viernes, 24 de octubre de 2014

España tiene dificultad para encontrar trabajadores cualificados


España es uno de los países europeos que más dificultad tiene para encontrar trabajadores cualificados, a pesar de que su tasa de paro está por encima del 24% de la población activa, según un estudio de Hays, multinacional británica especializada en la selección de profesionales cualificados, elaborado en colaboración con Oxford Economics.

   España, con 6,3 puntos, 0,4 más que en 2013, se sitúa en tercera posición entre los que sufren mayor presión para encontrar puestos de trabajo cualificados, especialmente en las industrias de alta cualificación, y en sectores como la informática o la ingeniería.

   El managing director de Hays España, Christopher Dottie, destacó que en España la enseñanza superior es "estructuralmente fuerte pero se mantiene aislada del mundo de la empresa y le falta cintura para adaptarse a las necesidades cambiantes del mercado", si bien señaló que es previsible que la mejora de la economía traiga un mayor dinamismo y flexibilidad.

   En concreto, de los 31 países analizados por Hays, España se sitúa en tercera posición entre los que sufren mayores problemas para encontrar empleados con alta cualificación, por detrás de Suecia y Hungría. En el lado opuesto, Bélgica, Italia y Singapur son los que tienen menor presión al respecto.

   El estudio indica que para evitar la brecha cada vez mayor entre las necesidades de las empresas y las capacidades de las personas en busca de trabajo, hace falta una mayor colaboración entre los gobiernos, las autoridades educativas y, sobre todo, las propias empresas.

   A su vez, señala que los gobiernos tienen que modificar sus políticas de inmigración para atraer a los trabajadores mejor cualificados y retener a que los que tienen una mayor cualificación para que no abandonen el país.


jueves, 23 de octubre de 2014

La OIT aconseja aumentar los salarios tanto como permita la productividad

empleo_irregular_UGTLa Organización Internacional del Trabajo (OIT) destaca en su informeEspaña: Crecimiento con empleo‘ que “no hay motivos económicos claros que justifiquen nuevas reducciones salariales”, en tanto que la competitividad de costes ha sido completamente restaurada, y aconseja “aumentar los salarios tanto como permita la productividad”. En opinión de la organización, en un momento en el que la recuperación económica sigue siendo “incompleta y frágil”, nuevos recortes salariales sólo “socavarían la demanda interna por encima de cualquier beneficio que pudiese surgir en términos de aumento de las exportaciones”.

“La recuperación económica finalmente ha comenzado a traducirse en un aumento del empleo, con más de 200.000 nuevos puestos de trabajo creados durante el primer semestre de 2014″, explica el director general de la OIT, Guy Ryder. “Esta es una muy buena noticia. No obstante, el crecimiento aún es insuficiente y el ingreso promedio de los españoles es 8% inferior al de 2007”.

El estudio destaca la necesidad de incrementar la calidad del empleo, que ha seguido deteriorándose desde el inicio de la reforma laboral: “Está aumentando la incidencia del empleo mal remunerado, lo cual podría intensificar la fuga de talento y perpetuar la trampa de la baja productividad”.

Al mismo tiempo recalca que más del 60% de los demandantes de empleo en España lleva en paro más de un año y que aunque la creación de empleo prosiga al ritmo actual, no recuperará los niveles de 2007 hasta 2023, por lo que considera fundamental que el Gobierno lleve a cabo una protección social adecuada. Concretamente apuesta por aumentar las prestaciones de los programas de protección a personas con especiales dificultades, sobre todo para los hogares con todos sus miembros en paro, y ampliar los criterios para poder acceder a la Renta Activa de Inserción. Sobre el coste de estas medidas, la OIT explica que pueden aplicarse algunas de estas recomendaciones “simplemente reasignando recursos y cambiando prioridades”.

Otras de las recomendaciones de la OIT tienen que ver con la necesidad de contar con políticas activas de empleo “bien formuladas” y con un enfoque mejor orientado de las subvenciones a la contratación.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Una de cada dos empresas españolas reconoce tener hasta un 10% de trabajadores presentistas

Por el contrario, estar presente en el puesto de trabajo dedicando ese tiempo a asuntos no relacionados con el objeto del empleo no es común en el 22% de las empresas encuestadas. En el 28% restante no se puede saber al no existir control alguno sobre el presentismo.

