martes, 12 de enero de 2010

Los directivos están cansados

El 50% de los directivos españoles necesita el fin de semana para recuperarse el cansancio semanal. Pero lo más grave, según un estudio elaborado por el Observatorio de comportamiento humano en la empresa de Infova, es que un 32% confiesa tener una sensación de cansancio permanente.

Escasa creatividad, peor gestión de los problemas y se quejan más. Estas son algunas de las consecuencias del cansancio que sufren los directivos españoles. Según un estudio elaborado por el Observatorio de comportamiento humano en la empresa (OCHE) de Infova, el 50% de los mismos necesita el fin de semana para recuperarse el cansancio mental, pero es que el 32% reconoce que está cansado de forma permanente.


Para Gonzalo Martínez de Miguel, director de Infova, "somos un generación de directivos cansados. No es que estemos cansados porque la situación actual es especialmente exigente. La realidad es que una gran parte de ellos se han acostumbrado a vivir así. Directivos brillantes incapaces de crear y mantener hábitos saludables de descanso, de alimentación, de deporte y desconexión".


Los directivos que no rinden por encima de sus posibilidades no sólo son menos creativos, se quejan más y soportan mal la tensión. Otros de los efectos de su estado son que tienden a exagerar las respuestas ante los conflictos, trasladan su malestar al equipo, descuidan aspectos claves del negocio, deterioran sus relaciones familiares y, en consecuencia son una bomba de relojería a medio plazo para la organización.


Iñaki de Miguel, director del OCHE y de este informe, reflexiona sobre este aspecto: "Estar permanente cansado no tiene ningún valor. La función básica de un directivo es preparar a la empresa para el futuro. Esa tarea no exige altas dosis de energía disponible. Los profesionales cansados no disponen de ella. Tienden a auto compadecerse y a exhibir su cansancio como prueba de responsabilidad y compromiso con la organización".


Otro de los pensamientos que se puede desprender de este estudio viene de la mano del deporte. Los programas de entrenamiento de los mejores deportistas tienen apuntados los tiempos de descanso. Cuanto más exigente es el trabajo, más importante es recuperarse de un día para otros. El mayor compromiso personal debe ser mantener un equilibrio entre las diferentes facetas de nuestra vida. Si un directivo llega a la conclusión de que su empresa realmente impone unas condiciones que no permiten ese descanso, debería recordar que marcharse o quedarse es su responsabilidad.