lunes, 9 de enero de 2017

Brilla en las redes para impulsar tu carrera

Las redes sociales se han convertido en una herramienta fundamental para encontrar empleo. Debes construir un perfil profesional que te sirva para contactar con las empresas. Además, las compañías analizarán tu huella digital para saber si eres el candidato que necesitan. 

Quizá hayas perdido alguna tarde navegando por los perfiles de las redes sociales de tus amigos. Y lo más seguro es que hayas descubierto algo nuevo sobre sus vidas. Es lo que tiene Internet, todo lo que se sube a la Red queda registrado y es muy fácil acceder a la información. Pero no sólo tú usas las redes para conocer mejor a tu entorno, también lo hacen las empresas con sus candidatos. Éstas quieren recopilar los máximos datos disponibles sobre los profesionales. A través de las nuevas herramientas, las compañías los conocen mejor y estudian sus publicaciones, algo que muchas veces resulta determinante para decidirse por un aspirante o eliminarlo del proceso de selección. De ti depende emplear las redes sociales de forma profesional para que te ayuden a encontrar empleo. 

Las redes sociales se han convertido en una herramienta esencial para evolucionar en el mercado laboral. Desde LinkedIn hasta Twitter, pasando por Facebook o Instagram... Todas influyen en tu búsqueda de empleo y en la construcción de tu marca personal. 

Haz un seguimiento de tu actividad, actualiza tus perfiles según tu estado profesional actual, emplea un lenguaje adecuado, cuida tus fotografías, evita hablar de temas delicados como la política o la religión e interactúa con tus seguidores. Según los expertos, éstas son algunas de las pautas básicas para que las redes te abran puertas en el mercado laboral y para evitar que las compañías te rechacen por algún contenido que refleje una mala imagen de ti.

PERFIL PROFESIONAL

Debes pensar en las redes sociales como si se trataran de un currículo 2.0. Tienes que construir un perfil profesional abierto a todo el público para que las empresas puedan acceder a él fácilmente. Las compañías cotejarán la información que tienen sobre ti y comprobarán tu reputación online. 

En primer lugar, tienes que actualizar tu perfil. Incluye tu foto -en la que es importante que se te reconozca- y añade información de tus últimos trabajos. También puedes definirte brevemente, y en esta descripción debes explicar tus valores y tus principales aspiraciones profesionales. Te servirá para diferenciarte de los demás y expresar qué puedes aportar a las empresas. 

Una vez completados los aspectos más básicos, es importante que te muestres activo. Las organizaciones se interesan por personas con iniciativa y con inquietudes. Participa en foros, comparte publicaciones relacionadas con tu sector y anima al resto a que opinen sobre tus contenidos. Saca el máximo partido de las posibilidades de las redes. Por ejemplo, puedes emplear fotografías y vídeos para crear un perfil más dinámico e ilustrar algunos de los proyectos en los que has trabajado. Estos recursos enganchan al público, tanto a profesionales como a empresas.

ADAPTACIÓN

Seguramente tengas cuentas en más de una red social, así que debes aprender a gestionar bien todas. Es importante que los contenidos que publiques en cada plataforma estén alineados para que transmitan una misma imagen. De todos modos, debes conocer el lenguaje propio de cada red social. 

LinkedIn es la más profesional y la más consultada por las empresas. Elabora un currículo detallado, ordenado y bien redactado, a ser posible en tantos idiomas como hables. Participa en foros relacionados con tu sector. Puedes ponerte en contacto de forma directa con las empresas, pero no fuerces las cosas.

Está claro que en redes profesionales como LinkedIn el contenido que se debe compartir siempre tiene que estar relacionado con aspectos laborales. Las dudas llegan con las redes mixtas como Twitter, en las que se mezclan los aspectos profesionales con los personales. En estos casos, algunos expertos explican que lo idóneo es apostar por la fórmula 80/20: 80% de contenido profesional y 20%, de personal. 

En este caso en concreto, tienes que transmitir ideas claras en 140 caracteres y emplear hashtags (etiquetas) para contactar con las organizaciones y hablar sobre temas que sean tendencia. Te servirá para ser más visible y llegar a un público más amplio. Tu estrategia en esta red debe estar orientada a mostrar habilidades que resultan difíciles de plasmar en un currículo. Por ejemplo, tu capacidad para relacionarte o tus competencias digitales.

Instagram actúa en una línea similar a Twitter. Resulta muy útil para perfiles creativos, que pueden mostrar sus trabajos a través de imágenes. Así ocurre con los fotógrafos, diseñadores gráficos, publicistas o modelos, aunque es cierto que esta red también está dando sus resultados entre perfiles con actividades más técnicas como biólogos, farmacéuticos o financieros. Además de cuidar la calidad de tus imágenes, aquí también es esencial que uses los hashtags adecuados. Tienes que emplearlos para definirte en el apartado de la descripción y etiquetar tus fotos. Esta red les permite a las empresas conocer tu estilo de vida y tu faceta más creativa.

Aunque Facebook se vincule más con la vida privada, también es una de las más consultadas. Por eso, debes cuidar tus comentarios. Lo bueno es que en esta red puedes segmentar el público al que quieres que lleguen tus publicaciones. Las empresas acuden a esta plataforma para analizar tus valores y tus intereses como tu vínculo con alguna asociación o deporte.

Decálogo para destacar en Internet

  • Actualiza la información personal. Debes incluir tu nombre y apellido, así como una fotografía en la que se te reconozca. También es importante que realices una breve descripción en la que expliques a qué te dedicas.
  • Conviene que tengas tu perfil abierto a todo el público. Así las empresas podrán localizarte rápidamente. De todos modos, en algunas redes puedes segmentar los contenidos y seleccionar quién puede ver cada publicación.
  • Añade tus datos profesionales: tus proyectos anteriores, tus aptitudes y tu empleo actual. Es esencial que esta información sea pública para que la conozca cualquier reclutador que esté buscando candidatos.
  • Elabora un currículo detallado, sobre todo, en redes profesionales como LinkedIn. Explica tus logros y las funciones que has desarrollado en cada cargo. Aporta enlaces a páginas en las se muestren tus trabajos.
  • Cuida tu lenguaje y los temas de conversación. Tienes que comunicarte de forma clara. Las faltas de ortografía están muy penalizadas. Evita entrar en discusiones con temas de política, religión o deportes.
  • Controla las fotografías que publicas. Puedes compartir alguna foto de tu entorno, pero recuerda que si alguna es inadecuada puede provocar que te rechacen en un proceso de selección.
  • Elabora una red profesional de contactos. Las compañías observarán a quién sigues y quién te sigue. Se valora que tus contactos sean de calidad, es decir, que estén relacionados con tu sector.
  • Tu perfil tiene que permanecer activo, ya que las empresas buscan personas con iniciativa. Realiza publicaciones todas las semanas e interactuar con tus seguidores. Genera conversación y plantea debates.
  • Aprovecha todas las posibilidades de las redes sociales. Los recursos audiovisuales, como fotografías o vídeos aumentarán tu visibilidad. Por ejemplo, pueden ser imágenes de algún nuevo proyecto.
  • Es fácil perder el control de lo que se publica, así que es importante que realices un seguimiento de tus publicaciones. Comprueba cómo se ven tus perfiles desde fuera, por ejemplo, introduciendo tu nombre en Google.


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