viernes, 27 de mayo de 2016

El estrés, un villano constante

Como seres humanos, nuestro cuerpo reacciona a nivel biológico cuando nos enfrentamos a ciertas situaciones. Si sentimos amenazada nuestra integridad, el estrés nos mantiene alerta para defendernos de cualquiera peligro.
El estrés laboral nace de sentirnos amenazados de manera habitual en nuestro trabajo. Nuestra vida cotidiana se basa en un continuo movimiento, un bombardeo de estímulos, de información y de compromisos. Es entonces cuando el estrés se convierte en algo peligroso, pues sufrir los efectos de la adrenalina y el cortisol nos provoca graves problemas de salud derivados de esta reacción química cuando es constante.
¿Por qué sentimos estrés tan a menudo? Las causas varían dependiendo de las peculiaridades personales.
-La monotonía conduce al rechazo. Si el trabajo es repetitivo y la ausencia de estímulos es muy notable, la reacción es una gran sensación de vacío que obliga al empleado a enfrentarse a una larga jornada de trabajo similar, o idéntica a la anterior.
-Por el contrario, un gran volumen de trabajo y unos plazos cortos, nos mantiene alerta para entregar las tareas a tiempo, pero nada es bueno en exceso.
-En tiempos de crisis el miedo a perder el trabajo se alzó como una de las principales, y más preocupantes causas de estrés. Según la  Encuesta Nacional de Seguridad e Higiene en el trabajo, el riesgo de perder el empleo preocupa a un21,9% de los trabajadores.
-Además, el riesgo de sufrir un accidente, el horario o las relaciones con otros empleados, no se quedan fuera de estos miedos que nos provocan estrés constante en el día a día.
Es por esto que mantener una quietud mental se transformará siempre en beneficios a todos los niveles. Si es precisamente el trabajo lo que provoca reacciones físicas y psíquicas negativas en los empleados, su compromiso con la empresa será nulo y sus resultados, como mínimo, no serán los óptimos.