lunes, 20 de octubre de 2014

Camisas de 11 varas para tu Desarrollo

Francisco Javier Gómez Cordero, Responsable de Talento y Desarrollo de Personas en Hijos de Rivera, S.A. (Estrella Galicia)
 

Lo primero que hice al escribir este texto fue curiosear la procedencia de la expresión “meterse en camisas de once varas”. Parece ser que, en la Edad Media, aquellos padres que adoptaban un hijo lo hacían pasar por la manga de camisas muy grandes para sacarlo por el cuello. Esto simbolizaba la aceptación de la adopción, al mismo tiempo que la asunción de esta seria responsabilidad.

No, en este post no se trata de meterse en problemas o de asumir más responsabilidades, sino más bien, y hablando de una forma muy genérica, de desarrollo profesional. He intentado recopilar 11 acciones muy recomendables que puedes emprender si quieres completar tu desarrollo profesional (que como es “tuyo”, se podría llamar autodesarrollo):

Asume nuevas tareas. Ofrécete para ese tipo de trabajos que a veces nos proponen y que están en tierra de nadie. Puede que todas las personas de tu departamento estéis con mucha carga de trabajo y, de repente, vuestro jefe pronuncie el típico “quién puede hacer esto” o “quién puede ayudar a”. Es el momento de dar un paso adelante. Tienes mucho que ganar.

Innova, investiga, lleva a cabo propuestas para realizar las cosas de otra manera más eficiente. No te limites a hacer lo de siempre, porque ha funcionado o porque eres muy bueno en tu terreno. Te llevará un tiempo pensar e investigar una forma mejor de hacer las cosas, pero esto no hará sino enriquecerte a ti (y a tu empresa en el caso de que acepten llevar a cabo tu propuesta…).

El tan manido concepto de “los idiomas”. Nunca es suficiente. Si te atrae, busca tiempo y modo de ampliar tu nivel o incluso de comenzar con un nuevo idioma. De esta manera minimizas las posibilidades de que, ante un nuevo reto internacional en tu empresa o una oportunidad laboral para una posición en una multinacional, tu candidatura sea rechazada.

Procura seleccionar algún evento, congreso o ponencia en la que merezca la pena estar. Por mucha experiencia que tengas y hayas lidiado en muchas plazas, se suelen sacar dos o tres ideas interesantes que moldear para poner en práctica. Eso al margen de las personas, ponentes o gurús con los que allí puedas coincidir. Le sacarás más partido si son presenciales, sin despreciar los “virtuales” o típicos webinars en los que también tienes que estar.

Investiga qué formación académica o superior te falta. Puedes descubrir una certificación reconocida en tu sector o profesión que te ayudaría a asumir más responsabilidades, a liderar determinados proyectos o a tener mayor oportunidad de cara a una movilidad (incluso internacional).

Amplía tu red interna. Quiero decir que “hables” con otras personas de tu empresa cuando tengas ocasión. Un simple “tú dónde trabajas”, “dónde estás”, “qué es lo que hacéis”… No sólo te ayudará a entender mejor tu negocio y a tener mayor visión, sino también a identificar personas (algunas de ellas clave) en otras áreas que te podrán resultar de ayuda.

Ofrécete cuando exista la posibilidad de participar en proyectos multidisciplinares (otras veces los llamo multidepartamentales). El caso es que a veces surgen en las organizaciones proyectos en los que se requieren diversas capacidades, profesionales de distintas disciplinas que trabajen juntos un tiempo para llevar a cabo un proyecto. Se aprende mucho, no sólo técnicamente, sino también en términos de competencias y habilidades. Además ayudas en buena medida lo comentado en la vara nº 6 anterior.

Amplía tu red externa. Detecta grupos, redes, debates relacionados con tu área de interés. Sí, hay que dedicarle un tiempo, pero es impagable la información de valor que puedes obtener (en forma de recomendaciones, consejos, documentación, casos de éxito, benchmarking…). Y mucho mejor ser activo y participar (aportas, compartes y tienes visibilidad); será un boomerang que vuelve en tu favor.

