jueves, 27 de abril de 2017

Entrevista de trabajo: ¿respondes preguntas o negocias?

No te voy a hablar sobre la forma de dar la mano en la entrevista de trabajo, ni sobre si para las mujeres es mejor llevar falda un dedo por encima de la rodilla y la eterna duda sobre si corbata sí o no para ellos. Ni tan siquiera te diré cómo te tienes que colocar en la silla y que tengas muchísimo cuidado si sientes picor en la nariz no vaya a ser que algún malicioso entrevistador piense que le estás mintiendo. No, realizar una buena entrevista no va de esto.
Tiene más que ver con tu nivel de desarrollo profesional, con el grado de conocimiento de tus competencias estrella y con la manera en la que las muestras y las comunicas. También tiene más que ver con tu conocimiento del mercado, con el grado de conocimiento de adecuación de lo que tu sabes a hacer a lo que esa empresa necesita. Superar una entrevista tiene mucho más que ver con nuestra actitud que con los mínimos detalles que te comentaba al inicio.
Allá vamos:
  1. Keep Calm: ¡si has llegado a este punto tienes competencias muy adecuadas para el puesto!

Ahora sólo toca trabajar para que las tengas bien identificadas y entrenar para que las comuniques de forma eficaz. Ningún entrevistador va a “enamorarse” de nada que tú nole cuentes. No tenemos el poder de la adivinación, tus bazas te las juegas tú y tu capacidad para enseñar tu propuesta de valor en todas las oportunidades que el entrevistador te facilite. Recuerda que en esta fase ya han visto tu potencial para el puesto, ahora sólo tienes que ir a convencer y averiguar si a ti te interesa lo que la empresa te ofrece (ésta última parte la solemos olvidar con frecuencia)
  1. Tú tienes el trabajo, yo tengo el talento: a los dos nos interesa llevarnos bien.

Deja ya de sentirte en posición desigual, en la que tú estás allí abajo y el entrevistador te evalúa y juzga desde arriba determinando tu próximo destino.
El entrevistador tiene tantas ganas de encontrar la persona adecuada como tú de conseguir el puesto. Las mismas. Los dos buscáis un acuerdo entre tus intereses y tus posibilidades de ayudar a resolver los problemas que ahí en esa empresa. Estáis negociando y chequeando que los dos estáis en la misma línea. Y si no es así, los dos estáis haciendo mal vuestro trabajo en ese encuentro.
  1. A ti tampoco se te da bien vender ¿verdad?

Me lo temía. Lo dice el 95% de las personas que preparan una entrevista. Otras tergiversan aún más el concepto y manifiestan… “yo no me vendo bien” ¡Afortunadamente! De forma muy resumida te diré que tienes que ocuparte de conocer las características y prestaciones de tu producto. Y tu producto no es otro que el conjunto de cosas que tú sabes solucionar para esa empresa y especialmente, la manera en qué tú lo haces y el valor añadido que le aportas (que será el motivo por el que te escojo a ti y no al resto de candidatos igualmente válidos) Así que no, no tienes que venderte a ti, pero si tienes que comunicar las ventajas de tu producto. Y esto (si has trabajado previamente para conocerlas) lo puede y debe hacer TODO el mundo. Estamos de enhorabuena…
  1. Haz que te conozcan antes de la entrevista.

Cuando gestionas bien tu marca personal utilizando todos los canales a tu alcance (entre ellos las redes sociales) tu público objetivo tiene mucha información sobre ti y mucho antes de que te hayan visto en persona. Y esto es maravilloso, porque ya te has ido encargando poco a poco de dejar en su memoria los titulares por los que quieres que te asocien en lo que a lo profesional se refiere. Y no imaginas cuanto te beneficia esto en todas las interacciones en las que tengas que “vender tu producto”. La ventaja competitiva con respecto al resto de candidatos es brutal. Me pasaría horas hablándote sobre la importancia de que trabajes tu marca personal. Lo voy a dejar aquí: hazlo ya. No esperes más.
  1. Buena presencia no es ser guapo ni guapa.

