarial, hay que tener en cuenta que, aunque las decisiones de no contratar, de establecer condiciones de empleo o despedir por ser guapo o feo vulneran derechos fundamentales a la dignidad y a la propia imagen, existirá siempre en la práctica una cierta dificultad para probar que la decisión del empresario obedece efectivamente a esas razones . La prueba de discriminación por aspecto físico es complicada.
En todo caso, ahora un reciente estudio del Journal of Business and Psychology rebaja la posible influencia que puede tener lo que algunos economistas han definido como la "prima de belleza" o la "pena de fealdad" en los ingresos.

Buena presencia

La buena presencia o el físico no predeterminan el éxito financiero de un profesional. Una persona competente será siempre más exitosa en el terreno profesional que un incompetente que tenga un gran atractivo físico.
A esto se añade que la formación tiene un impacto notable en la retribución que se puede llegar a obtener en un puesto, por encima del atractivo físico.
En una selección basada en competencias asociadas a un puesto a la que se añade una entrevista personal que contrasta los datos del candidato, nunca debería influir ninguna clase de prejuicio. La altura, la edad, la raza o la apariencia física no pueden pesar más que el talento en un proceso de selección, aunque por exceso o por defecto, la primera impresión que ofrecemos a un entrevistador puede llegar a influir en la contratación o en la retribución que obtengamos. En igualdad de condiciones, la apariencia puede ser un valor añadido, pero no puede ponerse en primer lugar como criterio de selección.
También hay que tener en cuenta que se contrata por actitud y por aptitud. Según el sector, la apariencia puede ser considerada como una competencia. Un candidato tiene más posibilidades si, además de su experiencia, adecua su forma de elegir vestuario y apariencia a la empresa a la que se dirige, siempre que esto no implique discriminación. Puede haber circunstancias peculiares del trabajo que se requiere, y razones para exigir determinada imagen. Se trata de situaciones que se prestan a cierta modulación.

Ser guapa, un problema

Malas noticias para los más atractivos: podrían despedirte por serlo. Hay que recordar el caso de Debrahlee Lorenzana, empleada de Citibank, que demandó a su compañía por haberla despedido. En su empresa argumentaban que vestía de forma demasiado provocativa, y ella entendía en su demanda que había perdido su empleo por ser "demasiado atractiva", ya que sus jefes le advirtieron de que "sus formas alteraban a sus colegas varones y a sus supervisores".
Otro caso de despido por apariencia física en sentido similar fue el de Melissa Nelson, asistente de un dentista de Iowa, que también perdió su trabajo por ser "demasiado atractiva". La esposa del doctor decidió que la relación profesional con aquella mujer amenazaba al matrimonio, y la asistente dental denunció el caso por considerarlo una violación de sus derechos civiles, aunque el Tribunal Supremo de Iowa, que reconoció que el despido era injusto, no advirtió violación de derechos, y lo aceptó por ser "una atracción irresistible".

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