Las prácticas habituales del trabajador presentista pasan por incorporarse con retraso y/o finalizar la jornada antes de tiempo, el uso de Internet para temas personales, ausencias por tabaquismo y empleo extra de tiempo en descansos/almuerzos.
Uno de los fenómenos que más interés despierta en materia laboral ha sido siempre el del absentismo o la ausencia –justificada o no- del puesto de trabajo. Sin embargo, en los últimos años se ha detectado una práctica que apunta en la dirección aparentemente contraria: el presentismo (o lo que es lo mismo, el uso del puesto de trabajo para asuntos que no están relacionados con él). Conocer en qué consiste este fenómeno y si realmente es un hábito extendido entre los trabajadores españoles es una manera de abordar cómo perciben los empleados y las empresas la flexibilidad laboral y el compromiso con la organización, entre otros factores.

Es por ello que Adecco, líder internacional en la gestión de Recursos Humanos, ha puesto en marcha la I Encuesta sobre Presentismo Laboral en España – recogida en el III Informe Adecco sobre Absentismo, elaborado en colaboración con el IESE, GARRIGUES, AENOR, FREMAP y la Universidad Carlos III de Madrid- realizada entre más de 1.000 empresas de nuestro país.

En el presente análisis se estudia entonces si cuando los trabajadores están en su puesto de trabajo, dedican su tiempo a las funciones que les competen o, si por el contrario, existe alguna distracción de la jornada laboral para asuntos personales o se realizan paradas recurrentes que afecten al máximo aprovechamiento productivo de ese tiempo.

Adecco también ha querido conocer dentro de este estudio si los trabajadores recuperan, de alguna forma, el tiempo no aprovechado por este tipo de “ausencias”.

En palabras de Javier Blasco, director jurídico de Adecco y coordinador de la encuesta: “es muy interesante comprobar cómo muchas de las variables que están detrás del absentismo se repiten también en el presentismo: el carácter cíclico vinculado a la marcha de la economía, la concentración del fenómeno en determinados colectivos de trabajadores, la influencia de los estilos de gestión de RRHH, la importancia de las políticas empresariales o de los mecanismos pactados para su gestión en la negociación colectiva”.

Las prácticas presentistas más comunes

Entendemos por presentismo el estar presente en el puesto de trabajo dedicando ese tiempo a asuntos no relacionados con el objeto del empleo.

De las 1.015 empresas que han respondido a la Encuesta Adecco sobre Presentismo, se ha observado que una de cada dos indica que sí existe alguna práctica de presentismo entre sus empleados. Por el contrario, en el 22% de las empresas encuestadas no se aprecian dichas prácticas y en el 28% restante no se puede saber al no existir control alguno sobre el fenómeno.

Dentro de ese porcentaje de empresas que sí detectan presentismo entre sus empleados, éste es realizado en la mayoría de los casos tan sólo por pocos o algunos empleados. Y las prácticas habituales pasan por incorporarse con retraso y/o finalizar la jornada antes de tiempo, el uso de Internet para temas personales, ausencias por tabaquismo, empleo extra de tiempo en descansos/almuerzos y otras ausencias breves y repetitivas por distintos motivos a los anteriormente expuestos.

Si analizamos la evolución temporal del presentismo desde que comenzara la crisis (tomamos como referencia el año 2008 como inicio de la recesión), se aprecian cambios muy leves que se pueden agrupar en dos fases diferentes. El primer embate de la crisis provocó que se registrara una reducción del presentismo entre 2008 y 2011.

Sin embargo, en 2012 y 2013 se aprecia un leve aumento de las empresas que identifican estas prácticas en “la mayoría de empleados” y en “todos los empleados”, a pesar de haber sido estos dos últimos años en los que se ha producido una mayor destrucción de empleo desde 2009.

Los datos analizados de presentismo y su evolución temporal durante lo que llevamos de crisis podrían ser reflejo de una polarización de las condiciones laborales que marcarían los dos perfiles de trabajadores que encontramos actualmente en la mayor parte de las empresas: Por un lado, empleados que después de que su empresa haya realizado numerosos despidos, se sienten más seguros en su puesto de trabajo y predispuestos a estas prácticas. También podrían estar incentivados al presentismo por una reducción coyuntural de la carga de trabajo que les dejaría tiempo disponible durante la jornada laboral.