No está bien (por decirlo finamente) que nadie nos juzgue por criterios genéticos. Pero la actitud de cuidar en la medida de tus posibilidades tu embalaje sí está de tu mano y el hecho de tratarla con mimo te hará bien (para la entrevista y para tu vida en general).
  1. Empatía para que te quiero.

Es el momento ideal para sacar a relucir todo lo que sepas de ponerte en el lugar del que tienes en frente. No lo olvides, es tu cliente en este momento. Te está entrevistando para conocer qué aspectos de los que tú tienes encajan bien en lo que él necesita. No quiere conocer tu vida y obra en prosa y verso. Te lo prometo. Aprende a condensar la información más importante sobre ti en “titulares” y desarrolla cuando él te los pida.
Tu entrevistador ve mucha gente muy parecida a ti en un período muy corto de tiempo. Hazle sentir bien, cómodo. Ya sé que estás pensando que estás nervioso, pero vuelve al punto 2. Estás negociando, os estáis conociendo, sólo le estás contando como el hecho de que tú entres va a hacer que las cosas en esa empresa sean más fáciles.
  1. Deja de hablar de tí.

Me explico: es tú entrevista, pero conectarás muchísimo más con tu entrevistador cuando le hables directamente a él y a sus necesidades y a los claros que beneficios que eso que tú sabes hacer le aportarán.
Aprovecha para contar de ti, pero siempre orientado a lo que tu entrevistador necesita oír y además, adaptado a su proyecto.
  1. Contar historias: preparar una entrevista implica saber contar ejemplos reales de tu trabajo.

Y si siguen este esquema y eres capaz de contarlo así, habrás ganado muchos puntos:
  • Describe la situación (de la forma más simple que puedas y las personas que estabais implicada en ella)
  • Habla de la tarea en la que tuviste que poner en marcha una serie de habilidades y no olvides remarcar que lo solucionaste con éxito.
Cuantos más ejemplos de estos tengas escritos (no me vale con que los pienses) más fluida te resultará tu comunicación cuando en la entrevista por competencias te hagan preguntas sobre acontecimientos profesionales de tu pasado que les hagan “predecir” de alguna manera como te vas a comportar ante los retos futuros que está empresa tiene preparados para ti.
  1. Cubre todos los miedos del entrevistador.

Para ello es necesario que uses un lenguaje contundente. Elimina de tu lenguaje los “creo que sí…”, “suelo ser…”, “en principio si…” Sé que lo haces por no aparentar ser prepotente y que nos han educado así para ello. Pero ha llegado el momento de darle la vuelta a esto.
Te imaginas que el entrevistador te diga a ti “Solemos pagar el día 1 de cada mes” El corazón se te sale de la boca en ese momento ¿verdad? ¿Cómo que solemos? ¿Es qué algún mes no? La misma cara torcida se me queda a mi cuando me dices que “sueles llegar temprano” (ya sé que si esa mañana cae un meteorito llegarás tarde, pero créeme que no hace falta ser tan explícito)
Vete a la entrevista a disipar todas las dudas, porque muchas pequeñas dudas hacen una duda muy grande en la imagen global que has conseguido generar. Y eso te acerca peligrosamente al “lo lamento, pero hemos tenido otro candidato que se adecua mejor al perfil”.
  1. Sonríe. No como una hiena. Pero sonríe.

Es importante que generes un buen clima, que sea agradable estar contigo. Piensa que vas a pasar muchas horas conviviendo con otras personas (cada uno de su padre y de su madre) y en momentos de cierta tensión. La sonrisa abre (casi) todas las puertas.
  1. El miedo está en ti.

Controla al tirano que todos llevamos dentro. No trates de eliminar los pensamientos negativos y el lenguaje derrotista que te estás lanzando en ese momento. Será un peor. Tan sólo identifícalo y ten preparado un contraargumento más realista y, por tanto, positivo (recuerda que tienes mil cosas que ya gustan a tu entrevistador, si no no te hubieran llamado) y asegúrate de que te lo estás diciendo. Si vas en el coche tú sólo y ves que nadie va a dudar de tu integridad mental… ¡adelante! dítelo en voz bien alta.
  1. Money, money.

