martes, 21 de noviembre de 2017

El talento, el mayor reto de las empresas para esta década

El desarrollo profesional de los millennials (jóvenes nacidos después de 1982) es, junto a la digitalización, el gran reto al que se han de enfrentar las organizaciones durante la próxima década. El entorno socioeconómico en el que se han desarrollado estos perfiles y el gran contraste que experimentan con la generación Baby Boomer, ponen en jaque los cimientos del modelo organizacional actual y hace que nos planteemos la siguiente cuestión: ¿Se adaptan las empresas al talento actual, o es este que se debe acomodar a los entornos de organización tradicionales?

La respuesta parece evidente. Las organizaciones deberían transformar sus esquemas para atraer y fidelizar el talento, cada vez más dispar. La demanda de esta generación de empleados requiere nuevos métodos en la gestión de RRHH y la elaboración de planes de carrera, diseñados ad hoc para este nuevo colectivo de talento. Una de las claves para conseguirlo es fomentar la transversalidad dentro de la compañía potenciando el desarrollo de los diferentes colectivos de la organización. Tampoco hay que pasar por alto la importancia de escuchar a los empleados para conocer sus necesidades y expectativas. Es una manera de conseguir una flexibilidad adaptada.
El talento ha cambiado. Buena prueba de ello es que las expectativas también lo han hecho: los millennials buscan una empresa que genere un impacto positivo en la sociedad, flexibilidad laboral y líderes sinceros y directos. Además, al estar siempre “conectados”, se les puede considerar como embajadores en potencia de una empresa y sus valores.
Aquí o en algún sitio, hablaría de que además hay perfiles teckies (y cada vez más el valor de la organización) que sus expectativas no pasan por crecer verticalmente, sino en convertirse en grandes especialistas.
Estos factores nos llevan a replantearnos la forma en la que los trabajadores se desarrollan en la organización. Partimos de planes de carrera basados en el desarrollo vertical y jerarquizado dentro de una organización, pero a medida que las empresas trabajan en cambiar su organigrama, tendiendo hacia un modelo más plano, también deberían adaptar la carrera de sus profesionales. Por ello, pasamos de un recorrido vertical a la posibilidad de que el empleado crezca horizontalmente, es decir, que además de ser posible ascender de “rango”, también pueda progresar en otros ámbitos diferentes dentro de la misma empresa. El aumento de la flexibilidad se traduce en profundos cambios para la función de Recursos Humanos, que pasa de aportar una trayectoria rígida en la que marca pautas y objetivos similares para todos los trabajadores a dar soporte, ofrecer herramientas para su desarrollo, y guiar en las decisiones que el trabajador toma a lo largo de su carrera profesional en la empresa.
Otro importante reto dentro de la gestión y el desarrollo de talento al que se enfrentan las empresas es la rotación. En la última década se ha producido un gran cambio sociocultural en la “fidelidad” de los empleados, convirtiéndose en un verdadero desafío atraer y retener aquel talento que se encuentra apalancado en las políticas de carrera y formación desde el principio de la vida laboral del trabajador. La realización de programas shadowing, en los que se permite que el empleado trabaje en varios departamentos, lo cual facilita que la empresa tenga un conocimiento global que se traduce en contar con la persona adecuada para cada puesto, beneficiando tanto a la empresa como al trabajador y evitando, finalmente, desaprovechar o perder ese talento.
La imagen que proyecta la empresa en la sociedad debe ser atractiva para seducir al mejor talento, pero una vez captado este, los departamentos de gestión de personas han de trabajar para retenerlo. Es frecuente que el talento se mueva en busca de oportunidades en un ámbito diferente, pero en una empresa multidisciplinar el equipo de RRHH debe gestionar la rotación y evitar que un empleado abandone la compañía sin haber escuchado antes sus expectativas.

Una buena solución para fidelizar a los millennials y solventar esta necesidad de las empresas es que los departamentos de recursos humanos apliquen nuevos enfoques como el design thinking y el employee journey maps. En este aspecto, los planes de formación ad hoc y actualización son esenciales de cara al futuro de la empresa y, por ello, los sistemas tradicionales están siendo sustituidos por una amplia gama de nuevas tecnologías como edXm, Udacity e incluso Youtube, que ofrecen un mayor dinamismo. Esta nueva realidad está forzando a las compañías a rediseñar sus estrategias, ofreciendo oportunidades de aprendizaje y desarrollo continuo y modificando sus organizaciones con el objetivo de ser más dinámicas, team-centric y conectadas, en definitiva, un nuevo modelo de gestión entre equipos que requiere nuevos líderes que cuenten con habilidades específicas como la negociación, resiliencia y pensamiento sistemático y que sepan ver las habilidades de cada individuo para poder aprovechar al máximo el potencial de cada uno. 


lunes, 20 de noviembre de 2017

El uso de Whatsapp en el trabajo supera a los almuerzos y el café

Hoy día las nuevas tecnologías son indispensables para el progreso en las empresas, sin embargo, la sobreexposición a la tecnología puede jugar en nuestra contra ya que pueden ser la fuente principal de distracciones en el trabajo.


