viernes, 27 de noviembre de 2009

Sepa quién es


Cada vez es más frecuente que nos encontremos en situaciones que nos exigen que recurramos a nuestra capacidad interna de liderar equipos. El camino hacia el liderazgo es un viaje que no acaba. Hay que mantenerlo y alimentarlo de forma continua. He aquí algunos de los principios que debe aplicar.
1. Sepa quién es
Algunos líderes se han aplicado tanto "barniz", que no saben quiénes son. ¿Quién es usted? Reflexionar sobre esta pregunta y dar una respuesta sincera es el punto de partida para convertirse en un líder. Tenemos que analizar lo que sabemos de nosotros mismos y, en ocasiones, afrontar con tranquilidad el hecho de que no sabemos las respuestas, y formular las preguntas adecuadas.
2. Deje que el pasado se quede atrás
Hoy día, no podemos lograr el progreso hasta que nos olvidamos de lo que nos ha estado limitando. El hecho de haber aprendido de las experiencias vividas nos coloca en el camino de disfrutar otras nuevas a partir de las cuales podemos obtener perspectivas adicionales. Al mismo tiempo, dejar atrás el pasado, romper las ataduras, es lo que nos permite asumir la responsabilidad de nuestras propias acciones y nuestro propio futuro. Este posicionamiento de "dejar atrás" lo que sabemos nos abre un abanico de infinitas posibilidades.
3. Viva el problema
En el pasado, hemos aprendido a analizar una situación, aislar el problema y aplicar una solución rápida. En la actualidad debemos darnos cuenta de que todo está relacionado con lo demás. Tenemos que vivir el problema durante el tiempo suficiente para observar las relaciones importantes para una solución de sistema. En la misión del Apolo 13 se sintió la tentación de dar la vuelta a la nave espacial y encender los motores en cuanto se conoció la magnitud del problema. El director del vuelo evitó la solución rápida y pidió a su equipo que "viviese el problema" durante tres días para ver "qué se podía hacer". El problema obligó al equipo a entablar una conversación sobre la forma de traer a los astronautas a casa. La solución rápida hubiera resultado mortal. Los líderes deben estar abiertos a las posibilidades que ofrece lo desconocido.
4. Aprenda a renunciar al control
Los equipos suelen experimentar nuevas cotas de rendimiento cuando se fomenta entre sus miembros la concesión de autonomía. Por ejemplo, en la historia que se cuenta en la película Titanes, hicieron historia, se produjo un enorme cambio cuando los compañeros de equipo concedieron autoridad en el juego a sus capitanes, pasando por alto a los entrenadores.
5. Deje que ocurra la magia
Tenemos que agradecer la singular aportación de cada uno de los miembros del equipo para conseguir su máximo potencial. La magia se produce cuando los líderes son auténticos en sus actuaciones, dejan a un lado sus egos, y confían en que sus equipos harán lo correcto en cada momento.