¿Siempre quisiste realizar alguna labor humanitaria o voluntariado? Tienes muchas posibilidades, con un tiempo de dedicación variable que se adapta a tu realidad. Aquí se desarrollan un buen número de competencias que complementarán las que ya tienes (e incluso dominas) en el mundo profesional.

La literatura. Y no cualquiera, sino aquella que te facilita conocimiento de qué está pasando y lo que ha de venir. Me refiero a libros profesionales de tu sector, newsletters, periódicos, revistas e incluso estudios, investigaciones, libros blancos… Si son numerosos, selecciona y, sobre todo, anota en algún sitio lo que te parezca más representativo y la referencia donde puedes encontrarlo (organización y gestión del conocimiento).

Bucea en la gran oferta de MOOC’s (cursos masivos abierto en modalidad online) e inscríbete en alguno interesante. El conocimiento que se comparte resulta ser relevante en algunos de ellos y el volumen de alumnos que participan, los hacen extremadamente enriquecedor en algunas ocasiones. Sin olvidar que aquellos impartidos desde algunas Universidades extranjeras de prestigio, aportan contenido innovador o tendencias más actuales de tu sector.

Ya que a buen seguro han de existir muchas más “varas”, ¿qué otras acciones se te ocurren o has puesto en marcha para completar tu desarrollo profesional?

viernes, 17 de octubre de 2014

Cómo hacer un buen planning semanal

planning-semanal 

En nuestro afán para ser lo más productivos posible en el trabajo y disponer también de tiempo para ocuparnos de nuestras obligaciones personales y familiares y disfrutar de tiempo libre, queremos hablar de la importancia de hacer un buen planning semanal. Gracias a ese documento, podremos planificar mejor nuestro tiempo y anticiparnos a determinadas necesidades o imprevistos antes de que se sobrevengan. Sentiremos tener bajo control tanto nuestra vida profesional como la personal. 

¿Cómo debemos hacer ese planning semanal para que tenga efecto? Aquí tienes algunos consejos.
  • Diseña tu hoja de planificación semanal (o descárgate algún modelo que exista en la red). Además de tener un espacio para cada día de la semana (donde anotar las tareas a hacer y el tiempo que necesitaremos), esa hoja de planificación semanal también puede tener un espacio para los objetivos semanales (por ejemplo, finalizar un proyecto o entregar un trabajo de la facultad). Esos objetivos, después se desglosarán en la distribución de tareas a lo largo de la semana. Puedes habilitar también un espacio para la lista de la compra, otro para anotar aquellas cosas que no debes olvidar, e incluso puedes dedicar un espacio cada día al menú diario. Todo dependerá de tus necesidades y de lo que esperes con ese planning.
  • Planifica el sábado o domingo la semana siguiente. No necesitarás más de media hora para hacerlo y, tener una visión completa de la semana siguiente, te ayudará a empezar el lunes teniendo bajo control todo lo que deberás hacer durante la semana.
  • Empieza por los objetivos semanales. Lo primero que debes pensar es qué tienes que hacer antes de finalizar la semana. ¿Cuáles son tus objetivos prioritarios? ¿Entregar ese informe? ¿Subir nuevos productos a tu tienda online? ¿Terminar el diseño de tu blog? ¿Estudiar para tu próximo examen? Teniendo claro esos objetivos, te será más fácil organizar tu tiempo cada día.
  • Anota las tareas que harás cada día. Este es uno de los momentos más importantes de tu planificación. Repasa día a día qué tareas debes hacer. Pongamos un ejemplo. Debes entregar un informe sobre un cliente el viernes. Para ello, el lunes, deberás llamar al cliente para consultarle algunas cosas; el martes, has quedado con tu superior para comentar algunos aspectos de dicho cliente y el miércoles lo dedicarás a escribir ese informe. Anotar esos pasos hasta terminar el objetivo es lo que debes hacer ahora. También piensa en tus rutinas diarias. Si lo primero que haces cuando llegas a la oficina cada día es repasar el correo electrónico y responderlo, anótalo también a tu planning.
  • Piensa también en tus obligaciones familiares, el tiempo de ocio y el deporte. Tu planning semanal también puede contener información como cuando vas a hacer la compra, qué días irás al gimnasio o saldrás a correr o cuando has quedado para tomar un café con unos amigos. Está claro que hay cosas que sobrevendrán durante la semana (ya te ajustarás a ello), pero hay algunas citas personales que ya tenemos claro a principio de semana.
  • Piensa en el tiempo. Cuando anotes las tareas (sean del tipo que sean) o el tiempo de ocio, haz una estimación del tiempo que vas a necesitar en cada una. Sé realista, no te satures un día. Lo importante es poder cumplir el planning y para ello, determinar cuanto rato vamos a invertir en cada cosa es fundamental. Además, no te olvides tampoco del tiempo que necesitarás para descansar entre tarea y tarea.

