viernes, 11 de abril de 2014

Las herramientas que utilizo para hacer un CV

Depositphotos.com-ChoreographDe vez en cuando me preguntan por las herramientas que utilizo para confeccionar los CV de las personas que contratan mis servicios. Personalmente pienso que no tiene gran misterio, porque lo más importante no son las herramientas, sino saber utilizarlas y aplicar las estrategias adecuadas para conseguir un resultado excelente.
 
Así pues, mis herramientas de trabajo son las siguientes:

- Procesador de textos Word. El clásico de toda la vida. Existen opciones gratuitas como ya comenté anteriormente, o incluso otros procesadores de textos como Pages de Apple, pero en mi caso para escribir un CV utilizo Microsoft Word.

- Para hacer ligeros retoques en fotografías utilizo Gimp si estoy usando un PC o el “Vista previa” de Mac. No necesito nada más, pues apenas se trata de equilibrar colores en la imagen y ajustar el tamaño. Por supuesto que hablo siempre de fotografías que son aptas para un CV, esa es la base para poder trabajar con una foto, ya que si es inadecuada la rechazo y pido a mi cliente que consiga otra fotografía.

- Para encontrar las palabras adecuadas, sinónimos, antónimos e incluso revisar alguna duda ortográfica o sobre el significado de un término, una fuente de información on-line muy valiosa es Wordreference.

- Después utilizo mucho servicios de almacenamiento en la nube como Dropbox, que me sirven para guardar cosas que voy encontrando en internet, y también hago un buen uso de marcadores y favoritos en mi navegador de internet.

Por cierto que si no usas Dropbox y quieres abrir una cuenta e instalarlo en tu ordenador y dispositivos móviles, como tengo yo, debes saber que es gratuito y que si lo haces desde estos links me harás un pequeño favor ;) porque así me dan un poquito más de espacio para seguir trabajando en la nube. ¡Gracias! 

- Como herramientas más comunes y normales utilizo una impresora, láser en mi caso por el volumen de impresiones, y una destructora de papel para eliminar todo lo que imprimo una vez ya no lo necesito. Y por supuesto material de oficina como papel, bolígrafos, marcadores, etc.

¿A dónde quiero llegar contándote con todo esto?

Como ves no utilizo plantillas, ni infografías, ni webs que generan CVs como churros ni nada similar. No creo en ese tipo de sistemas que realizan CVs clónicos, donde no permiten destacar lo mejor de ti mismo como candidato.

Como puedes ver las herramientas que yo pueda utilizar para hacer un CV 100% ganador no son nada de otro mundo, son las mismas a las que prácticamente todos podemos tener alcance, ya sea utilizando medios que tenemos en casa o en la biblioteca o donde podamos.

Lo que es totalmente diferencial para hacer un gran CV es el tiempo que se le dedica, la reflexión y análisis de uno mismo, estudiar bien el sector en el que se desea trabajar, investigar la empresa a la que se desea optar y en definitiva, trabajar mucho con la información para posteriormente darle la forma adecuada en un CV.

Lo fácil es abrir un documento de Word y escribir un CV, lo complicado es saber qué poner, y para eso no hay herramientas físicas, no hay aplicaciones a las que dar a un botón. Obviamente, mi experiencia como reclutadora y conocimientos de selección de personal, de Recursos Humanos y Psicología entre otros, hacen que los CV sean diferentes, que sea el CV único y específico que cada candidato necesita y se llegue a conseguir transmitir quién eres del modo que el seleccionador necesita.

No te centres en buscar las herramientas para confeccionar tu CV, sino en conocer muy bien qué deseas plasmar en el mismo. Las herramientas son un medio para alcanzar un fin, no solamente con usarlas llegarás al final deseado. ;-) 


jueves, 10 de abril de 2014

¿Qué nos hace felices en el trabajo?

Los españoles señalan que el secreto de la felicidad laboral tiene que ver con disfrutar del trabajo que se realiza (38,8%), con contar con un buen ambiente de trabajo y con tener buenos compañeros (17,5%).
Al llegar al tercer factor más importante, existen diferencias entre quienes actualmente trabajan y las personas desempleadas. Para los primeros, el tercer motivo de felicidad laboral lo constituye el salario (13,3%), mientras que para los desempleados es la estabilidad laboral lo más importante para ser feliz (17,4%).

Estos datos se desprenden de un análisis elaborado por Adecco, que estudia si los trabajadores españoles se sienten felices en su profesión y qué aspectos pueden mejorar esa felicidad laboral.