Por otro lado, empleados que sienten la amenaza de perder su empleo y reducen el presentismo, así como otros que han sido contratados bajo modalidades de contratos temporales o tiempo parcial.

martes, 21 de octubre de 2014

Observar y modelar para alcanzar tu objetivo profesional

Es curioso, que desde niños utilizamos como forma de aprender el modelar a otros y sin embargo cuando crecemos le damos a esta misma acción de aprendizaje y crecimiento una connotación negativa.

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Hace ya muchos años que leí un libro que mencionaba e invitaba a las personas a modelar a otros. El libro en concreto por si te interesa es “Las Reglas del Trabajo” de Richard Templar.
Pero antes de continuar, veamos una definición de modelado: “El modelado es un proceso de aprendizaje observacional, en el que la conducta de un individuo o un grupo (el modelo), actúa como estímulo para generar conductas, pensamientos o actitudes semejantes, en otras personas que observan la actuación del modelo.”
Para poder hacer uso del modelado, debemos tomar conciencia de ello para prestar atención, estudiar y fijarnos en los detalles del comportamiento que están realizando las personas que nos interesan.

Antes de comenzar, la clave está en seleccionar o elegir adecuadamente a las personas a las que nos queremos parecer. Nuestro carácter, personalidad y forma de ser obviamente serán las mismas, pero al ir actuando e imitando lo que hacen aquellos que hemos seleccionado como interesantes poco a poco iremos cambiando la imagen que transmitimos.

En el libro, Richard sugiere que si se desea ascender en la empresa, no debemos imitar al jefe superior, ¿por qué no dar un paso más e imitar al jefe de nuestro jefe? En aquellos que están desempleados, lo ideal es escoger a alguien que admires de tu misma profesión e intentes hacer un análisis profundo de esa persona.

Antes de que alguien se escandalice, recordarte que puedes elegir quien quieres ser, si el jefe de tu jefe es un maleducado, por no decir algo peor, no quiere decir que debas obligatoriamente serlo tu también. Es posible que en tu empresa actual o en esa empresa en la que trabaja esa persona que has seleccionado se permita ese tipo de forma de ser, pero debemos pensar en cómo queremos ser nosotros mismos y en el largo plazo (en otra empresa quizá no sea conveniente ser un maleducado).

Cada día más personas se dan cuenta de que los cambios profesionales forman ya parte de nosotros, antes uno se moría en su primera y única empresa, hoy ya no es así. Por lo tanto selecciona a varias personas que tengan éxito (lo que tú entiendes por éxito) y analiza lo que hacen y cómo lo hacen.

Puede parecer una tontería, pero está más que demostrado que una carrera o estudios, cierta experiencia profesional o habilidades no garantizan que se supere un proceso de selección o seamos considerados para un ascenso en nuestra empresa. En la ecuación hacia el éxito está sin duda la Aptitud.

Es esa Aptitud y ganas de mejorar y ser mejores, la que nos ayudará en la tarea de comenzar a andar, hablar, movernos, vestirnos, relacionarnos, etc. del mismo modo que las personas que tienen un puesto que nos interesaría alcanzar.


lunes, 20 de octubre de 2014

Camisas de 11 varas para tu Desarrollo

Francisco Javier Gómez Cordero, Responsable de Talento y Desarrollo de Personas en Hijos de Rivera, S.A. (Estrella Galicia)
 

Lo primero que hice al escribir este texto fue curiosear la procedencia de la expresión “meterse en camisas de once varas”. Parece ser que, en la Edad Media, aquellos padres que adoptaban un hijo lo hacían pasar por la manga de camisas muy grandes para sacarlo por el cuello. Esto simbolizaba la aceptación de la adopción, al mismo tiempo que la asunción de esta seria responsabilidad.

No, en este post no se trata de meterse en problemas o de asumir más responsabilidades, sino más bien, y hablando de una forma muy genérica, de desarrollo profesional. He intentado recopilar 11 acciones muy recomendables que puedes emprender si quieres completar tu desarrollo profesional (que como es “tuyo”, se podría llamar autodesarrollo):

Asume nuevas tareas. Ofrécete para ese tipo de trabajos que a veces nos proponen y que están en tierra de nadie. Puede que todas las personas de tu departamento estéis con mucha carga de trabajo y, de repente, vuestro jefe pronuncie el típico “quién puede hacer esto” o “quién puede ayudar a”. Es el momento de dar un paso adelante. Tienes mucho que ganar.

