jueves, 16 de julio de 2015

10 raons per incloure les altres dades d’interès al teu Currículum

Habitualment, a aquest últim apartat del currículum no se li dóna la mateixa importància que a la resta de dades, de fet hi ha persones que opten per prescindir-ne. S’ha de tenir en compte no obstant, que aquestes dades ben escollides recolzaran i donaran credibilitat i valor als apartats anteriors del currículum.

Una de les claus per treure-li profit a aquest apartat és incloure la informació que estigui més relacionada amb l’oferta a la que ens presentem i que cridi l’atenció en positiu del seleccionador de personal.

Et donem 10 idees de dades addicionals que poden aportar valor al teu CV:
  1. Voluntariat i participació en ONG’s. Segons un estudi, les persones que inclouen al seu currículum aquesta experiència tenen un 11’8% mes possibilitats de trobar feina i si a més la assenyalen a una entrevista, les seves possibilitats augmenten en un 21’2%. Els valors associats, els coneixements, l’experiència i les competències que aporten estan molt ben considerats al mercat de treball (treball en equip, optimisme, comunicació, capacitat per analitzar i resoldre problemes).
  2. Aficions, estudis addicionals com la música, la dansa, els esports, etc. Escull preferentment els esports que potencien les competències que s’esperen de tu, segons l’oferta a la que aspires. Exemple: si volem un treball relacionat amb les vendes, no inclourem únicament aficions que es practiquin en solitari i sense relació amb altres persones. De totes les aficions que tinguem, cal mencionar només les que puguin tenir relació amb el treball al que postulem.
  3. Participació o pertinença a col·legis professionals, associacions, etc. Sempre que tinguin alguna relació amb l’activitat de l’empresa a la que volem enviar el currículum.
  4. Premis, Beques, reconeixements. Mostren les teves capacitats, el teu valor afegit. Ull si poses un premi de fa anys i des de llavors no has guanyat cap més (l’apartat pot semblar buit). En aquest cas pot ser més interessant posar-lo com una afició, com per exemple si hem guanyat premis de literatura, etc.
  5. Publicacions. Es posarà a ser possible l’adreça electrònica on estan allotjades les publicacions, per no allargar aquest apartat i facilitar-ne la consulta.
  6. Referències professionals “a petició”. Afegir aquesta expressió dóna credibilitat al teu currículum. Abans de fer-ho però, s’han de tenir en compte alguns aspectes: avisar a l’antic cap de que el poden trucar, demanar permís per facilitar el nom i altres dades de contacte -que es facilitaran només en cas que ho demanin- i assegurar-se que donaran referències positives, i omitir-les en cas contrari.
  7. Carnet de conduir i vehicle propi, principalment si el lloc de treball el requereix o l’empresa està a una zona amb dificultat per accedir-hi amb transport públic.
  8. Disponibilitat d’incorporació immediata i horària. Sobretot en cas de treballs que es caracteritzen per jornades partides i per treballar els caps de setmana i festius o nocturns.
  9. Possibilitat de canvi de residencia i/o per viatjar per la província, nacional, internacional. Sobretot en cas que el lloc de feina demani aquesta condició com per exemple en algunes vacants de comercials.
  10. Carnets professionals : manipulador d’aliments, carretoner, targeta professional de la construcció, entre altres. Sempre i quan estiguin relacionats amb el treball que estàs cercant.

Ara, escull aquelles que potencien el teu Currículum i li donin valor afegit en funció del teu perfil professional i les expectatives de l’empresa. Si vols que et facilitem més idees sobre com completar el teu currículum, vine a alguna de les múltiples activitats que organitzem a Barcelona Activa relacionades amb l’elaboració del currículum vitae.