Respecto al año anterior disminuye notablemente la necesidad de un buen ambiente laboral y buenos compañeros. Por el contrario, aumenta la importancia de disfrutar del trabajo que se realiza (38,7% hace doce meses).Por sexos, los hombres que trabajan, en mayor medida que las mujeres, consideran que para ser felices en el trabajo se necesita principalmente disfrutar del trabajo; mientras que las mujeres dan más importancia a la estabilidad laboral.

Igualmente, las personas con estudios superiores que trabajan, en mayor medida, creen que es necesario disfrutar y realizarse personalmente para ser felices en el trabajo, mientras que los que tienen estudios básicos le dan más importancia a tener un buen ambiente laboral.

Por último, si analizamos los datos por grupos de edad vemos que mientras que los encuestados más jóvenes que no trabajan y los que tienen estudios superiores consideran, en mayor proporción, que es necesario disfrutar y realizarse personalmente para ser felices en el trabajo; los de mayor edad y con estudios básicos, sin embargo, le dan más importancia a la estabilidad y a tener trabajo.

En busca de la estabilidad
Cuando se coloca en la misma balanza estabilidad laboral o felicidad en el trabajo, es la primera la que más peso adquiere, tanto para quiénes ya están trabajando como para quiénes no cuentan con un empleo. Así lo afirma el 71,3% de los trabajadores en activo y el 73% de los parados.

Tanto es así que un 62,8% de los encuestados cree que no dejaría su puesto de trabajo actual aunque no fuese feliz en él, pues la situación del mercado laboral es delicada. Si bien es cierto que esta proporción ha disminuido en el último año, cuando se situaba en el 66,7%.

A medida que disminuye el nivel de estudios de los encuestados que trabajan, aumenta el porcentaje de estos que indican que, aunque no sean felices, no se atreven a dejar su trabajo actual debido a la situación del mercado laboral. Además de estos, las mujeres, en mayor medida que los hombres, declaran que no se atreven a dejar su trabajo actual por la misma razón.

Es más, un 60,2% de los trabajadores opina que no sería más feliz que ahora si cambiara de profesión (a medida que disminuye la edad de los consultados, aumenta el porcentaje de los que aseguran que un cambio en estos momentos podría aportarles mayor felicidad). En cambio, a casi 6 de cada 10 (56,4%) sí les gustaría cambiar de funciones dentro de su compañía y lo ven como una opción para aumentar su felicidad laboral.
¿Son más felices los emprendedores?
Cuatro de cada diez encuestados por Adecco (40,9%) creen que serían más felices si emprendiesen su propio negocio pues podrían organizarse su tiempo y dedicarse a una profesión que les gustase; sin embargo, un 37% cree lo contrario ya que el emprendimiento conlleva demasiadas obligaciones y responsabilidades. El restante 22,1% no sabe si sería más o menos feliz que ahora.

Cuando se les formula la misma pregunta a los desempleados, el 45,8% cree que emprendiendo sería más feliz, un 31,8% piensa que no sería así y el otro 22,4% está indeciso.

Navarros, asturianos, extremeños y vascos, los más felices en su empleo
Casi 8 de cada 10 españoles encuestados (79,7%) reconocen ser feliz en su profesión, frente a un 20,3% que afirma no serlo. Los resultados ponen de manifiesto que en el último año ha aumentado el porcentaje de personas que se consideran felices en su profesión en España, 1,8 puntos porcentuales (p. p.) más respecto a la anterior edición (77,9%) y acercándose al 81,2% de españoles que afirmaba sentirse feliz en su trabajo en 2011.

En general, todas las autonomías han visto crecer el porcentaje de trabajadores que se declaran felices con respecto al año anterior, pero en tres ha ocurrido de manera más destacada: es el caso de Galicia (+ 8,6 p. p.), La Rioja (+ 8,4 p. p.) y País Vasco (+ 6 p. p.). Sólo en cuatro comunidades desciende el índice de empleados felices en el trabajo en el último año: Murcia (- 14,8 p. p.), Baleares (- 9,4 p. p.), Cantabria (- 3,2) y Canarias (- 1,1).

El 90,5% de los navarros, el 85,7% de los asturianos, el 85,2% de los extremeños y el 83,6% de los vascos se consideran felices en su profesión, encabezando la clasificación de las autonomías. Todos ellos son un poco más felices que el año pasado aunque el caso de los navarros es especialmente significativo pues sus niveles de felicidad superan el 90% (única región donde se alcanzan estos valores).

