jueves, 2 de julio de 2015

¿Has perdido definitivamente el control sobre tu currículo?

Reid Hoffman, fundador de LinkedIn, asegura que "en un mundo interconectado nunca más podremos controlar nuestro currículo". La cuestión es cómo llegaremos entonces a pilotar nuestra empleabilidad. 

http://estaticos.expansion.com/assets/multimedia/imagenes/2015/06/17/14345633023594.jpgSomos lo que nuestros amigos creen que somos; lo que valen y pesan nuestras interacciones; la imagen que damos en las redes sociales. Todo eso conforma nuestra reputación profesional y juega un papel determinante cuando iniciamos un cambio o buscamos un nuevo trabajo... Esto es lo que piensa Reid Hoffman, fundador de LinkedIn, que añade una idea inquietante a todo esto: "Ya nunca más tendremos control sobre nuestro currículo". 

La cuestión es cómo conciliar estas ideas -en parte ciertas- con la exigencia de cada vez más empleadores de que debemos ser protagonistas de nuestra propia empleabilidad y pilotar nuestra reinvención profesional.

José María Gasalla, profesor de Deusto Business School, considera que "el currículo sigue siendo importante, aunque se transforma: estamos ante un CV en el que es relevante lo que dices, pero importa cada vez más lo que dicen de ti quienes te rodean y conocen. Se tiene cada vez más en cuenta la información sobre tu trayectoria de vida".

Gasalla añade que el currículo pasa de ser meramente descriptivo a convertirse en cualitativo y, para bien o para mal, somos cada vez más transparentes.

Andrés Pérez Ortega, consultor en posicionamiento personal, no cree que exista una contradicción entre diseñar una estrategia profesional y, al mismo tiempo, no tener el control sobre lo que se diga de uno en Internet. Para Pérez, hay que entender la diferencia entre la marca personal -la gestión del impacto que quieres dejar- y la reputación, que es como el otro lado del espejo, lo que los demás dicen de tu marca personal. Cuanto más se parezcan, mejor.

Guillem Recolons, socio de Soymimarca, añade que una de las razones poderosas de tomar las riendas de nuestra marca personal es que no las tomen los demás, y menos aún si son trolls

"Muchos empleadores recurren a las redes sociales, ya no tanto para ver lo que decimos de nosotros (márketing personal) sino para observar qué es lo que dicen de nosotros. Esa es la marca personal verdadera".

Recolons recuerda que "los puestos que antes tardaban en cubrirse seis meses ahora se cubren en 2 ó 3 semanas gracias a (o por culpa de) Internet. Un candidato con un blog personal puede ofrecer más datos de personalidad que cien currículos, y la huella que ese candidato deja directa o indirectamente en las redes puede dar más pistas que un test de 360 grados".

Para Recolons, "controlar nuestra empleabilidad significa tomar las riendas y procurar que el ruido externo no silencie la propuesta de valor profesional. Hay que diseñar una buena estrategia, pero su seguimiento es sencillo y no requiere más de media hora a la semana. También necesitamos un sistema de control que nos obligue a reflexionar unos segundos antes de publicar cualquier cosa en las redes, por inocua que pueda parecer".

El control total no existe

Andrés Pérez añade que "una estrategia profesional es como el ecualizador de un viejo aparato de música. Se trata de disponer de varios botones que puedes ajustar para que lo que se escuche sea lo que tú quieres. Un profesional puede mover varias palancas para conseguir el efecto que desea o, al menos, para que se acerque lo máximo posible. El control total no existe, pero si no haces nada, puede ocurrir cualquier cosa".

El experto insiste en que se ha de gestionar ese impacto para que lo que se vea coincida al máximo con lo que somos: "Ya que no vamos a poder controlar lo que piensan los demás de nosotros, tenemos que hacer lo posible para que, en primer lugar, sepan que existimos y, en segundo lugar, que lo que vean sea lo que somos. Cuando no tomamos las riendas de la comunicación perdemos el control; por eso es tan importante que cada profesional sea activo en la comunicación de su valor".

Pérez concluye que no es bueno obsesionarse, porque la mayor parte del tiempo y en la inmensa mayoría de los casos, nadie va a estar pendiente de ti, ni de lo que dices, ni de lo que haces, aunque hay que estar preparado: "Hay 1.350 millones de usuarios en Facebook y 1.300 millones de habitantes en China... ¿Por qué se van a fijar más en ti en Facebook que en China? En la estrategia del YO S.L. debemos pensar como empresas unipersonales. Lo fundamental es tener claro que gestionar la visibilidad en el mundo online ya no es una cuestión de frikis o de gente ociosa, sino que es tan necesario como desarrollar la red de contactos, como seguir formándose o como mantenerse en forma o presentar un aspecto adecuado. Es cuestión de supervivencia profesional".


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