Adecco blog

jueves, 16 de octubre de 2014

Doce ideas para causar una buena primera impresión

Cuidar el lenguaje corporal o acertar con la primera pregunta son algunas de las claves

Dicen que sólo hay una oportunidad de causar una buena primera impresión, y esto se hace muy necesario en el entorno laboral actual. Los primeros minutos e incluso segundos de un encuentro profesional pueden decidir nuestro futuro laboral, empezando por poder determinar si nuestro interlocutor nos tendrá en cuenta (o no) para una oportunidad profesional.

He aquí catorce ideas proporcionadas por Young Entrepeneur Council para impresionar desde el primer minuto, aunque son perfectamente extrapolables a gente no tan joven y no necesariamente emprendedora. Nadie puede permitirse el lujo de dar una mala impresión.

1. Haz una pregunta reflexiva. Te servirá para presentarte abriendo el camino hacían una conversación interesante. Por ejemplo, si se trata de un evento de networking, sustituye el ¿A qué te dedicas tú? por un ¿Qué opinas de la teoría que se ha expuesto?

2. Escucha. La mayoría de las personas en esta situación tratan de ganar terreno hablando más. En cambio, darás una impresión distinta si permites que hable la otra persona, o si le planteas una pregunta y te muestras realmente interesado en su respuesta.

3. Pregunta qué puedes hacer para ayudar. Cuando alguien decide presentarte un proyecto profesional, busca maneras de facilitárselo. Por ejemplo, plantéale si quiere que le presentes a alguien que a ti te fue de gran ayuda en una situación similar.

4. Da razón para recordarte. Es indispensable decir o hacer algo que no vaya a decir ni hacer ninguna de las otras personas con las que tu interlocutor interactuará ese día. Consigue situarte entre las pocas personas que recordará cuando llegue a casa.

5. Céntrate en la calidad, no en la cantidad. En este tipo de eventos, céntrate en unas pocas conexiones que vayan a portarte mucho, en lugar de disparar a todas bandas a ver si en alguna hay suerte.

6. Pregunta por algo personal.Evidentemente, sin pasar límites, pregunta por lo que le hace feliz o por lo que le apasiona. En un evento de networking a menudo se agradece hablar de algo no estrictamente relacionado, y dejarse llevar por la conversación.

7. Recuerda su nombre y su historia. Trata de recordar como mínimo una anécdota de cada persona y recuérdasela cuando vuelvas a interactuar. Nadie olvida a alguien que demuestra que le ha prestado tanta atención.

8. Deja claro qué sabes hacer. Es necesario que te recuerden, pero también que sepan en que puedes colaborar, para que ese recuerdo aparezca cuando buscan a alguien que hace lo que haces tú. Exponlo de forma interesante para asegurar ese recuerdo.

