martes, 8 de septiembre de 2015

Las emociones esenciales del liderazgo

Las emociones esenciales del liderazgo
Aunque cada vez está más claro que las emociones son importantes a tener en cuenta, todavía hay muchos líderes y jefes que no se sienten del todo cómodos con ellas. Un buen líder debe ser capaz de reconocer en otros y en él mismo las emociones y ser capaz de gestionarlas.

Las emociones esenciales del liderazgo

Para mí la clave del liderazgo está en ser un ejemplo para los demás, partiendo siempre de lo mejor de sí mismo, de ese modo se puede extraer lo mejor de los demás. La clave es despertar emociones en los demás, pero no cualquier emoción, sino las más adecuadas según el momento y las situaciones. Si conseguimos despertar emociones en los demás estaremos informándoles e invitándoles a la vez a ponerse en acción.
Lo principal es hacer un análisis de uno mismo, centrarse en qué piensas, sientes y en cómo actúas en cada momento, sobre todo en los que son más delicados o importantes (aquellos que tienen que ver con las personas de tu equipo). Esto no es nada fácil, requiere de práctica y entrenamiento como casi todas las habilidades nuevas que uno desea adquirir.
Cada persona nace con un nivel de inteligencia diferente (en cada uno de los tipos de inteligencia que existen o se han detectado hasta ahora) y lo mismo sucede con la inteligencia emocional. La suerte es que podemos entrenar este tipo de inteligencia. :-)

¿Cuáles son las emociones esenciales del liderazgo?

Miedo, rabia/ira, tristeza, alegría y amor.
La ansiedad es la anticipación de un miedo futuro, por lo que su base es el miedo.
En realidad las emociones se pueden resumir en 2 que digamos serían las emociones base o la raíz de las que surgen las otras.
Hablamos del miedo y el amor.
Del miedo surge la rabia y la ira como modo de respuesta al sentirnos excluidos, no sentirnos respetados, etc. Del miedo también surge la tristeza, pues el miedo de base es estar solo por no ser querido y al ser seres sociales por extensión miedo a morir.
El amor permite crecimiento, compartir, explorar, agradecer a otros, respetar, cuidar… y genera satisfacción que llevada al extremo sería alegría.
Las personas que lideran desde el amor son las que más resultados consiguen, pues no es el amor entendido como el amor paternal protector que te cuida  y enseña, sino el amor que se basa en prestar atención a otros, aceptar a otros, mostrar afecto o aprecio por lo que otros hacen y por ellos mismos y darles la libertad de elegir y actuar. Hablamos del amor con mayúsculas.
Una de las emociones que más imponen a directivos es la tristeza o el miedo cuando son expresados a través de lágrimas. Es importante dejar que la persona llore en lugar de taparlo, quitarle importancia o hacer como si nada. Llorar cura y sana.
A la larga el cuerpo siempre llora las lágrimas que los ojos se niegan a derramar. Por lo que si queremos tener un equipo sano en todos los sentidos si algún día alguno de ellos lo necesita es importante saber dejarle llorar.

Algunas cuestiones para la reflexión personal:

¿Sé que emociones siento habitualmente? ¿Son las mismas con todos los miembros de mi equipo?
¿Identifico que pensamiento me ha llevado a ese sentimiento o emoción?
¿Sé cómo actúo cuando estoy en cada una de las emociones?
¿Comprendo el alcance de mis emociones y acciones? ¿Intento descubrir qué emoción sienten otras personas de mi equipo?
¿Les acompaño cuando surgen emociones esenciales que no sean la alegría y el amor? ¿Huyo de alguna emoción en particular?

Etc. porque podríamos seguir así hasta pasado mañana y no es plan, jeje

Un abrazo!

Sabina Serrano