lunes, 17 de enero de 2011

La crisis 'aprieta' los presupuestos para la organización de congresos

El mercado de los congresos y los eventos corporativos intenta mantener el tipo ante la brutal crisis que azota la economía internacional. España es un destino privilegiado y prioritario para este tipo de actos, pero los profesionales de la organización reconocen que la mala conyuntura económica se ha dejado notar, y mucho, en su actividad ya que son muchas las grandes firmas que optan por que su propio personal se haga cargo de labores que antes se contrataban a personal especializado. La siguiente información publicada por el diario económico Cinco Días ofrece sus impresiones.

España ocupa la tercera posición mundial en el ranking de turismo de reuniones, según el ICCA (International Congress and Convention Association). En 2009, último año con cifras cerradas, por los recintos incluidos en la Asociación de Palacios de Congresos de España (APCE) pasaron cerca de 5 millones de personas que participaron en casi 6.000 actos y generaron en las ciudades un impacto económico de 1.900 millones de euros.

APCE espera que las cifras de 2010 sean similares a las de 2009, pero las empresas organizadoras de congresos sostienen que la crisis se ha traducido en una rebaja "brutal" de los presupuestos de los clientes. American Express Barceló, con una cuota de mercado en España de entre el 25% y el 30%, asegura que los clientes han rebajado hasta en un 50% su presupuesto para un evento corporativo. American Express Barceló, Viajes El Corte Inglés y CWT son los tres principales organizadores de grandes eventos corporativos en España.

Ascensión Durán es la presidenta de OPC (Empresas Organizadoras Profesionales de Congresos), una organización que agrupa actualmente a 360 firmas. Afirma: "Acabamos de cerrar un año malísimo, ya que, aunque la mayoría de los congresos y reuniones profesionales se mantienen, el recorte de gastos está siendo brutal. Hay empresas que han optado organizar sus reuniones echando mano de su propia organización interna, sin tener en cuenta que se trata de una tarea que exige profesionales cualificados".

" Y se olvida que un congreso bien organizado es un auténtico motor para la economía y la mejor carta de presentación de una empresa, un escaparate muy efectivo", añade Ascensión Durán. "Suprimir un congreso de periodicidad fija es muy difícil, por eso los seriados se mantienen, aunque reduciendo los costes al mínimo. Y, naturalmente, si el recorte es brutal, la calidad organizativa se resiente, aunque nosotros regentamos empresas habituadas a hacer milagros. Mantenerse en estas condiciones es ya un acto heroico, pero será muy difícil resistir si las condiciones no mejoran en 2011", afirma Ascensión Durán.

José Salinas, presidente de la APCE, asegura que "los años 2009 y 2010 han sido los dos ejercicios en que la situación económica ha tenido un mayor impacto en el sector". Sin embargo, cree que al tratarse de eventos planificados a medio y largo plazo el impacto de la crisis "ha sido menor que en otros sectores económicos. Por la situación económica actual lo que se demanda por parte de los clientes es una relación adecuada entre calidad y precio porque los recursos disponibles son menores". No obstante, aclara que "el turismo de reuniones no ha tenido, ni siquiera en los últimos años de expansión, un gran crecimiento".

José Antonio Ruiz, responsable de eventos corporativos de American Express Barceló, sostiene que el sector sanitario sigue siendo el principal clientes de grandes congresos, mientras que el tecnológico apunta nicho en alza.

La compañía ha logrado crecimientos de entre el 60% y el 70% en España en 2010, en parte por el reparto del negocio de Marsans entre otros operadores y también porque la reducción de presupuesto ha provocado que muchos clientes celebren en España eventos que habitualmente organizaban en el exterior. Además de la tendencia a la baja en los presupuestos -Ruiz asegura que el cliente cuenta con hasta un 50% menos-, se demanda cada vez más que el evento sea respetuoso con el medio ambiente y que su contenido se pueda seguir casi en tiempo real por internet, lo que obliga a los organizadores a un esfuerzo tecnológico.

Otra de las exigencias de los clientes van en el camino de desarrollar las herramientas online para tener un control exhaustivo de todos los gastos. Asimismo, es clave, según José Antonio Ruiz, ofrecer soluciones personales en caso de incidentes. "El 3 de diciembre, cuando se produjo el problema de los controladores, teníamos cinco eventos con 650 participantes ese día en distintos lugares", explica. American Express Barceló puso en marcha un operativo para reubicarlos en el menor tiempo posible.