jueves, 4 de febrero de 2016

El lado oscuro del trabajo en equipo: se pierde tiempo y cuesta concentrarse

Uno de los mantras más extendidos en los últimos años en el mundo de la gestión de trabajadores es el de la importancia del trabajo en equipo y la colaboración entre los miembros de la plantilla. Una tendencia que se ha impulsado con las grandes oficinas abiertas y diáfanas, y facilitada por las nuevas tecnologías, como el email y el teléfono, y otras que llegan como Slack.
equipo-reunion-665-istock.jpgEs evidente que esta forma de trabajar tiene importantes ventajas, empezando porque un grupo colectivamente puede lograr resultados que individualmente son imposibles, como señala The Economist. "El problema es que todas las ventajas que pueda suponer la colaboración difícilmente compensa todas las molestias que provoca", incide la publicación: el ruido se multiplica en los espacios abiertos, el número de correos recibidos se dispara...

Aspectos negativos

Y es que muchos análisis se han centrado en destacar las ventajas del trabajo colaborativo, sin tener en cuenta en ningún momento sus costes. "Cualquier interrupción, incluso las más cortas, aumentan significativamente el tiempo total necesario para completar una tarea", advierte Gloria Mark, de la Universidad de California. Una conclusión que se suma a la de los últimos estudios, que señalan que el trabajo en equipo reduce la calidad del resultado. "Saltar de una tarea a otra reduce la eficiencia porque no permite centrar la atención", señala en ese sentido Sophie Leroy, de la Universidad de Minnesota.
Otro de los problemas de la colaboración es la cantidad de tiempo que se pierde entre reuniones, responder correos, atender llamadas, etc. Incluso hay empleados que pierden tanto tiempo en estas interacciones que tienen que acabar su tarea después en su casa. "Se puede hacer el trabajo real o ir a las reuniones, pero no ambas cosas", apunta Peter Drucker, experto en gestión.
En este sentido, Tom Cochran, director de Atlantic Media, calculó que, aunque los emails son una forma gratuita de comunicación, tienen un coste indirecto de 87 céntimos cada uno, por el tiempo de trabajo que se pierde leyendo, comprendiendo y respondiendo.

Dificultad para concentrarse

Pero el mayor problema de todos, según Cal Newport, de la Universidad de Georgetown, es que el trabajo colaborativo no permite concentrarse totalmente, algo imprescindible en el "trabajo profundo", como lo denomina el experto. De hecho, hay trabajadores que se ven obligados a buscar su propio espacio para concentrarse lejos de la oficina.