En el extremo opuesto, los canarios (70,5%), baleares (70,6%) y murcianos (71,4%) son los que representan porcentajes de felicidad más bajos entre los españoles.


Fuente: Adecco. 
 
 
 

miércoles, 9 de abril de 2014

Las empresas necesitan buscar la felicidad entre sus empleados




·        Las empresas para tener rentabilidad necesitan tener a los empleados contentos y felices.
·        Según Mónica Esgueva “La felicidad como personas debemos entenderla desde la mente” para así controlar la inteligencia emocional



jmagen felidad dentro
Alba Paz | Madrid

Las empresas necesitan promover políticas de bienestar dentro de su propia organización partiendo de la base de que la felicidad es la nueva competencia para aumentar la rentabilidad y obtener buenos resultados. Aún hay compañías que, aunque lleven a cabo este tipo de esfuerzos, no son conscientes de este cambio al no utilizar la palabra felicidad. Esta es la conclusión del coloquio organizado por Pandorai y el Instituto de Estudios Cajasol con motivo del Día de la Felicidad, el 20 de marzo.

La sesión divida en dos partes, contó con la presencia de Ignacio Cañaveral, profesor de Habilidades y Competencias Directivas, y Mónica Esgueva, embajadora de la Felicidad de Pandora. Ambos junto a directores de recursos humanos reflexionaron acerca de la importancia de la Felicidad en los empleados y su influencia en la productividad individual y colectiva dentro de la organización.

En la primera de ellas el tema estelar por parte de los expertos en gestión de personas fue el papel que juegan las emociones en nuestra actitud personal dentro del marco de la felicidad individual. Mónica Esgueva declaró que “La felicidad como personas debemos entenderla desde la mente” ya que ella mismo defendió cada persona es capaz de gestionar las diferentes situaciones, además de que inteligencia emocional marca la diferencia de los profesionales. La segunda parte de la jornada se centró en la aplicación de conceptos como felicidad, actitud positiva o la gestión emocional dentro de las organizaciones.

Se presentaron algunos indicadores que muchas empresas aplican diariamente sin saberlo, especialmente las relacionadas con la Felicidad Interior Bruta (FIB) que son trasladados a las empresas en lo que se denomina la Felicidad Empresarial Bruta (FEB). Algunos de estos indicadores son el bienestar psicológico, la gestión emocional entendida como motivación en la empresa o la diversidad en la empresa, centrada en la gestión de las relaciones interpersonales.


martes, 8 de abril de 2014

Consejos para convertirse en un líder en su trabajo

Un buen líder posee una visión a largo plazo, es coherente en sus convicciones porque vive aquello que predica, crece y hace crecer a su gente, enseña, delega funciones y crea oportunidades para todos.
Existen ciertos factores, como las extensas jornadas laborales, la falta de reconocimiento y los problemas económicos producto de bajas remuneraciones, que influyen en el estrés laboral y en que el profesional no se sienta a gusto en el trabajo; sin embargo, existe una causa que suele ser muy frecuente y común, su jefe ¿es su caso?

Según el psicólogo Robert Hogan, de la Universidad de Tulsa, siete de cada diez directores o gerentes son incompetentes, irritables, dominantes, explotadores o indignos de confianza, tienen pocas habilidades de toma de decisiones y se niegan a delegar su autoridad.

El estigma de los “malos jefes” no ha sido construido gratuitamente, más de una vez nos hemos encontrado con un jefe que causa desmotivación y pone de mal humor, hasta tal punto que se ha optado por cambiar de trabajo, pero ¿cuáles son las actitudes de esta persona que nos causan esta frustración?

Entre los rasgos más comunes que caracterizan a un jefe incompetente, se encuentra la incapacidad de comunicarse, ya que no logra que su equipo le escuche y entienda, y tampoco es capaz de escuchar a quienes lo rodean
. Además, se involucra escasamente, impidiéndole conocer realmente el trabajo que realiza su gente, careciendo de información y, por lo tanto, somete a presión.

Un buen líder posee una visión a largo plazo, es coherente en sus convicciones porque vive aquello que predica, crece y hace crecer a su gente, enseña, delega funciones y crea oportunidades para todos. Las habilidades de un líder también se observan en la capacidad de autocontrol y la toma de decisiones eficientes en momentos de crisis.

