martes, 30 de abril de 2013

¿Por qué no estoy satisfecho con mi vida?

las claves para enfocar la vida de otra manera y conseguir sentirnos satisfechos con nosotros mismos y nuestro entorno.

La mayoría de veces, aún teniendo trabajo y salud, no sabemos que camino escoger para avanzar ni lo que realmente queremos. El primer paso a realizar es darte cuenta de lo que tienes. La salud y el trabajo es un regalo; si los tienes, mejor empezar a disfrutar de ellos. Normalmente sólo damos valor a las cosas cuando ya no las tenemos. Hay que hacer una reforma consciente de nuestra manera de pensar y de sentir y darse cuenta de lo que va bien en tu vida. Tener salud y disfrutar de ella no quiere decir que no puedas “exigir” nada más a la vida, comenta Mikah de Waart, sino que podemos dirigirnos hacia otros objetivos. Una manera eficaz de hacerlo es anotando en una libreta una lista con todos aquellos aspectos de tu vida con los que no estás plenamente satisfecho. No hace falta que sean grandes acontecimientos, puede ser mucho más trivial, como por ejemplo, tu piso, tu aspecto físico, la comunicación de  pareja…Lo mejor para que realmente funcione es hacerlo lo más rápido posible para no entrar en el sobre-análisis de las cosas, y lo mismo con una lista con todo lo contrario a esta. Esta sería una manera sencilla y rápida de empezar a tomar conciencia de tu situación actual y hacia donde quieres dirigir tu vida.

Mikah de Waart señala que “es importante plantearse el día a día pero también hay que dejar que las cosas pasen por si solas. Sólo si me enfoco en el resultado de mis acciones y pierdo el objetivo de vista, es cuando hay peligro de caer en la desesperación o en la frustración”. Tienes que dejar fluir las cosas por sí mismas, estar abierto a que lleguen a tu vida las pequeñas causalidades, como abrir un libro por una página con una frase que parece estar hecha especialmente para ti, que te van a ayudar a iniciarte en tu camino hacia el objetivo que te has marcado. El equilibrio ideal es marcarte un objetivo, actuar y tener la mente y el alma abiertas para dejarte llevar por la corriente de la vida.

Estar satisfecho no quiere decir avanzar en la vida. La vida te puede hacer sentir bien en cualquier momento pero la felicidad duradera tiene que ver más con cómo te sientes en tu día a día, si actúas o no de acuerdo a lo que te hace feliz y en cómo vives tu vida.  También,  la rutina a veces hace que nos durmamos o nos aburramos. Hay que plantearse vivir la vida sin ella valorando las cosas positivas y negativas que la misma te aporta y te podrá dar un nuevo enfoque y valores de las cosas buenas de tu manera de vivir.

En muchas ocasiones,  no sabemos hacia dónde dirigir nuestras vidas. Nos sentimos atrapadas en una rutina que hace que no tengamos ilusión por nada o no sepamos qué es aquello que realmente queremos. Mikah de Waart, especialista en motivación personal, nos da.