 Publicat per: Lola Fernández, Equip Tècnic de Barcelona Activa.


miércoles, 15 de julio de 2015

Hacer y hacer hacer

En el mundo de la empresa podemos hacer varios tipos de clasificación de las personas. Una de ellas es la de los que hacen y la de los que hacen hacer. O lo que vendría a ser lo mismo, los que ejecutan y los que dicen cómo se tienen que ejecutar las cosas. Saber cuál de los dos perfiles es el nuestro simplifica mucho las cosas porque hará que pongamos más foco en las funciones que desempeñemos con mayores garantías. Y es que hay muchas personas que se empeñan en hacer cosas para las que no están dotados. Y lo que es peor aún, olvidándose de las que sí podrían hacer con mayores posibilidades. Pero, ¿qué es lo que nos hace hacer cosas para las que no estamos preparados? Muchas veces es una falta de autoconocimiento personal o de desconocimiento conceptual, ya que no es lo mismo hacer las cosas que hacerlas bien. Otras son argumentos como el de que lo importante es saber hacer de todo, algo con lo que no estoy del todo de acuerdo porque es la coartada perfecta para bajar la calidad sin que nadie lo note. Otras personas se embarcan en hacer cosas que no hacen bien para ahorrar. De hecho, en muchas pequeñas organizaciones hay una fuerte implantación de esta creencia, que a la postre acaba siendo ruinosa porque nunca acaba mejorando la competitividad de la organización.

Imaginemos en el mundo del fútbol cuál sería el resultado si los que hacen hacer, los entrenadores, se dedicasen a hacer, es decir, a hacer de jugadores. Indudablemente las consecuencias serían notorias, como lo serían a la inversa, porque por mucho que sepa un jugador, dirigir es otra cosa y requiere de muchas más cualidades que las de darle patadas a un balón.

Hay personas que tampoco tienen claro si son de front office, las que están en contacto con los clientes, o de back office, las que no lo están. Creo que todos nosotros nos hemos encontrado con alguna telefonista o telefonisto bordes a parir que estarían mejor en un huerto de hierbas que matando clientes a cañonazos en la puerta principal de la empresa.

Con todo ello, es necesario remarca que no todo el mundo sirve para hacer de todo y que creérselo es siempre, a la postre, ruinoso. Además de que no hay futuro en ninguna carrera profesional ni en ninguna empresa si los roles no están bien definidos en base a los puntos fuertes de cada uno. Otra cosa es que haya veces en las que el que falla es el jefecillo de turno, que creyendo que sabe, aún no sabe que no sabe nada, formando así parte del limbo de los ignorantes supinos, que acostumbran a pagar con los demás sus notorias y augustas incompetencias, pero estos serían objeto de un artículo especial que me reservo, ¿no creéis?



martes, 14 de julio de 2015

Reenamórate de tu profesión

Adecco_reenamorarte-profesion¿Ya no sientes pasión con lo que haces? ¿No te sientes eficaz? ¿Has perdido la ilusión y vives todo el día con una gran sensación de fatiga? ¿Te sientes frustrado con tu carrera profesional? ¿Crees que tu trabajo ya no te puede aportar nada bueno? ¿Ya no te acuerdas de aquellos días en los que ir a trabajar era un placer? Si has respondido que sí a una o más de una de estas preguntas, seguramente padezcas lo que se conoce como el síndrome del burnout (o, más comúnmente, “estar quemado”). Pero tranquilo, no todo está perdido. Si estuviste enamorado de tu trabajo, aún puedes reconciliarte con él. Aquí tienes tres sencillos pasos para conseguirlo.

Analiza qué falla. Lo primero que debes hacer es tomar conciencia qué aspectos hacen que te sientas tan quemado con tu trabajo. ¿Es el proyecto, que ya no te motiva? ¿Es la forma cómo se trabaja? ¿Es el ambiente que hay en la oficina? ¿Es la relación con tu jefe? Se trata de identificar por qué te sientes cansado o frustrado con tu trabajo para después poder tomar medidas y remediar esa situación. Invierte el tiempo necesario para identificar qué es lo que debería cambiar para poder volver a enamorarte de tu trabajo. Aprovecha esa fase de reflexión para identificar también qué te enamoró de tu trabajo o de tu profesión. Esos aspectos serán los que deberemos potenciar.

