miércoles, 20 de junio de 2012

Sé el empleado que las empresas están buscando

Si bien las habilidades cambian según el sector, hay ciertas competencias exigibles a cualquier profesional

Las competencias laborales son un conjunto de destrezas, conocimientos y actitudes a las tareas exigidas de la profesión. Las mejores empresas buscan actualmente profesionales que tengan estas cualidades, y no sólo el conocimiento teórico que les entrega su carrera o según qué experiencia profesional previa.

“En el proceso de postulación a vacantes de empleo es muy importante que cada profesional tenga claro cuáles son sus habilidades, de tal manera que logre destacarlas en el momento de la entrevista laboral y demuestre por qué es el mejor candidato”, señala Margarita Chico, directora Corporativa de Comunicación de Trabajando.com.

Debido a que el perfil del empleado ha cambiado, las cualidades que se solicitan hoy también han ido modificándose. Las cinco consideradas más relevantes son:

Autoconfianza: consiste en la seguridad en uno mismo. Las personas que tienen autoconfianza son atrevidas, no les importa el qué dirán y poseen la capacidad de sobreponerse. Está muy relacionado con la autoeficacia y la autoestima.

Creatividad: es la capacidad de inventar, crear nuevas ideas y ver la realidad de otra manera. Nos sirve también para innovar, y es una cualidad que en el trabajo permite encontrar soluciones alternativas a los problemas cotidianos.

Empatía: es la capacidad de percibir lo que los compañeros del trabajo puedan sentir. Se trata de la comprensión interpersonal, una habilidad imprescindible en un equipo de trabajo, pues permite tomar decisiones pensando en las consecuencias personales que puede tener éstas en los compañeros y subordinados.

Tolerancia a la frustración: es la habilidad para tolerar la molestia. Quienes poseen esta cualidad suelen ser personas flexibles, racionales y pacientes.

Flexibilidad: es la destreza de adaptarse a los cambios, distintos entornos, circunstancias y personas. Quien es flexible posee capacidad de renovación continua y una mente abierta.

Además, también se tiene en cuenta la destreza para comunicar, porque los buenos comunicadores tienen la destreza para entender y hacerse entender; el trabajo en equipo, una cualidad tradicional, fundamental, y que sigue muy bien valorada; y la iniciativa, la capacidad de asumir tareas sin que sean directamente asignadas por un superior.

En cierta medida todos contamos con estas habilidades que sirven para desenvolverse en el trabajo, para potenciarlas es primordial conocernos a nosotros mismos y saber cuáles son nuestras fortalezas, así como nuestras carencias y límites.

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