lunes, 13 de julio de 2015

"En tiempos de crisis se ve quién es un buen líder"

Una visión a largo plazo y actuar siempre con ética y con unos valores claros, ingredientes clave para el éxito.

Las consecuencias de la crisis económica aún son patentes en prácticamente todos los ámbitos de la sociedad. También en el ecosistema empresarial, que poco a poco empieza a recuperarse, pero que ha mutado durante los años de recesión. Oriol Amat, catedrático de Economía Financiera y Contabilidad de la UPF, desgrana los puntos clave de estos cambios. Amat también es presidente de Economistas Contables y ACCID, y profesor del Máster en Dirección Financiera y Contable en la UPF Barcelona School of Management.

¿Cómo ha afectado la crisis a la puesta en marcha de nuevas empresas?
En momentos de recesión todo es más difícil. Arrancar es más complicado porque hay menos financiación y, una vez en marcha, también cuesta más vender porque las familias consumen menos. El único punto positivo, podríamos decir, es que es más fácil reunir a buenos equipos con un coste menor.

Una de las palabras que más se han popularizado estos años ha sido la de emprendedor. ¿Cómo definiría esta figura?
Es una persona que asume el riesgo de crear y desarrollar una empresa. Los que alcanzan el éxito comparten una serie de habilidades personales y profesionales, como la ambición, la pasión por lo que hacen y un desarrollado sentido del olfato que les permite anticipar cambios y aprovechar las oportunidades. El liderazgo, la confianza y la perseverancia también son imprescindibles.

Habla de liderazgo, ¿cómo se identifica a un buen líder?
Cuando las cosas van bien es fácil ser un líder apreciado porque las empresas tienen beneficios y pueden mejorar los salarios y ofrecer mejores condiciones a sus trabajadores. Cuando las cosas van mal y se tiene que recortar… en esos momentos de crisis se ve realmente quién es un buen líder. Son los que anteponen el equipo a su egoísmo personal y consiguen mantener la cohesión pese a las dificultades.

¿Un buen líder será un buen gestor?
El liderazgo es necesario en todas las etapas de la empresa: al principio porque se tiene que vender un sueño que consiga motivar a un equipo, y después porque cuando crece la plantilla se tiene que saber resolver conflictos y adaptar el funcionamiento de la empresa a los cambios a los cambios del mundo. El líder se caracteriza por esta visión a largo plazo. El buen gestor, además, destaca por su capacidad organizativa, la rapidez en la toma de decisiones y la pasión por la excelencia.

Una persona con estas características que decida emprender, ¿tiene el éxito asegurado?
Rotundamente, no. La mayoría de proyectos fracasan al poco tiempo. Hemos hecho estudios que indican que 80% de nuevas empresas no llegan al quinto año.  De las que sobreviven, sólo una de cada 600 consigue tener un alto crecimiento que sea sostenible durante un número elevado de años.

¿Cómo se tiene que reaccionar después de un fracaso?
Los emprendedores exitosos suelen ser personas que han tenido fracasos, pero que saben resistir cuando las cosas van mal y se vuelven a levantar. Esta actitud, la llamada resiliencia, es fundamental para afrontar los fracasos.

¿Arriesgamos poco en este país?
Aquí hay más aversión al riesgo que en otras partes. Esto explica que muchos jóvenes quieran ser funcionarios y que en la sociedad esté muy calada la idea de que si las cosas van mal es siempre culpa del Estado. Esto explica que en España los jóvenes emprendan poco. En Catalunya el porcentaje es más elevado, pero también es mejorable. Iremos mejor cuando aumente el número de personas que sean conscientes de que el futuro depende de lo que hagamos cada uno de nosotros.  Ojalá que en este tema mejoremos. Los altos niveles de paro que tenemos tienen mucho que ver con esta actitud pasiva que tienen partes importantes de la población.

Dos consejos para triunfar.
Tener una visión a largo plazo y actuar siempre con ética y con unos valores claros.