viernes, 27 de julio de 2012

Lecciones de los Juegos Olímpicos aplicadas a los Recursos Humanos

Londres 2012 simboliza la cultura del trabajo en equipo y el máximo esfuerzo 

Los ojos de medio mundo estarán puestos en Londres este verano, pero podemos fijarnos en detalles que nos darán algunos aprendizajes fuera de lo estrictamente deportivo. Así lo creen des del portal Human Resource Executive Online, que aseguran que unos Juegos Olímpicos y un negocio pueden tener mucho más en común de lo que esperamos.

1. Crea equipos fuertes. En estas competiciones, el éxito depende a menudo de cómo un equipo de buenos deportistas a nivel individual trabajan juntos de manera eficaz para ser los mejores del mundo en su disciplina. Tanto si se trata de un equipo deportivo como laboral, las personas procedentes de distintos backgrounds tienen que conseguir adaptar sus habilidades para conseguir un objetivo común.

2. Desarrolla tu “talent pool”. El nadador Michael Phelps pasa interminables horas en la piscina practicando, y asegura que menos de un 1% las dedica a la competición. Esto difícilmente es así en el mundo de las empresas, pero si quieres que tus empleados sean los mejores, necesitan tiempo para practicar. Dedica ciertos recursos a la prueba y error, los intentos fallidos no siempre son en vano.

3. Valora el esfuerzo. En la mayoría de las carreras, la diferencia entre el ganador y el segundo son unas milésimas de segundo, y los dos le habrán dedicado un durísimo esfuerzo. Valora esto en los trabajadores aún si no acaban ganando un proyecto y también si su compañero o rival lo hace mejor.

4. Asume riesgos. Muchas medallas se consiguen con estrategias arriesgadas, y algunas, incluso alocadas. En 1996, en la final de gimnasia femenina, la americana Kerri Strug llegó lesionada, pero insistió en competir de todas formas. Ideó un curioso número para el que necesitaba mover poco los tobillos…y ganó. Las organizaciones tienen que estar preparadas para asumir riesgos e incluso para incluir ciertos fracasos a medida que se desarrolla la estrategia.

5. Adopta una cultura de coaching. Es de vital importancia que los líderes de los equipos sepan hacer de coaches. En las empresas, a menudo esta capacidad es la principal razón por la que los empleados quieren o no quieren formar parte de un equipo. La escucha activa, la capacidad para motivar y una visión optimista son algunas de las claves.

 

 

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