Ir a vender tu producto, sin saber cuánto vale te garantiza un señor fracaso. Tienes que tener muy claro cuál es el mínimo por el que tú puedes trabajar (en función de tu nivel actual de vida y tu situación), cuál es tu deseable y qué ofreces para conseguir tu franja salarial óptima. Un buen autoanálisis y una ligera investigación de mercado de ayudarán. Si tienes un amigo de un amigo que sea headhunter (por ejemplo) pídele que te eche una mano.
  1. El secreto está en… las ganas.

En las ganas, en la pasión que le eches, en la solidez de tus motivos para comprometerte con el proyecto, en el brillo de tus ojos cuando hablas de lo que sabes hacer, de lo que has hecho y de lo que harás. En las ganas de conocer a las personas con las que compartirás aventuras a partir del momento en el que tengas el sí.

Y recuerda, buscas el sí. Pero por encima de todo buscas el acuerdo, el encaje entre las dos partes. Y el entrevistador ha de hacer exactamente lo mismo. Buscad el beneficio para los dos. Para tí y para la empresa. Si uno de los dos no lo tiene claro, ambos salís ganando. Recuerda esto siempre. Y ahora vete a por tu mitad del sí.

miércoles, 26 de abril de 2017

Keep It Clean: What Does Your Desk Say About You?

Presenting a good image to your boss requires more than just producing quality work. New research shows that the state of an employee's workspace also impacts what their manager thinks of them.
The study from the staffing firm OfficeTeam revealed a number of things about employees' offices and desks that leave a bad taste in their bosses' mouths. Specifically, more than half of those surveyed said a messy or disorganized desk is what irks them most.
In addition, 21 percent said displaying inappropriate or offensive photos or phrases is what they find most bothersome, and 15 percent said having too many knickknacks or decorations is what they find most distracting.
"Your workspace is a reflection of you," Brandi Britton, a district president for OfficeTeam, said in a statement. "Keep it tidy and make sure there isn't anything on display that might cause others to question your professionalism."
The good news is that while some employees might not keep their desks very tidy, the vast majority aren't putting up decorations that are over the top. The study shows that only 15 percent of senior managers have seen inappropriate or offensive items or decorations in an employee's workspace. [See Related Story: Do Messy Desks Make For Selfish Workers?]
Ironically, a desk that is a little too organized can also bother some bosses. The research shows that 10 percent of those surveyed said a workspace that is too clean or bare is what they find most annoying.
"Showing a little personality on your desk is fine, but don't go overboard," Britton said. "You want to stand out for your positive attributes, not the messy state of your office or work area."
To help employees, OfficeTeam offers some simple tips for creating a workspace that leaves a good impression:
  1. Clean daily. Don't let your mess build up. Each day, spend a couple of minutes throwing out trash, like food wrappers, and disposing of old or unneeded documents. Take any steps you can, such as organizing files or going paperless, to reduce the clutter.
  2. Be a minimalist. It's fine to display a few appropriate personal items in your workspace. Don't, however, go overboard. Covering your desk with a bunch of knickknacks can end up giving off an impression that you are disorganized and not focused on your work.
  3. Don't be distasteful. While you are the one who sees the things on your desk most often, not everything is for your eyes only. Anything that can be construed as controversial, such as political posters or risque photos, should be left at home.
The study was based on surveys of 300 senior managers at companies in the U.S. with 20 or more employees.


Business News Daily

martes, 25 de abril de 2017

Aprende a gestionar tus estados de ánimo en el trabajo

Emociones. Proactividad. Trabajo.

Aunque a veces nos empeñemos en construir un muro que separe nuestra vida personal de nuestra vida profesional, lo cierto es que entre ambas existe algo más que una simple conexión. De hecho, los acontecimientos que vivimos en una de las esferas de nuestra vida repercuten –irremediablemente– en la otra. Por eso, cuando estamos atravesando un momento complicado en el ámbito familiar, no podemos pretender  convertirnos en otra persona sólo con pisar el suelo de nuestra oficina. O cuando tenemos un encontronazo con nuestro jefe, es imposible olvidarse de él nada más abandonar su despacho. ¿Qué hacemos, entonces, para que nuestros problemas emocionales no nos pasen factura en el trabajo? ¡Aprender a gestionarlos!
Suena fácil, pero no lo es. Sobre todo porque la mayoría no conocemos a fondo nuestras emociones, nos cuesta ponerles nombre y canalizarlas correctamente. Hace unos meses, la revista internacional Fast Company publicó un artículo con una serie de recomendaciones para mantener a raya a tus estados de ánimo. Desde Adecco queremos recuperarlas y ampliarlas porque consideramos que, conociéndote mejor, serás capaz de solucionar más rápidamente cualquier problema.