Innova, investiga, lleva a cabo propuestas para realizar las cosas de otra manera más eficiente. No te limites a hacer lo de siempre, porque ha funcionado o porque eres muy bueno en tu terreno. Te llevará un tiempo pensar e investigar una forma mejor de hacer las cosas, pero esto no hará sino enriquecerte a ti (y a tu empresa en el caso de que acepten llevar a cabo tu propuesta…).

El tan manido concepto de “los idiomas”. Nunca es suficiente. Si te atrae, busca tiempo y modo de ampliar tu nivel o incluso de comenzar con un nuevo idioma. De esta manera minimizas las posibilidades de que, ante un nuevo reto internacional en tu empresa o una oportunidad laboral para una posición en una multinacional, tu candidatura sea rechazada.

Procura seleccionar algún evento, congreso o ponencia en la que merezca la pena estar. Por mucha experiencia que tengas y hayas lidiado en muchas plazas, se suelen sacar dos o tres ideas interesantes que moldear para poner en práctica. Eso al margen de las personas, ponentes o gurús con los que allí puedas coincidir. Le sacarás más partido si son presenciales, sin despreciar los “virtuales” o típicos webinars en los que también tienes que estar.

Investiga qué formación académica o superior te falta. Puedes descubrir una certificación reconocida en tu sector o profesión que te ayudaría a asumir más responsabilidades, a liderar determinados proyectos o a tener mayor oportunidad de cara a una movilidad (incluso internacional).

Amplía tu red interna. Quiero decir que “hables” con otras personas de tu empresa cuando tengas ocasión. Un simple “tú dónde trabajas”, “dónde estás”, “qué es lo que hacéis”… No sólo te ayudará a entender mejor tu negocio y a tener mayor visión, sino también a identificar personas (algunas de ellas clave) en otras áreas que te podrán resultar de ayuda.

Ofrécete cuando exista la posibilidad de participar en proyectos multidisciplinares (otras veces los llamo multidepartamentales). El caso es que a veces surgen en las organizaciones proyectos en los que se requieren diversas capacidades, profesionales de distintas disciplinas que trabajen juntos un tiempo para llevar a cabo un proyecto. Se aprende mucho, no sólo técnicamente, sino también en términos de competencias y habilidades. Además ayudas en buena medida lo comentado en la vara nº 6 anterior.

Amplía tu red externa. Detecta grupos, redes, debates relacionados con tu área de interés. Sí, hay que dedicarle un tiempo, pero es impagable la información de valor que puedes obtener (en forma de recomendaciones, consejos, documentación, casos de éxito, benchmarking…). Y mucho mejor ser activo y participar (aportas, compartes y tienes visibilidad); será un boomerang que vuelve en tu favor.

¿Siempre quisiste realizar alguna labor humanitaria o voluntariado? Tienes muchas posibilidades, con un tiempo de dedicación variable que se adapta a tu realidad. Aquí se desarrollan un buen número de competencias que complementarán las que ya tienes (e incluso dominas) en el mundo profesional.

La literatura. Y no cualquiera, sino aquella que te facilita conocimiento de qué está pasando y lo que ha de venir. Me refiero a libros profesionales de tu sector, newsletters, periódicos, revistas e incluso estudios, investigaciones, libros blancos… Si son numerosos, selecciona y, sobre todo, anota en algún sitio lo que te parezca más representativo y la referencia donde puedes encontrarlo (organización y gestión del conocimiento).

Bucea en la gran oferta de MOOC’s (cursos masivos abierto en modalidad online) e inscríbete en alguno interesante. El conocimiento que se comparte resulta ser relevante en algunos de ellos y el volumen de alumnos que participan, los hacen extremadamente enriquecedor en algunas ocasiones. Sin olvidar que aquellos impartidos desde algunas Universidades extranjeras de prestigio, aportan contenido innovador o tendencias más actuales de tu sector.

Ya que a buen seguro han de existir muchas más “varas”, ¿qué otras acciones se te ocurren o has puesto en marcha para completar tu desarrollo profesional?