miércoles, 12 de enero de 2011

Lo que cambia en 2011 con la reforma laboral

El nuevo año no traerá la esperada creación de puestos de trabajo. Las previsiones auguran que la tasa de desempleo seguirá aumentando y las nuevas medidas que introduce la reforma todavía no dan confianza a las empresas para contratar.

Cuando termina el año llega el momento de hacer balance. En el entorno laboral, el hito de 2010 ha sido la reforma del mercado de trabajo. Una ley calificada de necesaria, tardía y laxa, que nació para dotar de flexibilidad al escenario laboral, resolver los problemas inherentes en la empresa y, sobre todo, para atajar la sangría de parados.

Sin embargo, no parece que el escenario laboral vaya a reactivarse con esta reforma. “Introduce cierta flexibilidad para la contratación, pero no es suficiente para cambiar la inercia del mercado de trabajo en estos momentos”, expone José María Romero, consultor senior del despacho Equipo Económico. Para este experto es necesario que se reactive la economía: “La previsión de crecimiento por debajo del 1% para el nuevo año es insuficiente para la generación de empleo neto”.

En este sentido, las previsiones no ofrecen un panorama favorable. De acuerdo con Agett, en febrero habrá un caída de la ocupación del 1% y el desempleo alcanzará su cota máxima en marzo. Rafael Pampillón, economista del IE Business School, pronostica que “la tasa de desocupados llegará al 20,5% en 2011”. Para Romero, llegará al 21%: “Este es el indicador más claro de que no se acaba de dejar atrás la crisis. Además prevemos que continúen los ERE vinculados a las reestructuraciones empresariales en el primer semestre del nuevo año”.

En cuanto a las contrataciones, las estimaciones de Manpower indican que sólo el 6% de los directivos españoles prevé aumentar la plantilla, mientras que el 10% piensa reducirla en los tres primeros meses de 2011.

Nueva fórmula
La generalización del contrato de fomento de la contratación indefinida –con 33 días de indemnización, frente a los 45 del fijo ordinario– se erigió como una de las fórmulas de esta reforma para incentivar el empleo. En noviembre se firmaron 50.008 contratos ordinarios y 11.062 de fomento de la contratación indefinida, según los datos de los Servicios Públicos de Empleo (SPE). Y más de 23.000 temporales se convirtieron a esa modalidad, de acuerdo con el Ministerio de Trabajo.

A pesar de las cifras, todavía hay que esperar a que se cumplan los objetivos. Francisco Aranda, presidente de la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (Agett), opina que “habrá que ver cómo evoluciona esta fórmula contractual en los primeros meses del año. Pero en ningún caso es la solución para aumentar los indefinidos”. Según este experto, “los datos muestran que ampliar este tipo de contrato de fomento para el empleo no supone una herramienta que aporte seguridad a las empresas a la hora de reclutar trabajadores de forma indefinida”. Y lo ilustra con números: Cuando entró en vigor la reforma laboral en junio, los contratos de fomento de la contratación se redujeron de 14.440 a 5.766 hasta agosto. Es decir, hubo un descenso de 8.674. Un mes más tarde el número aumentó hasta los 13.013, pero han continuado descendiendo en octubre (619) y en noviembre (1.332). Así, “los contratos de fomento de la contratación suponen ahora el 10% de todos los indefinidos, mientras que en junio representaban el 15%”, concluye Aranda.

Juan Antonio Linares, socio del área laboral de Cuatrecasas, apunta que el mercado laboral evolucionará por cuatro líneas en 2011: “A partir de ahora será el contrato de fomento del empleo la única forma de contratación indefinida y la ordinaria quedará como una fórmula residual que no se utilizará prácticamente; algunos contratos temporales pasarán a la nueva modalidad; se reducirá el despido exprés, que entregaba la indemnización de 45 días en el mismo momento de la salida de la empresa; y las grandes compañías revisarán los pactos colectivos y adoptarán medidas de flexibilidad laboral por medio del cambio de condiciones de trabajo”.

En este sentido, las estimaciones de Randstad se muestran más optimistas: los contratos convertidos en fijos podrían superar los 125.000 cuando termine enero (en 2009 fueron 110.000, de acuerdo con los SPE). Las razones para que esto ocurra son la mayor confianza empresarial y el impacto de la reforma laboral sobre la bonificación de la conversión de empleados eventuales en indefinidos.

Los que más sufrirán

El sector de la construcción continuará siendo uno de los peor parados en el nuevo año. Aunque se le han unido otros que hasta el momento parecían sobrevivir. “Los que presentan una mayor destrucción de empleo son, por este orden, la industria tabacalera, debido a la nueva ley antitabaco; las actividades del alquiler de inmuebles, y la construcción”, expone Francisco Aranda, presidente de Agett, quien matiza que “llama la atención la evolución negativa de la rama de la ingeniería civil, porque ha sido una de las que ha destruido puestos de trabajo a mayor ritmo”.

José María Romero, consultor ‘senior’ de Equipo Económico, estima que serán las pymes, el sector de las infraestructuras y el energético, así como el campo financiero, los que más sufrirán en 2011. “La falta de un marco regulatorio coherente y estable, especialmente en las energías renovables, y el retraso en la puesta en marcha de un conjunto de reformas de calado que ayuden a incrementar la competitividad, están limitando la llegada de nuevas inversiones”, opina este experto.

La herencia de 2010
1. El número de parados alcanza los 4.110.294, según los Servicios Públicos de Empleo.

2. En noviembre el desempleo aumentó en 24.318 personas. Es la menor subida en ese mes en los últimos doce años.

3. Casi 34.000 contratos de fomento de la contratación indefinida se registraron ese mes. Cerca de 23.000 fueron conversiones de empleos temporales.

4. En la UE había 221,2 millones de personas con empleo en el tercer trimestre de 2010, según Eurostat.

5. De acuerdo con Agett, el total de ocupados en España se situará en 18,2 millones en febrero.

6. Las cifras de contrataciones de Manpower indican que el 83% de los directivos españoles no prevé cambios en sus plantillas y el 10% estima que reducirá el número de empleados en los primeros meses de 2011.

7. Según Randstad, 125.000 contratos se convertirán en indefinidos a finales de enero