Sé consciente de lo que piensas y sientes

Tómate el tiempo que necesites para comprender qué es lo que te está pasando, pero no busques la solución en complejas teoría. Al principio, limítate a descubrir qué pensamientos tienen y qué sensaciones provocan en tu cuerpo. Ponerles nombres será el primer paso para reconducirlos.

Pregúntate si tus sentimientos responden a un hecho real o imaginario

Muchas veces nuestra mente nos juega malas pasadas y da por hecho que ha pasado algo sin que, en realidad, se haya producido. Por eso, es fundamental que no te adelantes a los acontecimientos, ni te pongas en lo peor antes de conocer un resultado. Lo mejor es que, cuando te sientas triste, agobiado o enfadado por algo personal o laboral, intentes convertirte en un observador externo. Así podrás comprobar si tus sentimientos responden a un hecho real o, por el contrario, son resultado de unos pensamientos ficticios que no te ayudan en nada.

Olvídate de las conspiraciones

Cuando estamos tristes, enfadados o dolidos, los seres humanos tendemos a buscar culpables para cargar nuestra ira contra ellos. Pero, al mismo tiempo, necesitamos justificar nuestro comportamiento con ellos con ‘pruebas’ que nos hagan sentir que estamos obligados a actuar de una manera determinada. En este sentido, en momentos de tensión podemos ver fantasmas donde no los hay y sentirnos víctimas de una conspiración inexistente. Si un compañero con el que has mantenido una discusión hace unas horas no te ha contestado a un email, no des por hecho que te ha retirado la palabra. Piensa en otras razones que justifiquen de manera más racional su comportamiento, como el hecho de estar concentrado en la elaboración de un informe que no puede esperar. Si tu mente sigue teniendo dudas, antes de elucubrar teorías poco probables directamente levántate y pregúntaselo.

Sé proactivo

Por último, aprovecha la dosis extra de energía que genera el estrés, la ansiedad o el nerviosismo para sacar adelante todo el trabajo posible. Mantener tu mente ocupada, te ayudará a no distraerte y volver a pensar en ese problema que no puedes quitarte de la cabeza.


lunes, 24 de abril de 2017

Los 7 pasos para lograr un objetivo.


Definir una meta o un objetivo ya es algo grande por sí sólo, pues no todo el mundo llega siquiera a ésto. Pero claro, tener un objetivo para alcanzar no significa nada hasta que no nos decidimos a dar los pasos necesarios para alcanzarlo, es decir, no estamos persiguiendo nada hasta que no comenzamos a tomar acción para acercarnos a dicho objetivo.

Una vez hemos definido lo que queremos lograr, aunque el objetivo sea el ideal, no lo lograremos si no tenemos la mentalidad correcta, o si nos damos por vencidos cuando comiencen a aparecer las primeras dificultades. Debemos partir con la mentalidad de que no será nada fácil lograr nuestro propósito, así como debemos prometernos a nosotros mismos, que tampoco será nada fácil frustrarnos en nuestras intenciones de perseguirlo.

Una vez, definida nuestra meta, tanto si se trata de un proyecto de negocios como un cambio importante en nuestra vida, debemos incorporar una serie de rituales o hábitos.

1. La ruta de viaje.



Aunque está bien tener un plan de negocios, lo cierto es que el plan de negocios no sirve en la práctica para nada, pues deberemos cambiar ese plan inicial a medida que nos enfrentemos a los desafíos en la práctica. En los negocios, ésto suele ser así casi siempre.

Por el contrario, debemos marcar una ruta de viaje: "vamos a ir desde el punto A al punto B", y deberemos estar adaptando las estrategias constantemente para llegar al punto B.

