viernes, 12 de febrero de 2016

¿Saben trabajar en grupo las personas con más poder?

Juntar a los directivos más brillantes en un consejo  implica tener las mejores decisiones? ¿Son los foros, como el de Davos, los lugares de donde pueden salir las soluciones más eficaces? Parece que no, o al menos eso revela la Universidad de Berkeley.
Su escuela de negocios de Haas ha estudiado cómo el poder de los líderes afecta a su capacidad para trabajar con otros líderes. El experimento determina que los grupos compuestos por individuos de alto poder realizan peor su trabajo que los conjuntos de  individuos con menos potencial. Las ganas de sentirse escuchados, de que se tenga en cuenta en su opinión y su poca voluntad de compartir información les hace menos eficaces y creativos.
Angus Hildreth, coautor del estudio, confirma que sus habilidades de colaboración se oxidan con el paso de los años.  Aunque destaca que este tipo de personas “tienen un montón de energía y tienden a ser individualmente eficaces”, por ejemplo, en la creación de ideas y en la toma de decisiones.
La génesis del estudio está en la propia experiencia de Hildreth en la firma de consultoría PricewaterhouseCoopers, aunque no es el primero que comprueba estas teorías. E.M. Fodor y T. Smith ya estudiaron en el principio de los años 80’ como influye el poder a la hora de tomar decisiones.
Las personas que llegan a posiciones elevadas (…) son menos proclives a colaborar con otros al mismo nivel sin tratar de imponer su criterio”
Beatriz Valderrama, Doctora en Psicología Organizacional y RRHH por la Universidad Complutense de Madrid  y Socia Directora de Alta Capacidad,  recuerda este estudio y advierte que  “las personas que llegan a posiciones elevadas suelen ser aquellas a las que les motiva el poder, estar por encima y competir con otros, por lo que son menos proclives a colaborar con otros al mismo nivel sin tratar de imponer su criterio”. Valderrama analiza en su libro Motivación inteligente el  por qué estas decisiones más pobres. Además de la poca información compartida señala que estos individuos tienen en una consideración menor las estrategias alternativas.
Coaching de equipos
¿Cómo se explica que con demasiada frecuencia se describa el clima de los Comités de Dirección como “ambiente de tanatorio”? Se pregunta Valderrama en este artículo. A raíz de ahí propone, como solución, “efectuar intervenciones de Coaching de Equipo en los comités de dirección”. Pionera en este tipo de coaching considera que es la mejor manera de trabajar en grupos para que el desacuerdo no se muestre como una barrera en la toma de decisiones y de aprendizaje de la organización.
“La inteligencia de los equipos depende de que puedan pensar conjuntamente sobre los problemas. Para ello es necesario que las personas aporten la información de que disponen. La información incluye tanto los hechos como las percepciones y preferencias personales”. De no ser así y cómo dice Peter Senge en La Quinta disciplina tendremos un equipo de personas talentosas con un cociente intelectual de 120 trabajando con coeficiente colectivo de  63.