miércoles, 22 de junio de 2016

5 maneras de resolver un conflicto laboral

La evaluación personal, del entorno y los empleados permite agilizar la resolución de problemas


Un cambio de enfoque es lo que plantea INC para articular una solución rápida, correcta y eficaz a los problemas y conflictos que una persona se puede llegar a encontrar, ya sea a nivel profesional como personal. Lograr captar la perspectiva de las personas implicadas en el conflicto permite ahorrar tiempo y esfuerzo a las empresas.




El conflicto es una parte de la vida, especialmente en el ámbito laboral donde se enfrentan visiones sobre un mismo tema, trabajo u objetivos. Los aspectos que definen a un conflicto derivan de la insatisfacción por no lograr lo que se pretende y la repartición de culpas a otros por su insuficiencia.

Conocer las distintas formas de abarcar un conflicto con el fin de solucionarlo es lo que plantea INC, que ha elaborado una lista con cinco de las maneras más comunes y eficaces de hacerlo.

Dejar el pasado atrás. No guardar rencor cuando se ha cometido un erro, cuando no se coincide en las líneas de pensamiento de otras personas o cuando se ha sentido que alguien no ha defraudado es fundamental a la hora de enfrentar la solución a un conflicto. Centrarse en los pensamientos negativos profundizan en el bloqueo de la situación conflictiva, no permitiendo el avance hacia una reconciliación, pues se está más pendiente de buscar venganza por agresiones pasadas.
La compasión. Incentivar y motivar la empatía hacia los sentimientos y situaciones ajenas permite crear un escenario correcto para el desarrollo de futuros conflictos. Haber aprendido a conectar con el equipo y sus sentimientos, aligera la carga que se acumula cuando se produce una discordancia entre ellos.
Escuchar de manera objetiva. Hacer suposiciones es un gasto de tiempo y esfuerzo que no guían a ningún camino. La observación del trabajo en tiempo real y la interacción personal con la plantilla de trabajo son algunas de las herramientas que facilitan el acceso a la información real de lo que pasa en la oficina, sin conjetura o rumores.
Examinar la visión propia, es decir, evaluar si la percepción que tenemos sobre un asunto en particular no está influenciada por agentes externos como cuestiones personales. Ponerse en la situación de la otra persona y pensar sobre qué le ha llevado a tener un conflicto determinado puede ampliar la capacidad de resolución del problema.