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Este es el caso de Whatsapp, que ya es la principal distracción en el trabajo desbancando el sitio que ocupaban las pausas para tomar café convirtiéndose en un excepcional ladrón del tiempo. Es un hecho que Whatsapp se ha convertido en parte indispensable de nuestras vidas, de la misma manera que los smartphones son una herramienta fundamental en nuestro trabajo. Por este motivo, es difícil conciliar la jornada laboral con un uso óptimo de la aplicación para que no afecte a nuestro rendimiento.

Datos reveladores sobre el uso excesivo de Whatsapp durante la jornada laboral son:

  • Un 32% de los trabajadores consultan sus móvilescomo mínimo 4 veces cada hora, según Francisco Canals, consultor especializado en internet.
  • El 42% de los españoles que usan la aplicación no está ni una sola hora sin consultar sus mensajes, según el mismo Francisco Canals.
  • Recientemente, Adecco publicó un estudio donde se revelaba que los trabajadores pierden hasta 10 horas al mes con distracciones, lo que supone 13 jornadas laborales al año.

Las consecuencias de estas distracciones pueden ser:

  • Aumento del estrés del trabajador causado por estar pendiente de distintas cosas al mismo tiempo.
  • Reducción de la productividad.
  • Pérdidas considerables en el resultado de negocio.
  • Desaceleración del rendimiento laboral.
  • Aumento de la tasa de error en la ejecución de las tareas.
  • Demora en la realización de tareas.
  • Incremento del índice de adicción.
  • Desconcentración en el trabajo.
  • Interpretación desafortunada típica de la comunicación instantánea escrita.
  • Conflictos derivados de la “última conexión” o el “double check”.
  • Creación de relaciones interpersonales inexistentes en la vida real.
Algunas organizaciones ya han tomado medidas al respeto, según la Universidad de California, un 68% de las empresas americanas ya han tomado las riendas del asunto, algunas de las cuales han llegado a restringir el uso del teléfono móvil en el lugar de trabajo, especialmente en sectores donde la atención en las tareas en fundamental, como por ejemplo en el control aéreo.
La cultura distraída que tenemos los españoles nos coloca en el top de la lista de países con más interrupciones en el lugar de trabajo por Whatsapp, por esta Francisco Canals lo ha considerado como “deporte nacional". Son los riojanos con un 90%, los más adictos al móvil de todo el Estado.

5 consejos prácticos sobre el uso de Whatsapp en el trabajo

  1. Discreción con los estados, seguramente en la agenda del teléfono tengamos el contacto varios compañeros de trabajo, jefes, clientes, etc.
  2. Controlar la última hora de conexión, en algunos casos es aconsejable desactivar su visualización.
  3. Silenciar los zumbidos de los chats que no sean en horas de trabajo, especialmente losde los grupos.
  4. No usar la aplicación para criticar a compañeros de trabajo, nos podemos confundir de chat o escribir mal el destinatario y acabar enviando elmensaje a la persona equivocada.
  5. Vigilar los vídeos e imágenes que enviamos por chat, ya que a menudo utilizamos la aplicación conectados a 4G o redes WI-FI gratuitas con ningún tipo de protección. Por esta misma razón, es aconsejable no enviar información corporativa por Whatsapp

viernes, 17 de noviembre de 2017

La falta de idiomas limita la expansión de los negocios

7 de cada 10 directores de negocios no tienen el nivel suficiente de inglés para negociar


Según datos de la consultora de formación en idiomas Hexagone, el 80% de los trabajadores reconocen no ser capaces de desarrollar la técnica del Elevator Pitch con claridad. Se trata de un tipo de discurso que tiene como objetivo vender bien algo, ya sea una idea, un producto o el trabajo de la persona. Además, hace referencia a la hora de hacer una presentación breve y convincente de un proyecto.
En un mercado global, las empresas dependen de la capacidad de comunicarse fuera de España para poder vender. Por este motivo, desde Hexagone se hace especial hincapié a la estrategia de idiomas. Gaëlle Schaefer, Directora de Hexagone, explica que sólo cuando las empresas tienen interés por vender fuera del país, se plantean aprender un idioma, algo que califica de "error". "La estrategia de idiomas debe fijarse antes de que surjan las oportunidades internacionales para estar preparados", advierte.

