jueves, 24 de noviembre de 2016

5 sencillos hábitos para mejorar tu networking

La creación de redes es una parte esencial aunque, a veces, complicada de la vida profesional 

EL networking es una metodología de trabajo que se ha puesto muy de moda en los últimos años. Es una clara tendencia a la que se han aferrado, principalmente, los autónomos con el objetivo de generar contactos profesionales y facilitar el trabajo colaborativo. Sin embargo, la creación de esta red clientelar no es siempre tan fácil, todo y pese a que la aparición de las nuevas tecnologías han agilizado el proceso.

¿Qué hacen las personas de éxito para convertirse en el mejor networker? Esto es lo que se han planteado en un artículo INC que ha elaborado una lista con los cinco hábitos más comunes que llevan a cabo los usuarios de redes sociales con el fin de proyectar una imagen positiva y fortalecer su presencia en ellas.

1. Estrategia
El networking va más allá de mantener una conversación vía online. Si el objetivo es trascender más allá de los debates sobre el tiempo y espacio, va a ser necesaria la creación de una estrategia y, antes de acudir a un evento de este tipo, hay que plantearse qué objetivos se pretenden conseguir estableciendo esos contactos y qué necesidades cubrimos mediante nuestro trabajo, con el fin de captar la atención de los interlocutores y mostrarnos como un agente necesario con el que contar.

2. Práctica
Aunque la espontaneidad y naturalidad están muy bien valoradas es importante que, dentro de esa estrategia, haya también un discurso bien hilado, coherente, claro y conciso. No es necesario aprenderse un discurso y soltarlo de memoria. No funcionará. Pero sí es importante saber qué temas se quieren abordar y transmitir a los receptores del mensaje.

3. Escuchar
Tan importante es saber qué se quiere decir como conocer qué están diciendo el resto de asistentes. Esta será la única manera de identificar las necesidades que tienen cada networker y saber si se encaja en el perfil que se busca.

4. La oferta de valor
A menudo estos eventos suelen reducirse en un simple intercambio de tarjetas, no obstante, saber poner en valor una opinión, propia o ajena, un tema o una discusión es importante a la hora de proyectarnos como una persona de valor, proactiva, que sabe dar su sitio a cada cuestión más allá del marketing personal.

5. Seguimiento
La creación de relaciones laborales requiere de tiempo, dedicación y seguimiento. No basta con entregar una tarjeta de visita y esperar que la persona en cuestión se acuerde de ti cuando necesite algo. Hay que ser activos y con la aparición y auge de redes sociales como LinkedIn, ese trabajo se ha simplificado exponencialmente.