viernes, 14 de junio de 2013

Cuatro de cada diez ejecutivos creen que las condiciones están mejorando en su sector

Los ejecutivos de Europa, Oriente Medio y África (EMEA) comparten con sus homólogos norteamericanos la preocupación sobre su capacidad de navegación en un entorno de inactividad económica.
En comparación con los directivos de otras partes del mundo, los de la zona EMEA centran su preocupación en varias áreas: son menos propensos a creer que son buenos en innovación y a sentir que su gestión favorece los resultados a largo plazo frente a los beneficios a corto plazo. Además, sólo la mitad dice que en los próximos tres años se centrará más en el crecimiento de los ingresos que en la reducción de costes y sólo cuatro de cada diez creen que las condiciones económicas están mejorando en su sector.


Ésta es una de las conclusiones de la última edición del estudio bianual de Bain & Company sobre Herramientas y Tendencias de Gestión. La encuesta incluye a 350 directivos de la zona EMEA que representan una amplia gama de sectores y de tamaños de empresa, la mayoría procedente de países de Europa Occidental, sobretodo de Francia, Alemania y España.

El estudio revela al menos un dato esperanzador: sólo la mitad de los directivos de la zona EMEA dice estar preocupado por alcanzar los objetivos de ingresos."Los ejecutivos en esta región continúan enfrentándose a la austeridad, la incertidumbre y fuertes vientos en contra", declaró Darrell Rigby, socio de Bain & Company y autor principal del informe.

El informe demuestra también que los resultados varían por países. Los ejecutivos franceses sienten que tienen que afrontar retos en diversos frentes y son más propensos a estar de acuerdo con el cambio en las preferencias laborales de las generaciones de los más jóvenes, el exceso de complejidad está aumentando sus costes y lastrando su crecimiento y el insuficiente conocimiento sobre el consumidor está dañando su rendimiento. También se muestran preocupados por el impacto que un ciberataque podría tener en su negocio y por que sus actuales sistemas de la información están limitando el crecimiento de su rentabilidad.


Por su parte los ejecutivos alemanes se sienten bastante más seguros. Sólo tres de cada diez afirman estar muy preocupados sobre cómo van a por cumplir sus objetivos de beneficios en 2013 en comparación con los cinco de cada diez en el caso de Francia y siete de cada diez en el resto de los países de la zona EMEA.

Tres de cada cuatro directivos alemanes creen que sus compañías son muy buenas en innovación; menos de la mitad siente la necesidad de tener que adaptarse a las nuevas generaciones, y siete de cada diez siente que su gestión favorece los resultados a largo plazo frente a los beneficios a corto plazo. No están tan preocupados por sus capacidades en IT como sus homólogos en América Latina y Asia.

En cuanto a las herramientas de gestión, su uso ha bajado en toda la zona EMEA, en especial en las pequeñas y medianas empresas. Las cinco herramientas más utilizadas por las empresas en esta zona son: cuadro de mando integral, comparativas (benchmarking), gestión de la relación con clientes, programas de gestión del cambio y externalización (outsourcing).

Los programas de gestión del cambio han sido las únicas herramientas que están por encima de la media tanto en lo que respecta a su uso como en lo relativo a la satisfacción. Tanto el downsizing como el outsourcing están por debajo de la media.