En este sentido, un análisis realizado por esta consultora de formación revelaba que 8 de cada 10 trabajadores buscaban una solución a la tarea de aprender idiomas fuera de las empresas, porque dentro no existía ninguna oferta o era ineficaz.
"Sólo el 20% de las empresas españolas cuenta con un plan de idiomas para sus empleados", añade la directora de Hexagone. "Esto es especialmente preocupante ya que, según nuestros mismos datos, 7 de cada 10 directores de negocios no tienen el nivel suficiente de inglés como para mantener una negociación", lo que implica una pérdida de oportunidades del 15% para las empresas, según la directora de Hexagone.

Por ello, Hexagone ha dado al respecto, tres consejos para empezar a entrenar un buen Elevator Speech Pitch: escribir el discurso, el cual debe ser un discurso breve, conciso y contar con una finalidad definida; memorizar sus estructuras básicas permitiendo que sea un discurso flexible; y ensayarlo continuamente en diferentes situaciones. 
Por otro lado, la consultora de formación de idiomas para empresa cumple este mes de noviembre 15 años y lo celebra ofreciendo gratis seminario "La técnica del Elevator Pitch", un curso intensivo de 4 horas en el que se enseña cómo hablar en público y en inglés para captar la atención de todos.


jueves, 16 de noviembre de 2017

5 claves para fomentar la productividad profesional

5 claves para fomentar la productividad profesionalConseguir altos niveles de productividad es uno de los grandes los retos a los que se enfrentan las compañías de hoy en día. Para ello, es necesario asegurar el adecuado desarrollo y aprovechamiento del capital humano de las organizaciones. Pero según el estudio anual ‘The Global Human Capital Report’ realizado por el Foro Económico Mundial, España se sitúa a la cola de Europa en términos de formación y de productividad de los trabajadores, concretamente en el puesto 44 de un ranking de 130 países. Spaces, la nueva oferta internacional de espacios de trabajo que promueve una comunidad dinámica para emprendedores y empresas, señala cuáles son las claves para fomentar la productividad laboral entre emprendedores y profesionales:

1 – Despídete del ‘presentismo laboral’
No por hacer más horas trabajarás más ni serás más productivo. En algunas empresas españolas todavía existe una cultura de presentismo laboral, si bien es cierto que los nuevos profesionales millenials están instaurando una forma de trabajo mucho más innovadora y flexible. En un mundo en el que las necesidades laborales son cambiantes, es necesario apostar por un modelo de trabajo que permita la conciliación laboral con la vida privada. Está demostrado que los modelos de conciliación familiar favorecen el rendimiento de los trabajadores, por tanto, siempre que tu trabajo lo permita, apuesta por un horario de trabajo flexible que te permita disfrutar de tu tiempo de ocio y no pases más horas de las necesarias en tu puesto de trabajo.
2- Racionaliza tu horario de trabajo
Racionaliza tus horas de trabajo diarias con descansos, establece una agenda de tareas y cíñete a ella para cumplir los deadlines diarios. Ser productivo no significa trabajar durante un largo período de tiempo sin descansar. De hecho, las pausas durante el horario de trabajo no son un capricho, sino una necesidad que ayudará a mejorar nuestra productividad laboral y a evitar situaciones de estrés. Deja unos minutos de descanso entre tarea y tarea y aprovecha para estirar los brazos y las piernas o para tomar un café.
3- Evita distracciones
Uno de los mayores enemigos de la productividad laboral son las distracciones durante las horas de trabajo. Si trabajas en una oficina fija, es posible que destines más tiempo del que deberías a navegar por tus redes sociales personales. La mejor manera de esquivar estas distracciones es cerrar todas las sesiones de tus cuentas en redes sociales, guardar el teléfono móvil y reservarte un momento de tu descanso para hacerlo, por ejemplo, durante la hora de la comida.
4- Trabaja en equipo
Colaborar con otros profesionales siempre aumenta los niveles de productividad en una organización. Trabajar rodeados de otras personas hace que configuremos una red social muy importante en nuestras vidas que va a influir fuertemente en la productividad laboral. Además, está demostrado que trabajar junto a otros profesionales hace que el empleado cree nuevas conexiones con otras personas con formas de pensar diferentes y piense de una manera mucho más abierta, siendo más creativo y eficiente en su puesto de trabajo.
5- Elige bien tu lugar de trabajo
Las oficinas tradicionales, habitáculos cerrados de cuatro paredes, son un concepto de oficina que ya no encaja con las nuevas formas de trabajar. Ahora, los espacios abiertos que favorecen la interconexión entre los diferentes departamentos, u ‘open spaces’, son los lugares de trabajo más recomendados para generar un ecosistema de innovación y crecimiento en el que los profesionales puedan interactuar, colaborar y aprender. Los lugares de trabajo más inspiradores para los españoles son aquellos que generan un entorno moderno, agradable y completamente equipado con las últimas tecnologías. Cuando un grupo de profesionales trabaja en espacios confortables, en los que pueden mantener una reunión informal y relajada, suelen ser más propensos a generar ideas creativas.

