domingo, 14 de marzo de 2010

Redes Sociales en beneficio de empresas y empleados

El uso de las redes sociales como Facebook, LinkedIn o Twitter en el trabajo por parte de los empleados supone una significativa transformación del mundo laboral. La utilización de estas herramientas en la vida profesional aumenta cada día y, para las empresas, es fundamental encontrar formas de utilizar los medios de comunicación social para ayudar a los empleados a sacar el máximo partido de ellas, a la vez, que pueda ser beneficioso para la organización.


Estas nuevas dinámicas en el comportamiento de los empleados se acentúan especialmente entre los trabajadores más jóvenes que forman parte de la llamada generación de nativos digitales, caracterizados por estar siempre conectados. Los directivos no tienen más remedio que comprender estas nuevas dinámicas, familiarizarse con la filosofía que subyace bajo la web 2.0., y buscar fórmulas creativas para conciliar estilos de vida y de trabajo todavía muy divergentes.

Está demostrado que la implantación de una política formal de utilización de las nuevas tecnologías fomenta el rendimiento de los empleados y evita pérdidas de productividad. Sin embargo, muy pocas empresas españolas están aprovechando el poder de estos nuevos medios en beneficio propio, según datos del estudio Manpower “Redes sociales y empresa. Cómo aprovechar el poder de los social media”.

Este informe revela que sólo el 10% de compañías de nuestro país han implantado un código de conducta corporativa en este sentido. A nivel mundial, el porcentaje de empresas que cuentan con directrices formales asciende al 20% y, en América, al 29%. En Europa, destaca el Reino Unido con un 22% de empresas que ya disponen de sus propios códigos, contrastando con el escaso 2% de Francia.

Establecer unas directrices no supone controlar el comportamiento de los empleados y limitar sus actividades creativas sino desarrollar un ambiente favorable que fomente un uso beneficioso para empresas y trabajadores. El poder de conectividad de las redes sociales favorece la implantación de métodos de colaboración que, en consecuencia, impulsan la llamada inteligencia colectiva y la innovación.

Si en las empresas somos capaces de canalizar este dinamismo grupal a nuestro favor, los resultados pueden ser muy significativos tanto en términos de productividad como en la gestión de la reputación corporativa. El grado de compromiso de los empleados hacia la compañía aumenta si estos perciben que la empresa les otorga un margen de confianza amplio y claro. Y esta confianza tiene un retorno muy significativo: implicación, fidelización y, por lo tanto, retención del talento.

Dolors Poblet - Directora general de Manpower Professional