jueves, 23 de mayo de 2013

Escribe, habla y seduce

Mónica Pérez de las Heras

@mpdelasheras

Autora de Escribe, Habla, Seduce (LID Editorial Empresarial)

Hoy en día para casi el 90 por ciento de las profesiones se necesita hablar en público. Si eres emprendedor es imprescindible que sepas hacer un elevator pitch para explicar lo que es tu empresa y venderte a posibles clientes. Si eres periodista tu oportunidad actual está en saber escribir discursos con Programación Neurolingüística (PNL), una profesión de presente y futuro. Si eres un profesional que pronuncia conferencias, conocer cómo se hace un Pecha Kucha es básico para aprender a sintetizar y controlar tus tiempos. Si eres político hablar en público es para ti vital, necesitas hablar para seducir. Si diseñas presentaciones visuales para ti o para otros tienes que estar a la última según las tendencias actuales. Y si no empleas la oratoria en tu vida profesional tu vida personal también te da oportunidades para hacerlo: un brindis en una boda, hablar en la comunidad de vecinos o atender un funeral.

Una intervención pública debe tener un fin, un objetivo. No hablamos para dejar a nuestro auditorio como estaba, hablamos para moverle desde un estado A a un estado B. Un nuevo estado anímico que le invite a la acción, que le potencie para desarrollarse o que le haga más feliz. De hecho, los grandes momentos de la historia de la Humanidad están marcados por un discurso, las palabras de un hombre o una mujer que han perdurado para ser rememoradas y transmitir un mensaje al mundo. Desde los primeros oradores clásicos hasta los grandes discursos que hoy podemos contemplar en directo a través de Internet, nuestras vidas están influenciadas por lo que han dicho grandes personajes de cualquier ámbito.
No es lo mismo escribir para el oído que escribir para la vista. Cuando redactamos un discurso, una presentación o una conferencia tenemos que considerar que las frases deben ser más cortas, los verbos en voz activa y que los signos de puntuación son sagrados. Si no, cuando vayamos a leerlo no tendremos momentos para respirar. Aprende a escribir lo que tienes que contar en público.