Para ayudar a profesionales y emprendedores a potenciar su productividad laboral, la Spaces ofrece en Madrid y Barcelona áreas de trabajo dinámicas y completamente equipadas en las que introduce una cultura centrada en la creación de una comunidad de personas con intereses comunes y con espíritu emprendedor. En concreto, ya está abierto el primer centro de Spaces en Madrid (C/ Manzanares 4) y en los próximos días se inaugurará el primer centro en Barcelona (Distrito 22@). Además, está prevista la apertura de tres nuevos centros por un total de 11.000 metros cuadrados en la zona de Atocha en Madrid y en Barcelona. En total, la compañía planea cerrar este año 2017 con 5 centros de trabajo en España y un total de 18.400 metros cuadrados.


miércoles, 15 de noviembre de 2017

Conservar los recuerdos en las organizaciones

La secuela de 'Blade Runner' nos deja interesantes reflexiones sobre la inteligencia artificial y el uso de la memoria en las empresas


Poco antes de ver Blade Runner 2049 cayó en mis manos la portada de la revista The New Yorker de octubre. En la misma, en una avenida urbana, entre los escaparates, un mendigo humano sentado en el suelo pide limosna con una taza de café a los paseantes que son robots camino de sus trabajos. Estos transeúntes podían ser muy bien los nexus protagonistas de la película que nos ocupa, ya que su tesis, esbozada en la primera entrega, es que la inteligencia artificial (IA) acaba imponiéndose a nuestra humana inteligencia, cuando un nuevo blade runner, K -Ryan Gosling- descubre un secreto que podría acabar con el caos que impera en la sociedad. La IA aparece aquí a la vez como remedio y causa de nuestros problemas. El descubrimiento de K le lleva a iniciar la búsqueda de Rick Deckard -Harrison Ford-, un blade runner al que se le perdió la pista hace 30 años.

En ese sentido, nuestra película no anda desencaminada. Si hace un año se publicaba que un programa desarrollado por Google DeepMind había conseguido vencer, por primera vez, a un campeón profesional del milenario juego del Go, un año después, hace apenas cinco días, leemos que otro programa de Google ha sido capaz de enseñarse a sí mismo a jugar al Go de forma imbatible y sin intervención humana en tan solo tres días. Como para tomar nota de lo que se avecina para antes de ese 2049 a que apunta la nueva versión de Blade Runner.
Pero además del acelerado desarrollo de la IA, la película nos vuelve a recordar el problema de la falta de genuina memoria individual en la población de los replicantes, incluyendo a Harrison Ford. Y ese tema central nos permite una reflexión en paralelo sobre la creciente importancia de la conservación y gestión de la memoria en nuestras organizaciones. En efecto, encuadrada en el campo de la gestión del conocimiento, el concepto de memoria organizacional (OM) incluye el conjunto de datos, información y conocimientos creados a lo largo de una vida profesional en una organización dada. Y como tal, posee en nuestras empresas dos repositorios: los archivos organizacionales por un lado y las memorias de los empleados, por otro. Una memoria organizacional que va a resultar clave en los nuevos planteamientos del design thinking y la transformación digital que ya están entre nosotros.

Ciñéndonos, como en la película, al nivel de la memoria individual de los empleados -que incluye conocimiento y experiencias del pasado y como tal suponen una parte importante del capital intelectual (CI) de una empresa dada- su correcta o incorrecta gestión tendrá un considerable impacto en la cuenta de resultados anual. Porque, como sucedía ya en Blade Runner, nada nos asegura que se ejerza correctamente esa memoria.

En efecto, nuestra memoria profesional puede, como en los protagonistas de nuestra película, sufrir varias distorsiones que Daniel Schacter resume en Los 7 pecados de la memoria que son básicamente tiempo, distracción, bloqueo, atribución errónea, sugestibilidad, propensión y persistencia. Justo, si nos fijamos bien, los accidentes de la memoria impostada que vemos en los replicantes y blade runners de la película.

Y creo que aquí radica el valor formativo de esta secuela. Ayudar a preguntarnos cómo recuerdan nuestras organizaciones y si esos recuerdos son verdaderos o no. De la respuesta que demos dependerá en gran parte la capacidad de aprendizaje e innovación de nuestras empresas. Como dando razón, también organizacional, al verso sabio de Eliot: "Time present and time past, are both perhaps present in time future. And time future contained in time past". No es poca cosa.


Ignacio García de Leániz Caprile es profesor de RRHH en la Universidad de Alcalá de Henares