miércoles, 6 de julio de 2016

No por estar en las redes sociales una empresa es digital

  • Las empresas tienen que acometer una tranformación profunda de su organización y su cultura

No por estar en las redes sociales una empresa es digitalUn estudio elaborado por el Instituto de la Economía Digital (Icemd) y la consultora Millward Brown constata que sólo dos de cada diez empresas en España son digitales. ¿Qué pasa con las ocho restantes? ¿No han descubierto Facebook aún? Por supuesto que sí, pero eso no las convierte en digitales, ya que para poder ser consideradas así necesitarían de una completa transformación de su organización y su cultura.
“El proceso de transformación digital de las organizaciones y los negocios requiere un enfoque global y no sólo centrado en los negocios basado en internet. Los cambios se producen en la sociedad de forma transversal y afectan a las organizaciones en su conjunto y no sólo en el ámbito de la comunicación sino de manera integral, desde su funcionamiento operativo hasta la misma misión, valores y modelos de negocio presentes y futuros”, explica Cristina Ribas, directora del Postgrado en Transformación Digital de las Organizaciones de la UPF Barcelona School of Management.
Para abordar esta profunda transformación, las compañías requieren perfiles que hayan interiorizado el hecho de vivir en una era digital. Las empresas se quejan de que no encuentran talentos digitales a nivel global y estratégico, más allá de las profesiones centradas en gestión de redes sociales, e-commerce o el marketing digital como algo separado del resto de la empresa.
Esto será algo fácil para la llamada Generación Z, es decir, los nacidos en el siglo XXI. Ellos han crecido pegados a un dispositivo y no entienden ningún ámbito de la vida desligado de la tecnología. Sin embargo, estas personas aún son jóvenes, y el reto actualmente está en manos de los llamados Millennials, que son los nacidos ente los 80 y el 2000 y han crecido a caballo entre lo analógico y lo digital.
“La cultura digital ya hace tiempo que está transformando, la economía, la política, el periodismo o la educación, entre otros ámbitos. Los cambios se producen en la sociedad afectan a las organizaciones en su conjunto y a los individuos en su papel de ciudadanos y profesionales. La demanda de profesionales y directivos formados en este nuevo modelo y capaces de liderar esta transformación no deja de aumentar”, sostiene Ribas.
Para la experta, el reto de esta “generación bisagra” es combinar la experiencia de sus predecesores con las habilidades digitales de los que les siguen, con el fin de dar respuesta a un nuevo modelo de sociedad con nuevos valores.
“La digitalización permite una sociedad más igualitaria promovida por la democratización de las redes y la capacidad de expresarse en libertad globalmente gracias a Internet. Pero el uso que cada individuo y cada sociedad haga de estas herramientas no es automático”, destaca.