Aunque caigamos en los "topicazos", una vez que hemos elaborado la estrategia inicial para alcanzar nuestra meta y hemos averiguado lo que debemos hacer para que ésto ocurra, no nos centraremos en los obstáculos, sino en las acciones que debemos tomar para superarlos uno tras otro conforme vayan apareciendo.

Y para no perder el foco en nuestro propósito, es recomendable en primer lugar....


2. Anotar los objetivos.

*He desordenado este paso a propósito. Éste debería ir en primer lugar.

Al escribir nuestras metas, comenzamos a visualizar adónde queremos ir, y a nuestro cerebro le resultará mucho más fácil tomar decisiones si tiene un destino introducido en nuestro GPS cerebral.

Diferentes estudios ya han demostrado que las personas que dicen que van a hacer algo pero que no anotan sus objetivos por escrito, suelen rendirse antes que aquellos que anotan los objetivos y los tienen presentes cada día al despertarse. Y es que digamos que es una forma de comenzar el día sabiendo por qué te has levantado y por qué vas a luchar hoy.

Poner tus sueños en un papel hace que los sueños cobren algo de realidad en tu mente.

3. ¿Por qué es importante tu objetivo?

En ocasiones perseguimos metas y objetivos por los motivos equivocados. A veces perseguimos un objetivo porque es lo que quiere tu familia, otras veces porque crees que ese objetivo te va a proporcionar algo y que luego no lo hará.

Por ejemplo, si quieres perder perder peso para ligar más, ese objetivo no sería del todo correcto, porque una vez tengas pareja, se acabaría el interés por perder peso. Ahora bien, si quieres perder peso por mejorar tu salud, ese objetivo sí es sólido (y de paso, ligarás más, supongo).

En cualquier caso, aparecerán situaciones complicadas en la persecución de nuestras metas, y deberemos tomar decisiones muy difíciles. Es parte del proceso, por lo que más vale que tengas un motivo sólido por el que luchar por tu objetivo, o de lo contrario, te frustrarás.

Y ni que decir tiene, que en nuestro por qué deben estar presentes ciertos valores morales y éticos.

4. Metas claras.

Aunque ya hemos hablado de esto, las metas deben ser claras y estar muy bien definidas. Y deben ser realistas.

Es decir, tu propósito no es perder peso. De esta forma tan poco definida, aunque pierdas un kilo en cinco años, habrás alcanzado tu propósito.

Tu objetivo será perder 12 kilos en un año, lo cual lo vamos a dividir en doce metas pequeñitas (1 kilo al mes). De esta forma, podemos medir el progreso y nos vamos motivando conforme vayamos superando el hito mensual. Si no lo superamos, nos motivaremos para ponernos las pilas; nunca nos vendremos abajo.

Si tu objetivo es hacer crecer tu negocio, sé más específico:

Quiero aumentar las ventas de mi negocio un 20% este año, y para ello voy a hacer lo siguiente....

Cuando ponemos una meta específica, las cosas suceden si tomamos acción en ello. En cambio, los objetivos vagos, producen resultados vagos.

5. Establece prioridades.

Sigue aquí uno de los consejos que nos daba Warren Buffett. Anota las 25 cosas que quieras conseguir en la vida. Ahora deja esa lista en 10 cosas. Elige de esa lista los tres objetivos más prioritarios en tu vida: aquéllos que quieres lograr porque sabes que tendrán un impacto muy positivo en tu vida. Tacha el resto y no vuelvas a pensar en ellos hasta haber logrado los tres objetivos prioritarios.

Es una forma de de enfocarte sin distracciones. Y hablando de distracciones, en este vídeo damos algunos consejos sobre cómo usar correctamente nuestro teléfono móvil para que sea un aliado y no una distracción.



6. Fecha límite.

Si no hay una fecha límite, la dilación y procrastinación estará con la cabeza asomada a cada instante para emerger. Ver nuestro artículo sobre Víctor Hugo y la Akrasía.

No es lo mismo decir: "mi objetivo es escribir un libro" que decir, "antes de que finalice este año voy a dejar mi libro acabado".