9. Cuenta una historia. Crea una historia para explicar quién eres y a qué te dedicas, que ayude a las otras personas a entenderlo y a recordarlo. Aunque puedes aprovechar recursos literarios como la metáfora, asegúrate de que es auténtico.

10. Sonríe y establece contacto visual. Estos elementos son básicos en los primeros segundos del contacto, y está científicamente demostrado. Una sonrisa sincera y una mirada cálida ayudan a establecer una mejor conversación.

11. Repite tu nombre. Dilo al presentarte, dilo al dar la tarjeta y dilo al despedirte. Si no encuentran tu tarjeta, o ni tan siquiera das tarjeta, al menos que puedan localizarte. Si consigues que se acuerden de ti y que consideren contactarte, que no se lo impida el nombre.

12. Envía un correo electrónico. ¡Estamos en 2014! Es cierto que aún funcionan las tarjetas de visita, pero mostrarse un paso más actualizado no deja de ser positivo. Puedes en el momento de la conversación mandar un correo electrónico (o hacerlo más tarde para repetir el impacto).



miércoles, 15 de octubre de 2014

Protecting your personal data: 10 tips to keep your data safe online


Recently, news stories came out reporting that hundreds of Apple’s iCloud accounts had been hacked. The reports indicated that these accounts were primarily famous celebrities, notably Jennifer Lawrence, Kate Upton, and more than 100 other female celebrities. These reports have brought additional and much needed attention to the topic of data security, particularly as it relates to information we keep online.
Businesses and consumers are putting and increasing amount of their personal, sensitive, and financial information on the internet. Cloud services are becoming increasingly robust, and companies like Apple want us to trust them with increasing amounts of financial information for services like the newly-announced Apple Pay, which will allow users to pay in shops using their iPhone.

While we need to keep companies like Apple accountable for our security by continuing to demand that they develop stronger security features, it is ultimately up to us to protect our own sensitive information. The following are 10 tips that every business and individual can and should use to improve the security of their online data.

  1. Be aware of phishing expeditions
Ever since email was first utilized, there have been malicious individuals who would conduct “phishing expeditions”, which essentially means they would send emails to millions of inboxes in the hopes that they could dupe an account-holder into divulging personal financial information. You can easily avoid these phishing expeditions by not opening emails from anyone you do not know, and especially not entering any personal information (passwords, accounts names, etc.) into links derived from an email.

  1. Have updated malware and anti-virus software
There are plenty of free and premium malware and anti-virus programs out there. Pick one that you like, and make sure that you keep it updated and running at all times.

  1. Use dual authentication wherever possible (social media)
Some services, like Facebook, allow for dual authentication on accounts. This means that anytime an unrecognized device tries to log in to your account, the login will require a random and constantly changing code that can only be seen on your personal smartphone.

  1. Have a long, complicated password that does not have anything to do with you
Hackers use everything at their disposal to gain access to accounts. Make sure that your password is long and complicated. It should also not contain anything that has to do with you (for example, if you are a lawyer, the word “law” should not appear anywhere in the password).

  1. Set up access alerts for all cloud storage accounts
Most cloud accounts, such as Dropbox and Box, have an option to notify you via email every time your account is activated. This means you will have immediate knowledge of anyone trying to access your account without permission.

  1. Set up alerts with your credit card and banking institutions
Most credit cards and banks will also allow you to set up email or text alerts every time a purchase is made on your card. This is a great way to detect fraud and compromised account information as quickly as possible.

  1. Use different passwords for different accounts
If you have one password and it is hacked, all of your accounts are in danger. Use at least 3 or 4 passwords to help reduce the risk of systemic hacking of your accounts.

  1. Don’t share your password with anyone
There is no reason why anyone should know your password. If they need access to your account, create a temporary password, and change it back when they are finished.

