jueves, 23 de junio de 2011

Dime qué estudias, y te diré qué posibilidades de trabajo tienes

Administración y Dirección de Empresas, Ingeniería Industrial, Económicas y Empresariales son las titulaciones con mejores perspectivas laborales. Pero elegir basándose sólo en las salidas profesionales no es adecuado: también hay que hacer caso a la vocación.

¿Qué quiero ser de mayor? Más de 200.000 alumnos de toda España tendrán que plantearse esta cuestión en pocos días. Acaban de terminar las Pruebas de Acceso a la Universidad y, una vez que conozcan su nota, tendrán que decidir qué van hacer en los próximos cinco años y, por ende, cuál va a ser su labor para el resto de su vida activa. Es una decisión dura y difícil, especialmente porque se toma en plena adolescencia, y porque la tasa de paro juvenil alcanza el 45%.

De las 198.500 ofertas de trabajo analizadas por Adecco Professional en 2010, el 46,13% solicitaban licenciados universitarios (el año pasado era el 47,27%); el 21,2% pedía titulados en Formación Profesional, y el 32,5% no especificaba la cualificación. Si se atiende a estos datos, cuánta más formación se tenga, habrá más oportunidades de colocación.
Pero no todas las carreras brindan las mismas oportunidades. Administración y Dirección de Empresas es la que tiene más salidas profesionales: el 2,79% de las ofertas analizadas por Adecco Professional van destinadas a los titulados en esta especialidad. A esta carrera le siguen Ingeniería Industrial y la Técnica Industrial, con el 2,65% y el 2,22% respectivamente. Económicas (2,2%) y Medicina (1,81%) son las siguientes agraciadas.
En el otro lado de la moneda se encuentran Enfermería, Ingeniería Técnica en Telecomunicaciones, Ingeniería Electrónica, Arquitectura Técnica y Biología como las carreras menos solicitadas en las ofertas analizadas. Aun así, tienen su porcentaje de suerte, porque las oportunidades laborales de las titulaciones de Humanidades, o de las que comúnmente se llama de Letras, brillan por su ausencia.

Hacer caso a la vocación
Tomar una decisión basándose sólo en las posibilidades de colocación de una carrera universitaria no es del todo acertado. Es un parámetro muy importante a la hora de elegir el futuro profesional, pero centrarse sólo en las posibilidades laborales puede llevar a la frustración. La carrera que se elija va a marcar la tarea que se va a desarrollar durante la etapa laboral.

Tampoco hay que dejarse llevar sólo por la vocación: hay carreras con muy pocas salidas profesionales o que cuentan con un excedente de licenciados. Por eso hay que atender a los dos criterios. No obstante, los expertos recomiendan trazar un perfil para conocer cuáles son las competencias de cada uno, las preferencias, los conocimientos de idiomas y cuáles son las materias que mejor se dominan.

Para aquellos que su decisión les encamine a una profesión con escasas ofertas, la especialización es la gran baza. Por ejemplo, un licenciado en Filosofía puede centrarse en materias relacionadas con la diversidad cultural, o un titulado en Psicología puede especializarse los recursos humanos.

Oferta y demanda
El hecho de que una carrera sea muy demandada en el mercado laboral no significa que haya pocos licenciados en esa titulación. Administración y Dirección de Empresas es la carrera con más salidas profesionales, pero también posee un alto número de licenciados, según los datos de Adecco Professional. En esta situación también se encuentra Derecho, aunque no es tan demandada.

En el lado contrario, Ingenierías Industriales, Informática, Caminos, Medicina y Económicas presentan un déficit de titulados, para cubrir las ofertas de empleo que genera el mercado de trabajo.

Elegir la carrera que va a determinar el futuro laboral no es tarea fácil. Tómese su tiempo y estudie todas las posibilidades. Puede que el día que entregue su matrícula ya haya comenzado su vida profesional.