lunes, 29 de julio de 2013

En el trabajo, ¿a quién no debo traicionar, a mi jefe o a mi amigo?

La amistad en el trabajo, definitivamente ayuda a ser más llevadero el día a día laboral. Resulta difícil no formar lazos con una persona que compartes ocho horas diarias, momentos de estrés, risas, situaciones de conflicto, intercambio de conocimiento, etc. Generalmente, este tipo de relación concluye en una amistad importante y valiosa, y frecuentemente se generan vínculos tan fuertes que trascienden más allá de la empresa.

Algunos expertos señalan que cuando una persona se siente frustrada en el trabajo es importante tener a un “confidente” con el que desahogarse, alguien con quien se pueda contar, que sea de confianza y que dé su apoyo en los momentos difíciles.

Los amigos también permiten salir del estrés al compartir vivencias, experiencias y conversar de cosas personales. Esto, a su vez, favorece el rendimiento, la motivación y la productividad.

Sin embargo, como en el trabajo no todo es de color de rosa, a veces existen ambientes de conflicto que perjudican notoriamente las relaciones y como consecuencia el desempeño de los trabajadores. Esto se da habitualmente en trabajos que producen mucho estrés y donde las condiciones laborales no son óptimas. La competencia, la falta de tolerancia y el individualismo son características muy comunes dentro de estos ambientes que crean conflictos entre los miembros de un equipo.

Muchas veces los trabajadores pueden verse en situaciones donde están obligados a tomar decisiones determinantes en las que estará en juego tu amistad y tu compromiso con el trabajo, ambas serán correctas, pero tendrás que meditar cuál es “la más correcta”, la mejor. En otras palabras, decidirás sobre el conflicto en dos líneas que revelarán tus valores.

Por ejemplo, si tu jefe te comenta que en dos meses cerrarán tu oficina, pero te pide expresamente que no se lo comentes a nadie y tú te comprometes a mantener la confidencialidad, pero un amigo de la oficina te pregunta si es verdad el rumor de que cerrarán la empresa. Entonces, ¿Cuál es la decisión correcta?

“Cabe destacar que la gran cantidad de horas laborales junto a los compañeros de trabajopermiten forman un vínculo muy fuerte que frecuentemente termina en una amistad. Muchas veces las relaciones interpersonales dependerán de cómo se incentiven desde la empresa y la importancia que ésta le dé alclima laboral. Por eso, la compañía debepermitir que los trabajadores compartan momentos agradables no sólo dentro de la organización, sino que también en actividades extra o fuera de la rutina de trabajo, porque esto beneficiarádirectamente al desempeño y el ambiente laboral”, señala Javier Caparrós,director general de Trabajando.com España.