Trabajando.com – Universia ofrece varios consejos para llegar a ser un buen líder:

-Genera confianza

-Escucha atentamente a tu equipo de trabajo

-Preocúpese por su bienestar dentro y fuera de la empresa

-Comunique los objetivos del área y recuérdelos de vez en cuando

-Comparta los éxitos

-Señale tanto los aspectos positivos, como negativos de las personas

-Dese el tiempo de compartir con su equipo


Javier Caparrós, director general de Trabajando.com España señala que “un jefe debe ser un guía para su equipo de trabajo, una motivación diaria para lograr los mejores resultados, y ser un ejemplo de perseverancia y energía. Recuerda que un buen equipo de trabajo es el reflejo de un buen líder”.

“En la medida que un jefe está comprometido y motivado con el trabajo, su equipo es muy probable que también lo esté, ya que esos valores se transmiten. Lo mismo en términos de conocimientos y experiencia, porque un líder que sabe puede transmitir eso a su equipo, lo que genera un que se aporte un valor añadido al trabajo diario”.

Fuente: Trabajando.com

lunes, 7 de abril de 2014

Productividad, presentismo y teletrabajo: la organización del trabajo pendiente en la empresa

Productividad, presentismo y teletrabajo: la organización del trabajo pendiente en la empresaTradicionalmente nos contratan para hacer un determinado trabajo en un horario laboral concreto. Ocho horas de lunes a viernes es lo más habitual, aunque esto se ha flexibilizado mucho en los últimos años. Además el objetivo es conseguir que nuestro rendimiento sea el mejor posible, mejorar nuestra productividad, algo que no se ha medido adecuadamente en muchas empresas. Esto choca con el concepto e implantación del teletrabajo, no por cuestiones técnicas sino más bien organizativas de las empresas. 

Una de las primeras dificultades que se encuentran las empresas cuando quieren implantar el teletrabajo como una opción para conciliar vida laboral y personal, para disponer de un par de tardes a la semana para trabajar desde casa, por ejemplo, es ¿cómo se yo que esta persona está trabajando?

El presentismo, una lacra para la productividad


Y es que el problema está en la organización del trabajo. ¿Sabemos qué tareas o cuántas puede hacer un empleado en su puesto de trabajo en una hora? La mayoría de las empresas lo desconocen, por eso es muy complicado medir si en su casa han estado trabajando o no. 
 
Normalmente el baremo de control ha sido cumplir con el horario laboral, es más, se premiaba en muchas empresas a aquellos empleados que se alargaban el horario, por lo general hasta que se marchaba el jefe, mientras que aquellos que habían terminado su trabajo en el tiempo previsto eran sospechosos de no estar comprometidos con la empresa. 

De esta forma se ha ido premiando a aquellos que hacían las mismas tareas en un tiempo mayor, pero que dedicaban también una parte de su jornada laboral a labores de relaciones públicas, por decirlo de alguna manera. Ahora cuando se pueden implantar este tipo de opciones, donde uno trabaja desde casa, para muchas empresas es complicado cambiar este modelo de organización.

No estoy hablando que el teletrabajo tenga que ser para todas las empresas ni para todos los empleados. Por ejemplo, el comercio tiene unas horas en las que debe estar abierto, sin importar si entran o no muchos clientes. No todos los puestos de trabajo serán igual de productivos y aunque algunas tareas se realicen en las horas valle, habrá siempre ratos de poca faena.

La organización del trabajo, una tarea pendiente


Es importante que tengamos herramientas con las que poder medir lo que ha producido cada empleado, que se incentive y se premie a aquellos que hacen más, que consiguen organizarse mejor, ser más efectivos, tanto si realizan su trabajo en casa como en la empresa.
 
De esta forma además tendremos claro qué tareas realiza un empleado a lo largo de un mes, en una semana y a la hora. Además veremos cuánto nos cuesta y si necesitamos mejorar nuestra productividad para ser más rentables o no. 
Al final a mi no me importa si en su casa ha estado ocho horas delante del ordenador, diez o seis, sino que este día que no ha acudido a la oficina a trabajar ha cumplido con las tareas que se le encomendaron. Al final, cada uno es autónomo para organizarse en casa, tanto en horarios como en capacidad de concentración, que no es sencilla. Por eso habrá empleados para los que el teletrabajo será una ventaja, pero otros que tardarán incluso más tiempo en hacer lo mismo que si estuvieran en la oficina.