Ahora, con el auge y el boom de los nuevos coaches, ya comienzo a escuchar algunos decir que es mala idea poner una fecha límite a un objetivo, porque la gente se frustra si no alcanza la meta en esa fecha. Y esto me parece una soberana gilipollez, pues de paso podríamos decir también que no es buena idea ponerse objetivos en la vida, y así no te frustras si no los alcanzas.

El uso de las fechas límite no es otro que evitar a toda costa la dilación, y de paso, poder dividir el objetivo grande en metas pequeñas y acciones concretas, así como poder medir el progreso que estamos teniendo. Y en mi opinión, es totalmente necesario.

¿Y si no logramos nuestro objetivo en la fecha límite pactada? Pues te esfuerzas un poco más mientras tu cerebro te concede una prórroga :-)

7. Encontrar el momento adecuado para perseguir la meta.

Y el momento es ahora. No te engañes a ti mismo pensando que harás algo cuando tengas más tiempo libre o cuando tengas los medios que necesitas. Comienza ahora mismo a dar pasos pequeños que te acerquen a ese objetivo, y comienza con los medios que tienes ahora mismo, pues es más que suficiente.

Si sabes hacia dónde quieres ir, y lo haces con la mentalidad correcta, irás encontrando los medios por el camino. Es decir, comienza ahora, comienza con lo que tienes, y comienza a construir desde ahí.


viernes, 21 de abril de 2017

The 20 Best Jobs for Flexibility

Job flexibility is increasingly becoming a priority for many professionals: A recent study from FlexJobs found that job seekers ranked work flexibility of when and where they work as the most important factor when evaluating a job prospect —  ahead of salary and health insurance. 