  1. Change your passwords from time to time
You shouldn’t keep passwords for more than a few months. Changing them from time to time reduces the risk that someone has accessed one of your accounts without your knowledge.

 10. Make sure all of your devices are updated with the latest software
Operating systems on desktops and laptops, as well as on all mobile devices, are constantly being updated and made more secure and stable by the companies that create them. This is one of the easiest ways to ensure you are protected from any recently discovered vulnerabilities.

To learn more about protecting your online information, as well as to learn additional tips to secure your iPhone from hacking attempts, take a look at  >> How to protect your iPhone data from hackers


martes, 14 de octubre de 2014

Multitarea, concentración y foco

Un estudio practicado sobre una muestra de 5.000 personas desvela que el tiempo medio de concentración apenas supera los 60 segundos.

Concentrarse en algo implica ignorar lo demás, olvidarse de otras circunstancias, no atender interrupciones, dejar de lado cualquier pensamiento que no sea el objeto sobre el que recae toda nuestra atención. Este proceso psíquico tiene el poder de generar grandes frutos y por eso, cada vez que se pierde, el cerebro necesita de 10 minutos para recuperar el nivel de concentración que se tenía antes de la interrupción.

El problema es que, en nuestro entorno laboral, la mayoría de agentes causantes de la pérdida de concentración escapan a nuestro control. Estamos sometidos a multitud de estímulos que atentan contra la fortaleza de nuestra atención.

En WorkMeter, estudiamos el tiempo durante el cual un usuario trabajaba de forma ininterrumpida en una aplicación (Word, Excel etc..) para determinar el tiempo medio de actividad (TMA). Los resultados fueron sorprendentes para todos, al constatar que la media era de 1 minuto aproximadamente.

 

Los paneles de actividad y de aplicaciones de esta herramienta mostraron los datos objetivos que representaban el TMA a lo largo de una jornada o divididos por franjas horarias, permitiendo además, conocer el índice de concentración para una aplicación concreta. El diagnóstico: multitarea.

La multitarea es uno de los principales enemigos de una gestión del tiempo eficiente, tanto es así que:
  • Resta entre un 20 y un 40% del tiempo efectivo de la jornada.
  • Cuenta con peligrosos efectos negativos para la productividad: al disminuir el rendimiento y reducir la calidad del trabajo.
  • Además resulta perjudicial para la salud: al promover cuadros de estrés, ansiedad, angustia y frustración cuyo reflejo se proyecta hacia el exterior, afectando no sólo al individuo sino también al ambiente de trabajo. 
Este artículo trata sobre la multitarea. Si quieres saber más de este tema, descarga nuestra nueva guía gratuita Claves para optimizar la gestión del tiempo de trabajo:

El control del tiempo medio de actividad, la única manera de mejorar la concentración

Adquirir conciencia del uso del tiempo y la distribución de cada minuto ayuda a mejorar progresivamente las marcas personales de TMA. El ejemplo de la gráfica es claramente representativo de la superación de un empleado, motivado por aumentar su tiempo medio de actividad.

 

Al conocer el propio nivel de concentración se pueden establecer objetivos que ayuden a:
  • Ser más conscientes del modo de gestionar el tiempo que tenemos, gracias a las métricas que WorkMeter aporta desde la función de medición del tiempo diario medio de actividad.
  • Aumentar la productividad individual, conociendo el tiempo medio de actividad en una aplicación concreta.
  • Mejorar los resultados de un proyecto en concreto, con la opción de WorkMeter de TMA medio por proyecto.
No obstante, para obtener resultados efectivos en relación con el aumento del tiempo medio por actividad, es recomendable:
  • Priorizar las actividades que se desean mejorar antes, como las Core Tasks.
  • Confeccionar un plan realista.
  • Calcular los necesarios descansos al planificar el tiempo de trabajo ya que la mente, como todo músculo, puede fatigarse si se somete a un sobreesfuerzo o tras un tiempo de uso prolongado.