Prepara una estrategia. Hecho el diagnóstico, ahora se trata de definir una estrategia para cambiar todo aquello que falla y potenciar aquellos aspectos que nos enamoraron hace tiempo. Por supuesto, habrá cosas que no estará en tu mano modificar, y puede que si hay demasiadas, lo que deberás hacer será separarte completamente de tu actual trabajo y plantearte un cambio de empleo. Pero en la mayoría de ocasiones, está en nuestras manos volver a motivarnos con lo que hacemos y sentirnos felices en él. ¿Es el ambiente? Lo que puedes hacer es fomentar tu optimismo. ¿Es la relación con tu superior? Habla con él y busca soluciones.

Implementa los cambios. Finalmente, analizado qué falla y planificado cómo remediarlo, se trata de empezar a implementar los cambios. Muchos de ellos pueden pasar por un cambio de actitud tuya, otros por la necesidad de ser creativo y buscar nuevas formas de hacer las cosas, por ejemplo. Y no olvides potenciar todos aquellos aspectos que te enamoraron de tu trabajo o tu profesión.


lunes, 13 de julio de 2015

"En tiempos de crisis se ve quién es un buen líder"

Una visión a largo plazo y actuar siempre con ética y con unos valores claros, ingredientes clave para el éxito.

Las consecuencias de la crisis económica aún son patentes en prácticamente todos los ámbitos de la sociedad. También en el ecosistema empresarial, que poco a poco empieza a recuperarse, pero que ha mutado durante los años de recesión. Oriol Amat, catedrático de Economía Financiera y Contabilidad de la UPF, desgrana los puntos clave de estos cambios. Amat también es presidente de Economistas Contables y ACCID, y profesor del Máster en Dirección Financiera y Contable en la UPF Barcelona School of Management.

¿Cómo ha afectado la crisis a la puesta en marcha de nuevas empresas?
En momentos de recesión todo es más difícil. Arrancar es más complicado porque hay menos financiación y, una vez en marcha, también cuesta más vender porque las familias consumen menos. El único punto positivo, podríamos decir, es que es más fácil reunir a buenos equipos con un coste menor.

Una de las palabras que más se han popularizado estos años ha sido la de emprendedor. ¿Cómo definiría esta figura?
Es una persona que asume el riesgo de crear y desarrollar una empresa. Los que alcanzan el éxito comparten una serie de habilidades personales y profesionales, como la ambición, la pasión por lo que hacen y un desarrollado sentido del olfato que les permite anticipar cambios y aprovechar las oportunidades. El liderazgo, la confianza y la perseverancia también son imprescindibles.

Habla de liderazgo, ¿cómo se identifica a un buen líder?
Cuando las cosas van bien es fácil ser un líder apreciado porque las empresas tienen beneficios y pueden mejorar los salarios y ofrecer mejores condiciones a sus trabajadores. Cuando las cosas van mal y se tiene que recortar… en esos momentos de crisis se ve realmente quién es un buen líder. Son los que anteponen el equipo a su egoísmo personal y consiguen mantener la cohesión pese a las dificultades.

¿Un buen líder será un buen gestor?
El liderazgo es necesario en todas las etapas de la empresa: al principio porque se tiene que vender un sueño que consiga motivar a un equipo, y después porque cuando crece la plantilla se tiene que saber resolver conflictos y adaptar el funcionamiento de la empresa a los cambios a los cambios del mundo. El líder se caracteriza por esta visión a largo plazo. El buen gestor, además, destaca por su capacidad organizativa, la rapidez en la toma de decisiones y la pasión por la excelencia.

Una persona con estas características que decida emprender, ¿tiene el éxito asegurado?
Rotundamente, no. La mayoría de proyectos fracasan al poco tiempo. Hemos hecho estudios que indican que 80% de nuevas empresas no llegan al quinto año.  De las que sobreviven, sólo una de cada 600 consigue tener un alto crecimiento que sea sostenible durante un número elevado de años.

¿Cómo se tiene que reaccionar después de un fracaso?
Los emprendedores exitosos suelen ser personas que han tenido fracasos, pero que saben resistir cuando las cosas van mal y se vuelven a levantar. Esta actitud, la llamada resiliencia, es fundamental para afrontar los fracasos.