"There are many reasons millions of people really value work flexibility, such as for the positive impacts on their work-life balance, stress level, health and family responsibilities, for example," Sara Sutton Fell, founder and CEO of FlexJobs, said in a statement. "Fortunately, as the overall job market continues to improve, so do the prospects for flexible job seekers."
Sutton Fell said it's important to remember that flexibility isn't just a luxury, but a necessity, for some job seekers.
"I think of working parents and military spouses; or people living in depressed local economies without access to good jobs; those managing chronic or serious health issues, or the growing group of caregivers for aging parents and other loved ones," Sutton Fell said.
To help job seekers who are looking for positions that offer varying degrees of flexibility, FlexJobs has highlighted 20 careers with high growth potential and flexible work options, such as telecommuting arrangements, flexible or part-time schedules, or freelance contracts. In addition, many of the jobs pay more than $20 per hour. [See Related Story: Want Work-Life Balance? Define It For Yourself]
Here are FlexJobs' 20 high-growth-potential flexible jobs for 2017:
This position is available in a variety of industries. Account executives handle a multitude of tasks, including building client relationships, identifying new clients and maintaining accounts. Account executives should have negotiation experience, sales skills, an interest in traveling for work, and strong communication abilities.
Types of flexibility offered: Telecommuting
Account managers are in charge of maintaining client relationships, monitoring market trends, evaluating appropriate solutions, and making sales. Professionals in this position should have relationship management, communication and sales skills. In addition, previous experience is often required.
Types of flexibility offered: Full- and part-time schedules, temporary positions, freelance options and telecommuting
Those working in business development are responsible for identifying opportunities for sales, partnerships and other business expansion areas. Professionals in this field typically have a bachelor's degree and at least several years of experience.
Types of flexibility offered: Full- and part-time schedules, temporary positions, freelance options, telecommuting and flexible schedules
Business process analysts are hired to improve processes, implement projects, troubleshoot problem areas and create new or existing systems. These jobs are most often found in industries such as technology, health care and science.
Types of flexibility offered: Telecommuting and freelance options
Professionals in this position support client needs, address and resolve issues, and advocate for clients. These jobs are found in a variety of industries, including health care, technology, veterinary and real estate. To be hired for this position, you typically need at least a high school diploma or GED, as well as previous customer service experience.
Types of flexibility offered: Part-time schedules
Data scientists are responsible for gathering, processing and analyzing large data sets; building learning models; and making recommendations based on their findings. For this position, you need to be skilled in statistics, data analysis and mathematics. Data scientists also have bachelor's or master's degrees in quantitative fields, as well as several years of experience in related work.
Types of flexibility offered: Telecommuting, freelance options and short-term projects.
Financial analysts work with business units to analyze and report on financial data, and to make recommendations for financial action. Day-to-day tasks include product pricing, data evaluation, trend monitoring, case management and budget reviews.
Types of flexibility offered: Full- and part-time schedules, short-term projects, freelance options and temporary roles
Front-end developers code websites, software and other technology-based products and services. They often create new products or services, troubleshoot and resolve issues, and implement updates. Front-end developers typically know a variety of coding languages, such as JavaScript, HTML5, PHP, Rails and others.
Types of flexibility offered: Full- and part-time schedules, telecommuting, short- and long-term projects, freelance options and temporary roles
Professionals in this position work with patients in health care settings to prepare cases, identify patient goals, collect histories, conduct risk assessments and more. They also review charts, discuss test results and provide related health information. To be a genetic counselor, you typically need a master's degree in medical genetics as well as counseling and board certification.
Types of flexibility offered: Full- and part-time schedules, occasional jobs, flexible schedules, telecommuting, temporary roles
Information security analysts and managers assess, develop and troubleshoot a company's information security systems and programs. They evaluate current initiatives, make recommendations for changes and work on technical projects. To work in this job, you typically need a bachelor's degree and previous related experience.
Types of flexibility offered: Freelance options, telecommuting, full-time schedules
To be a medical director, you first must be a doctor. Medical directors oversee business and medical-review operations, different medical units or areas of practice within larger health care organizations. They are also responsible for supervising the credentialing process for physicians and providing clinical expertise. In addition to first being a medical doctor, you also need board certification and several years of related experience to become a medical director.
Types of flexibility offered: Full- and part-time schedules, telecommuting and short-term projects
These nurses work in the intensive care unit of medical centers and hospitals. They are typically registered nurses with current state nursing licenses or certifications who have previous related experience.
Types of flexibility offered: Full- and part-time schedules, short-term roles, occasional work and alternative schedules
Nurse practitioners provide clinical oversight and coordinate patient care. They also examine, diagnose and treat patients; counsel and educate patients; and prescribe medications. To become a nurse practitioner, you need a master's degree and current licensing.
Types of job flexibility offered: full- or part-time hours, flexible schedules, telecommuting, occasional and temporary options
Occupational therapy assistants work alongside occupational therapists. They perform assessments, develop care plans and monitor patients' progress. Besides having an interest in providing patient care, an associate's degree and occupational therapy assistant license are typically required.
Types of flexibility offered: Part-time schedules, occasional work and alternative schedules
Office managers work in a variety of industries. Their responsibilities include managing support staff, assisting with travel arrangements, and managing office supplies and equipment.
Types of job flexibility offered: Full-time and part-time schedules, short-term and temporary options
Operations analysts can work in a number of different industries in a variety of departments, such as marketing, human resources, logistics and product development. They are responsible for operational-process implementation and analysis, resource planning, documentation and analysis of organizational functioning.
Types of flexibility offered: Full- and part-time schedules, short- and long-term projects, telecommuting, freelance options and temporary roles
Operations managers work closely with professionals in accounting, marketing, sales and IT, among others. They are hired to provide assistance to the functioning, planning, and directing of companies and organizations.
Types of job flexibility offered: Telecommuting, temporary and short-term jobs, and freelance options.
Physical therapist assistants work with patients to provide assessments on injuries, develop care plans and treatment options, as well as work with other health care providers.
Types of job flexibility offered: Part-time, alternative and flexible schedules; telecommuting and occasional work
Professionals in this position work with digital product designers, engineers, developers and other related professionals when creating or implementing a new product or upgrades to current products. Day-to-day responsibilities include developing project plans, analyzing opportunities, communicating with stakeholders and clients, and offering recommendations for best practices. A bachelor's degree and several years of related experience are common requirements.
Types of flexibility offered: Telecommuting, full-time schedules, short-term projects, freelance options, temporary roles and flexible schedules
Statisticians conduct research, analyze data and prepare reports for a variety of fields and clients. To be hired as a statistician, you typically need a master's degree and related experience.
Types of flexibility offered: Full- and part-time schedules, telecommuting, temporary roles and freelance options

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