miércoles, 11 de abril de 2012

Un estudio indica que ocho de cada diez currículums están mal elaborados

Las empresas los desechan porque no están bien escritos, son incompletos o están desorganizados 

El 80% de los currículums que llegan a los profesionales encargados de la selección de personal acaban siendo descartados por problemas formales. Así se explica en un estudio elaborado por la multinacional Adecco, en el que se detalla que estos documentos son marginados porque están mal escritos, porque no incluyen toda la información que deberían o porque sí la incorporan, pero está mal organizada.

Los autores de este análisis añaden que seis de cada diez candidatos a un puesto se presentan a las entrevistas sin habérselas preparado correctamente. Otra encuesta, en esta ocasión planteada por Accountemps, propiedad de la poderosa compañía Robert Half, matiza esta impresión al señalar que una quinta parte de los empleadores asegura que la confección del currículum es el punto débil de los aspirantes.

En un tercer informe, obra de la empresa de investigación de mercados Braun Research y, nuevamente, Adecco, se revela que en general los alumnos norteamericanos salen de la universidad sin conocer las técnicas adecuadas para conseguir un trabajo. Así, más del 70% de los afectados admite que ha echado de menos este asesoramiento para sortear los problemas relacionados con el departamento de recursos humanos.

Tener claros sus propios objetivos laborales les habría ayudado en este aspecto, como también haberse preocupado antes por hacer contactos en su sector. Expertas como Christine Hassler, autora de 20 Something Manifesto, o Jenny Blake, que esta misma temporada ha publicado Life After College, salen con sus libros al auxilio de este público, a su entender, falto de orientación.

Los programas de prácticas externas de las facultades españolas pretenden igualmente suplir estas carencias, en especial tras la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), conocido popularmente como Plan Bolonia. Estas actividades, que no son obligatorias en todos los grados, suelen ofrecerse en la segunda mitad de las carreras.

 

La Vanguardia