¿Arriesgamos poco en este país?
Aquí hay más aversión al riesgo que en otras partes. Esto explica que muchos jóvenes quieran ser funcionarios y que en la sociedad esté muy calada la idea de que si las cosas van mal es siempre culpa del Estado. Esto explica que en España los jóvenes emprendan poco. En Catalunya el porcentaje es más elevado, pero también es mejorable. Iremos mejor cuando aumente el número de personas que sean conscientes de que el futuro depende de lo que hagamos cada uno de nosotros.  Ojalá que en este tema mejoremos. Los altos niveles de paro que tenemos tienen mucho que ver con esta actitud pasiva que tienen partes importantes de la población.

Dos consejos para triunfar.
Tener una visión a largo plazo y actuar siempre con ética y con unos valores claros. 

 
 

viernes, 10 de julio de 2015

15 Cosas para motivarnos que debemos decirnos a nosotros mismos más a menudo

La vida no siempre es fácil... algunas mañanas nos levantamos con el pie torcido, algunas semanas parecen no tener fin.... llevamos una mala racha temporal que ya nos dura 5 años... quiero salir adelante pero me noto atascado.... creo que estoy avanzando pero no sé en qué punto estoy... nos falta motivación.
Marc Chernoff, de MarcandAngel nos da una serie de pensamientos que considera que deberíamos decirnos a nosotros mismos más a menudo, en ocasiones para recordar lo que ya sabemos, pero que en algunos momentos olvidamos.
Porque no es ninguna tontería. Una mente se puede entrenar para hacerla más positiva si le metemos y le repetimos pensamientos positivos. A la inversa ocurre igual, y es que si la cargamos de pensamientos negativos, eso mismo nos dará.


1. No puedo controlar todo lo que me pasa; Sólo puedo controlar la forma en que yo voy a responder a lo que me pase. Mi respuesta es mi poder.

2. No voy a quedar atrapado en lo que podría haber hecho o debería haber sido. Voy a mirar en su lugar a lo que puedo hacer y lo que puedo ser, actuando de forma distinta, a partir de este momento.

3. Tengo que aceptar todo lo que venga en mi camino, y lo único importante es encontrar lo mejor que tengo para dar.

4. Cometer errores es siempre mejor que fingir hacer las cosas perfectas.

5. Nunca soy tan bueno como todo el mundo me dice que soy cuando gano, y nunca soy tan malo como creo que soy cuando pierdo.

(Ver: 10 duras verdades cuya asimilación mejorará tu vida de forma instantánea)

6. Voy a pensar menos en el manejo de mis problemas y más acerca de la gestión de mi forma de pensar. Voy a mantener una actitud positiva.

7. Un desafío sólo se convierte en un obstáculo si me arrodillo ante él.

8. Voy a volver a subir. Una y otra vez. Cuanto más rápido me recupere de los contratiempos, más rápido seguiré con mi vida.

9. No voy a tratar de esconderme de mis miedos, porque sé que no están allí para asustarme. Ellos están ahí para hacerme saber que algo vale la pena.

10. Hay una gran diferencia entre la fatiga gratificante y el agotamiento vacío. La vida es demasiado corta. Voy a invertir en las actividades que me conmueven profundamente.

11. Si yo no tengo tiempo para lo que verdaderamente importa, voy a dejar de hacer cosas que no son importantes.

12. Me centraré en hacerme mejor a mí mismo, y no en pensar que soy mejor que los demás.

13. Voy a estar demasiado ocupado trabajando en mi hierba como para notar si tu hierba es más verde, más larga o más grande.

14. Mi próximo paso en la dirección correcta no tiene que ser grande.

15. Todas las pequeñas victorias son las que vale la pena celebrar. Cada paso del camino. Son las pequeñas cosas bien hechas las que hacen una gran vida emocionante.

Recuerda que, uno de los más grandes regalos de la vida es el hecho de que a menudo es difícil. Debido a que en el tratamiento de dificultades de la vida, construimos una fuerza inestimable. Esta fortaleza nos permite cumplir con éxito nuestros más profundos propósitos.

 Es precisamente porque la vida es difícil, que somos capaces de hacerla grande. Es porque la vida es difícil, que somos capaces de elevarnos por encima de las dificultades. Somos capaces de hacerla diferente y somos capaces de dejar nuestra huella en el mundo.